Sanando la raíz de la adicción a la comida, la dieta crónica y el comer emocional

muchos corazones... un mismo latido

Sandra Zeldes habla de la relación de amor/odio de la mujer con su cuerpo y cómo la necesidad de ser perfecta le lleva a ir de dieta en dieta. Sugiere cómo podemos utilizar EFT para resolver las causas emocionales y poder estar en paz con la comida y con uno mismo. Visitar el sitio de Sandra
Traducido con permiso de www.EFTFree.net


Por Sandra Zeldes

Trabajo con muchas mujeres para sanar la adicción a la comida, la dieta crónica, el comer emocional, los antojos incontrolables por azúcar y la abrumadora sensación de necesitar ser “perfecta” tanto en sus cuerpos, como en su mundo externo.

Por supuesto, yo también he sido esa mujer. (Pueden leer mi biografía en el sitio eatlikeagoddes.com).

En ocasiones siento que he tocado el corazón latiente de nuestra cultura mediante la manera en que nosotras como mujeres nos vemos a nosotras mismas en el mundo. En mi opinión es como si nuestra relación con la comida y con nuestros cuerpos reflejara perfectamente lo lejos que hemos progresado en términos de libertad e igualdad en la cultura en su totalidad. ¿Qué tan lejos hemos podido llegar como mujeres en el mundo occidental si odiamos nuestros cuerpos?

El incremento en los desórdenes alimenticios ilustra esto.

Creo que las estadísticas actuales muestran que alrededor del 65% de las mujeres norteamericanas entre las edades de 25 y 45 años reportan padecer un desorden alimenticio, y esto sólo es el número reportado. Pero puedo decirles que debe ser mucho más alto si consideramos al resto de nosotras quienes tenemos, o hemos tenido en algún momento alguna forma de hábitos relacionados con un “desorden alimenticio”.

Observo esto todo el tiempo en mi práctica profesional:

Tememos la comida porque pensamos que nos engordará.
Evitamos comer por esta razón y vamos de dieta en dieta.
Hemos desarrollado una relación de amor/odio con la comida y nuestros cuerpos, sintiéndonos culpables todo el tiempo en relación con la comida.
Deseamos sentir que nos vemos \”normales\” o suficientemente bellas pero ese sentimiento no llega, sin importar cuánto peso perdamos.
La necesidad de ser perfectas nos lleva a hacer más, ser más y nos deja exhaustas e insatisfechas, y peleando aun más con la comida.

Aun cuando la generación de mi madre en los 1950 tardíos no tuvo las mismas oportunidades que tenemos hoy como mujeres y enfrentaban la discriminación que de alguna forma no enfrentamos ahora, ellas no tenían que observar la auto-mutilación de los desórdenes alimenticios tan extensamente como lo hacemos ahora.

¿Qué está pasando? ¿Por qué está pasando esto, y por qué ahora?

¿Hemos nosotras – como la siguiente generación de mujeres avanzando y dejando atrás la opresión enfrentada por nuestras madres y abuelas – parado justo en el umbral de la libertad y la expresión de nuestra plena expresión?

De ser así, ¿qué hacemos al respecto?

Les contaré una historia acerca de una clienta que trabajó conmigo para perder peso. Había ido de dieta en dieta y depuración y ayuno durante toda su vida adulta. Estaba consciente de lo que era saludable y no lograba entender qué la detenía. Aun cuando había estado exhausta y frustrada… no lograba dejar de seguir una dieta, y de hecho me veía como su enemiga por sugerirlo siquiera. ¡Creo que ella realmente pensaba que le iba a recomendar una nueva y mejorada dieta para ella cuando me contactó inicialmente por lo que sufrió una gran decepción! Estoy segura de que si tú estás leyendo esto, sabes lo que hice, y no fue recomendarle otra depuración.

La escuché con mucha atención conforme me contaba lo frustrada e infeliz que estaba en su cuerpo y cómo necesitaba bajar de peso AYER. Como nutricionista, hice las simples recomendaciones que con frecuencia hago que no tienen nada que ver con ayunar, pasar hambre, o hacer cualquier otra cosa que apoyarnos y nutrirnos a nosotras mismas.

Esta clienta no era capaz de llevar a cabo ninguna acción de las que fueron establecidas para ella y fue en este punto en el que empezamos a hacer tapping.

“Aun cuando deseo haber perdido este peso AYER, y estoy tan frustrada, y odio la forma en que me veo… elijo amarme y aceptarme.”
“Aun cuando realmente quiero hacer un ayuno o una depuración sólo para quitarme algo de este peso AHORA y no puedo obligarme a comer nada… Elijo sentirme a salvo en mi cuerpo y saber que puedo tener éxito sin hacer dieta.”

Después de hacer tapping durante varios minutos sobre esta frustración y con todos sus pensamientos acerca de su cuerpo y de hacer dieta, surgió un claro recuerdo de cuando ella tenía 12 años de edad y se sentía fea. Pensaba que debía verse más como otra niña de su edad que era más pequeña. Aun cuando no tenía sobrepeso bajo ningún estándar, había decidido que había algo mal en su cuerpo en ese momento, y que ella era demasiado grande. Las dietas empezaron poco después de eso.

Cuando hicimos tapping con este evento/problema central específico, ella empezó a llorar. Sentía muy profundamente dentro de su corazón que nunca sería bonita, sin importar lo que hiciera porque nunca estaría a la altura, y de ahí era de donde surgía su desesperación por hacer dieta y tratar de hacer algo para cambiar su cuerpo. Por supuesto, no era consciente de nada de esto hasta que surgió con el tapping.

Hicimos tapping con varios aspectos de este problema y con sus sentimientos restantes acerca del mismo usando el método de las elecciones, hasta que ella pudo empezar a sentirse aliviada y un poco distanciada del mismo.

En menos de un mes desde dicha sesión, ella finalmente fue capaz de apegarse a un plan que tenía sentido para ella y empezar a perder peso sin matarse de hambre o hacerse depuraciones… ni más ni menos que durante la temporada vacacional.  

Al soltar algo de la presión con respecto a sentir que nunca se veía bien, fue capaz de dejar de sentir la necesidad desesperada de cambiar su cuerpo.  
                             
Menciono la historia de esta clienta porque es parecida a la historia que escucho de tantas mujeres. Las decisiones formativas acerca de nuestro aspecto constituyen algunas de las experiencias centrales de nuestra relación con la comida y con nuestros cuerpos.

Podemos amar a nuestros cuerpos y a nosotras mismas sin importar nuestro estado actual. EFT puede ayudarnos a soltar viejas heridas profundas, creencias, hábitos y patrones, vengan de donde vengan, y avanzar en nuestras vidas expresándonos totalmente, en paz con la comida y con nosotras mismas.

Sandra Zeldes ha sido Chef de muchas celebridades importantes, y de líderes de negocios durante más de 15 años. Ella es una Nutricionista Clínica certificada, Profesional de EFT y Master en Reiki, con una experiencia de 7 años trabajando con mujeres en la sanación de la adicción y la obsesión hacia la comida, el comer emocional, los anhelos de azúcar, y las preocupaciones con la imagen corporal. Muchas de las mujeres con las que trabaja son artistas profesionales, actrices o emprendedoras con un gran sueño y visión para sí mismas esperando florecer. Visítala en línea en www.eatlikeagoddess.com. 

Traducido por Ana Paula Aguirre Hall escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.