Construir una Consulta Próspera – Parte I

muchos corazones... un mismo latido

¿Tienes mal aliento?

No hay secretos para construir una práctica próspera. Lo sé porque he estado metido en el mundo de los negocios (una experiencia muy extensa) por aproximadamente 30 años. Para tener éxito, no necesitas un título de máster en gestión de empresas de una universidad prestigiosa, ni necesitas gastar una fortuna para que alguien te de el mail de alguien que sabe la respuesta mágica acerca de los supuestos "misterios" del mundo de los negocios. El éxito en los negocios está basado en actitud, sentido común y experiencia. No hay otros ingredientes. La suerte tiene poco o nada que ver, aunque algunos puedan equivocarse un poco más que otros para adquirir experiencia. He visto personas construir empresas impresionantes desde cero, usando nada más que los ingredientes mencionados antes, y, en contraste, he visto a otros manejar negocios que se les cayeron encima por ignorar lo obvio.

Tu práctica es un negocio --puro y simple-- y la realización es esencial si vas a llevar tus habilidades al público, de manera que todos los involucrados se beneficien (incluido tú). Una práctica sanadora tiene un producto (en este caso, un servicio) y éste tiene compradores (clientes). El producto debe tener ventas (honorarios) para prosperar o morirá antes de nacer. Debe ser promocionado a través de publicidad (incluida la de boca en boca) y, para ser finalmente un éxito, debe desarrollar una presencia dominante en el mercado.

Las formas de producir esa presencia dominante serán reveladas durante estas entregas. Realizado adecuadamente, tus fuentes de referencia se multiplicarán hasta un punto en el que tu mayor problema será cómo decir diplomáticamente "no" a tus futuros nuevos clientes. Tu prestigio profesional se incrementará dentro de tu comunidad y, si lo deseas, puedes tener una reputación de nivel nacional o internacional.

Piénsalo. Eres proveedor en uno de los mercados más grandes del mundo --la necesidad de crecimiento y sanación. Este mercado es ENORME y, literalmente, insignificante la asistencia disponible. Planteado en términos económicos, la demanda excede a la oferta por un amplio margen. ¿Cuántas personas, por ejemplo, puedes nombrar que no tengan alguna dolencia, problemas de autoestima, traumas, culpas y/o enfermedades físicas que les encantaría sacarse de encima? Prácticamente cada persona en el mundo podría usar lo que tú puedes hacer con EFT. Aún si no ofreces EFT, podrías proveer una mucho mejor sanación con las otras "herramientas de poder" de lo que era posible hace sólo una década atrás.

Tú tienes las herramientas. Tu mercado es masivo. Hay mucho más negocio ahí afuera del que puedes manejar y hay modos financieramente provechosos de servir tanto a ricos como a pobres. Si no estás floreciendo, algo está mal. Por favor perdona la manera de expresarlo, pero si no hay clientes rentables haciendo cola en tu puerta, es sólo porque en el mundo de los negocios...

¡¡tienes mal aliento!!

Perdona de nuevo. No estoy siendo duro con este planteo. Sólo estoy usándolo para ubicar esta discusión dentro de uno de los principios fundamentales en los negocios, a saber, que el mercado es tu mejor amigo.

Sólo tu mejor amigo te dirá si tienes mal aliento. Si tu negocio está por debajo de tus expectativas y si los recomendados son menos de los que te gustaría. Entonces hay algo mal con el modo en que te promocionas/presentas a ti mismo. En un sentido comercial tienes mal aliento y esto está siendo comentado en términos obvios por el mercado. Nosotros no quisiéramos oír esto. Aún podríamos culpar a otros por no referirnos clientes o por ser ingratos por todo nuestro buen trabajo. También podemos culpar al sistema de salud o a las condiciones regulatorias del estado, si queremos. No hay fin para las excusas y agravantes que podemos crear para nosotros mismos a fin de evitar tratar con la única persona responsable de nuestro éxito... nosotros mismos.
Como sea, cuando lo hacemos, tomamos residencia en Villa Estancamiento.

El mercado es nuestro mejor amigo y cuando las cosas no están yendo tan bien como nos gustaría, maneja un camión a través de nuestra sala de estar, con un gran aviso en su lateral que dice...

"CAMBIA TUS RUMBOS – LO QUE ESTÁS HACIENDO NO FUNCIONA."

¿Qué tan obvio podría ser el mensaje? El mercado no usa eufemismos ni es diplomático. Suena trompetas y bate tambores en un esfuerzo por decirnos que tenemos mal aliento. Si no prestamos atención, seguramente pagaremos el precio.
¿Alguien tiene desodorante bucal?

Suficiente con lo dicho por ahora. Espero que el tema esté definido porque el resto de estas entregas mostrará formas de refrescar el aliento de tu negocio. Algunos métodos podrían parecerte más importantes que otros. Algunas ideas podrían violar tus creencias. Está bien. Quédate conmigo. Habrá mucho para elegir. Al final descubriremos formas de servir a más personas con más amor, y hacerlo con una siempre creciente base financiera.

Más en la próxima.
Saludos, Gary

Traducido por Gustavo A. Fiorentini - Ir a su Sitio WEB



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