La técnica de la frase alterna – hacer tapping en ambos lados de un conflicto

La doctora Patricia Carrington nos ofrece una innovación interesante para que la utilicemos. Su técnica de la frase alterna ajusta la frase recordatoria de EFT para que podamos hacer tapping en ambos lados de un conflicto lo que, según su considerable experiencia, ha servido para agilizar y profundizar en la sanación de los clientes. Nos detalla su método, al tiempo que nos ofrece un historial interesante para ilustrar el proceso.
Por la doctora Patricia Carrington

Apreciados miembros de la lista:

A menudo con una única sesión de EFT se despeja una cuestión de manera que, al finalizar la misma, ya no supone un problema y la terapia puede avanzar rápidamente. Esto puede suceder aunque el cliente esté sometido a psicoterapia – habremos abordado por completo UN aspecto. Resulta maravilloso cuando esto sucede.

Sin embargo, a menudo es necesario abordar repetidamente las cuestiones con múltiples aspectos enraizados en el transcurso de la terapia, y las sesiones en las que se emplea EFT de forma productiva pueden terminar en una nota de “continuará”, lo que puede resultar difícil. Puede que hayamos despejado muchas cuestiones durante la sesión y que se hayan solucionado varios aspectos de un problema importante, y aún así el cliente se queda con una mezcla de sentimientos. Puede que se sienta inseguro/a y que a veces se halle incluso en un estado de inestabilidad emocional. ¿Qué podemos hacer entonces?

En teoría, EFT debería permitirnos “instalar” este tipo de afirmación o de punto de vista positivo. Pero en la consulta real he descubierto que esta instalación positiva empleando EFT no suele ser tan eficaz en este punto.

El motivo reside en el concepto de “sí, pero” de Gary, que expresó con tanta elocuencia en su “Palacio de las Posibilidades”. Los “sí, pero”, para aquellos que desconozcan este concepto, son las reservas subliminales, automáticas y a menudo no identificadas que suelen acompañar una afirmación –los “sí, pero” que radican en el fondo de la mente de una persona y que pueden bloquear la eficacia de la afirmación.

Una instalación positiva es en esencia una afirmación y si la persona tiene un conflicto interno –si no es 100% congruente (de acuerdo) con la afirmación positiva– entonces simplemente no echa raíces. Aunque recorran con diligencia los distintos movimientos del tapping para introducir la frase positiva, en el fondo de sus mentes existe un “sí, pero” que la niega.

¿Cómo podemos evitar este problema al hacer EFT? Una forma es hacer tapping con el propio “sí, pero” (la cognición negativa), como sugiere Gary, y puede funcionar de maravilla con las afirmaciones. En mi opinión, se trata de una de las observaciones de mayor utilidad relativas a las afirmaciones con las que me he topado. Pero mientras buscaba otra forma de abordar los conflictos internos que pueden surgir durante el proceso de EFT, se me ocurrió una idea, al leer el libro de Silvia Hartmann-Kent “Aventuras con EFT” (una verdadera mina de ideas creativas para EFT). Comprendí que si existe un conflicto en la persona, lo más auténtico y útil que puede hacer es tapping en AMBOS LADOS del conflicto al utilizar EFT.

Se me ocurrió que una buena forma de hacerlo podría ser alternar las frases recordatorias en la misma secuencia de EFT. La persona debería hacer tapping en un punto y repetir al tiempo una frase recordatoria negativa (como por ejemplo “Me da miedo hablar en público”) y luego hacer tapping en el punto SIGUIENTE de la secuencia, repitiendo una frase recordatoria positiva y subjetivamente convincente (del tipo “El otro día hablé frente a un grupo de gente y realmente me gustó lo que dije”) y entonces la persona iría hacia delante y hacia atrás utilizando frases recordatorias negativas y positivas, en puntos alternos, a medida que avanzase a lo largo de la secuencia de EFT.

Decidí probarlo primero conmigo misma, algo que suelo hacer con todo lo que deseo utilizar con los demás. Al hacerlo, me di cuenta enseguida de que había encontrado algo. Me sentí “comprendida” (por quién o qué no lo sabía – ¡probablemente era por mí misma!) y también clara y honesta conmigo misma. Me sentí aliviada al reconocer AMBOS lados del conflicto – al mirarlo todo, por decirlo de algún modo.

Lo que sucedió es que, tras varias rondas con este enfoque, fue como si una balanza interna empezara a inclinarse y la frase positiva (me encontraba en un punto de tapping cualquiera) empezara a ser real para mí por primera vez. Era convincente, cuando antes simplemente habían sido palabras que me repetía a mí misma. El cambio en mi interior se hizo más y más fuerte al continuar. Lo que al principio había rechazado, diciéndome “Bueno, es un punto de vista sano pero no me parece real”, pasó a ser “¡Hey! ¡Esto es CORRECTO! Se trata de una posibilidad real. ¿Por qué no elijo recorrer este camino?”

Fue como si las piezas encajaran y suspiré de alivio. Ahora podía seguir adelante y adoptar la posición positiva con los ojos abiertos, en lugar de sentir que me estaba engañando.

Esto sucedió hace unos seis meses y desde entonces he utilizado con mis clientes lo que denomino la técnica de la frase alterna, con un éxito destacable. Este método también puede resultar útil de otras formas y os hablaré de ello en otro momento, pero dejadme contaros cómo utilicé este enfoque recientemente en una sesión con una clienta.

La experiencia de “Peggy” resulta interesante en dos aspectos. Por una parte, nos sirve de ejemplo de cómo utilizar este método para resolver un conflicto. Por otra, también ilustra otro punto: cómo las personas no siempre viven el éxito de una forma totalmente positiva (incluso cuando se trata de un éxito espectacular y PARTE de esa persona está encantada por ello).

Peggy ha asistido a terapia conmigo durante más de un año, con toda la regularidad que le ha permitido su absorbente carrera. Es una presentadora de televisión de una importante cadena local y dedica gran parte de su tiempo a proyectos que exigen mucha dedicación.

Había progresado mucho en el transcurso de un año y EFT ha sido una parte fundamental de su terapia. Lo ha empleado de forma estratégica en casi todas las sesiones y ha llegado a un punto en el que puede hacerse valer con suavidad y firmeza al mismo tiempo, en lugar de disculparse por estar viva, un antiguo patrón que le traía muchos problemas. Sus relaciones han mejorado muchísimo y ha encontrado su norte. Peggy ha crecido durante la terapia.

Hace unos meses, su cadena le asignó la tarea de cubrir en profundidad una importante catástrofe que se había producido en su estado y también de producir una serie de emisiones regulares de noticias al respecto, que han resultado tan interesantes que se espera que ganen un premio nacional de los medios de comunicación. La cadena la libró de todas sus tareas restantes para que se centrara en cubrir este trágico incidente, y a lo largo de este proyecto, que a menudo resultaba penoso, Peggy empleó EFT para hacer frente a los múltiples conflictos que surgían al tratar con el horror de los propios acontecimientos y con las ramificaciones personales del proyecto. Al final, logró situarse en una posición en la que podía mantener sus propias convicciones sobre su trabajo con una fuerza considerable y, a causa de ello, se sintió como una persona distinta.

Peggy vino a verme el día después de que su serie de televisión ganara un premio nacional. La serie se estaba volviendo a emitir y recibían miles de llamadas. Cuando entró en mi oficina, aunque se la veía feliz de alguna forma, también parecía algo desconcertada. Me di cuenta de que no sonreía con naturalidad o que incluso sonreía poco. Se comportaba de forma claramente reservada, con la mandíbula ligeramente apretada y los ojos muy abiertos y la mirada seria. Tras comentar los detalles de su triunfo (me sentía bastante emocionada por ella) le pregunté como se sentía “en su interior”, al recibir este reconocimiento.

Respondió “Aunque las cosas me van mejor de lo que nunca creí, siento una especie de incomodidad en mi interior”.

Hizo tapping con la “sensación de incomodidad”, que era de 6 sobre 10. Tras hacer tapping, la cifra no se había movido y me di cuenta de que se trataba de algo más profundo, de algún conflicto relacionado con su triunfo. Al comentarlo, de repente dijo “Oh, ¡quería hablarte al respecto! Me siento – es como si me preguntara cuándo va a aparecer el PROBLEMA. Sencillamente es todo demasiado bueno. De alguna forma, me da miedo.”

Estábamos en el buen camino y le pedí que hiciera tapping repitiendo: “Aunque estoy esperando a que suceda algo Malo…” Lo hizo, pero su nivel de intensidad seguía siendo de 6. Me dijo que mientras hacía tapping había estado pensando en volver a casa conduciendo tras la sesión y se había estado preguntando si estaría a salvo en la carretera.

Así que hicimos tapping con ello, y la intensidad siguió siendo de 6. Estaba claro que no íbamos a ninguna parte haciendo tapping en lo negativo, una maniobra que suele ser tan eficaz en EFT, y aunque llegados a este punto podríamos haber probado diligentemente con todo tipo de estrategias alternativas para abordar este cuestión, y es probable que algunas hubieran terminado por funcionar, decidí emplear el método de la frase alterna.

Sabía que la parte positiva de la situación le resultaba atractiva; era un verdadero triunfo que la hacía sentirse emocionada a cierto nivel. Sin embargo, también estaba el aspecto negativo de todo aquello –el complejo de Cuándo se me Caerá el Otro Zapato. Resultaba obvio que existía un problema profundamente enraizado que no tenía “sentido” alguno en la actualidad, así que le pedí que buscara una respuesta a ello en el pasado.

“¿Recuerdas algún momento determinado de tu vida en el que sucediera algo realmente AGRADABLE y luego algo lo estropeara?”

Permaneció callada un momento y luego pareció ocurrírsele algo. Por muchas cosas buenas que le pasaran en su infancia, siempre estaba el hogar roto, su madre alcohólica, las peleas de sus padres y la sensación de no ser como los demás niños, a causa de su vida de hogar disfuncional.

Hizo tapping diciendo “Por feliz que me sintiera, mi madre seguía emborrachándose” y tras una ronda, me miró sorprendida. “Eso hacía que todo se desinflara de verdad,”, me dijo. No le pregunté por su nivel de intensidad exacto. Por su cara podía ver que se sentía muy aliviada y no quería interrumpir ese flujo, pues los recuerdos fluían ahora. “La Navidad era siempre la época más feliz”, dijo, “pero algo lo estropeaba siempre”.

Continuó haciendo tapping, diciendo: “Las Navidades siempre eran felices –y siempre terminaban estropeándose”.

“Está bajando”, manifestó. “En aquella época, la vida en casa parecía una situación de vida o muerte. Me aterrorizaba pensar que mi madre se moriría por beber. No había un solo día en que pudiera dejar de preocuparme. Y lo mismo sucedía con mi primer marido, que también bebía.”

Mencioné la espada de Damocles, siempre a punto de caer, y asintió. Continuó haciendo tapping, diciendo: “Siento que la espada de Damocles siempre está ahí”.

Tras esa ronda, comprendió mejor la situación, algo que suele suceder con tanta rapidez y profundidad con EFT. “¡Cada vez que tengo un día absolutamente perfecto, me preocupo por si mi sobrina y mi sobrino llegarán a casa sanos y salvos! ¡Es lo MISMO!”, dijo.

Estaba respondiendo por completo ahora y sentí que había llegado el momento de introducir al menos un elemento positivo en la frase recordatoria. Sugerí: “Las cosas van tan bien –que me da miedo de que algo malo pueda pasar”. Al terminar la ronda, su intensidad había bajado a 2.

Pero todavía quedaba algo. Quedaba claro por su mirada ligeramente sorprendida y por su puntuación. Era una cuestión profundamente enraizada. Le sugerí que hiciera tapping afirmando: “Las cosas no pueden ir tan bien sin que se produzca una crisis”.

Tras la ronda, comentó que mientras hacía tapping había estado pensando en su amiga “Jeanne”, que en toda su vida “no había tenido crisis, exceptuando unas pocas normales”. En este punto, decidí que Peggy estaba preparada para aprender una nueva y positiva forma de ver la vida. Le sugerí que empleara la técnica de la frase alterna de la forma siguiente:

Punto # 1: “Las cosas no pueden ir tan bien sin que se produzca una crisis”.

Punto # 2: “Mi amiga Jeanne no ha tenido una crisis en su vida, y así ha sido para otra gente”.

Punto # 3: “Las cosas no pueden ir tan bien sin que se produzca una crisis”.

Punto # 4: “Mi amiga Jeanne no ha tenido una crisis en su vida, y así ha sido para otra gente”.

… y así con el resto de la secuencia de EFT.

Al final de la ronda, exclamó “¡Es cierto! ¡REALMENTE han ido por la vida de esta forma!” (Estaba experimentado el mismo efecto que yo la primera vez que probé este método: lo positivo pasaba a ser mucho más real). “Ha bajado mucho ahora, puede que esté en un 1”, dijo.

Consideré que lo más probable es que estuviera en cero. El color había vuelto a su rostro, el brillo a sus ojos, el mentón estaba alzado. Ahora estaba lista para hablar de su reciente triunfo con orgullo y era capaz de tener en cuenta sus intereses en lo relativo al futuro desarrollo de su carrera. Antes le había dado miedo abordar esta cuestión. Dijo que era una forma completamente nueva de ver las cosas para ella y que sentía que se había producido un cambio importante.

En su siguiente sesión, Peggy estaba preparada para abordar una cuestión que había evitado durante mucho tiempo. Comentó que de alguna forma el miedo acerca de su triunfo parecía haberse evaporado casi por completo. El cambio se mantenía, era real.

Creo que es importante que la afirmación positiva le resultara completamente convincente a Peggy. Había surgido de sus propios comentarios, no eran “castillos en el aire”, una afirmación artificial que alguien hubiera puesto en sus manos. Por experiencia, utilizar las propias palabras y observaciones del cliente a la hora de formular la afirmación positiva hace que este método resulte mucho más eficaz. Por ello, a menudo hago preguntas diseñadas para sacar a la luz el opuesto de la cognición negativa, en términos de las experiencias reales de la vida de esa persona. Estoy buscando un recurso positivo, sumergido en sus recuerdos, y que hacemos aflorar utilizando la técnica de la frase alterna.

Más adelante, compartiré con vosotros más experiencias con este método útil –cómo puede emplearse para mitigar recuerdos y abreacciones dolorosos. Ahora simplemente quiero animaros a que lo probéis y descubráis si queréis utilizarlo y en qué momento.

Con mis mejores deseos,
Dra. Patricia Carrington

Traducido por Eva Llobet Martí

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