Usa EFT para tu problema más grande

Steve Wells de Australia comparte con nosotros un concepto para llegar a la raíz de nuestros problemas. El lo llama nuestro Problema más Grande, y desarrolla su tema en detalle. El comprender este artículo nos ayudará a obtener resultados en casos que normalmente serían resistentes.
Por Steve Wells

¿Cuál es problema más grande que tienes? Y para cada uno de esos problemas que tienes (y la mayoría tenemos unos cuantos), ¿Cuál es el problemas más grande que te causa tener ese problema?

Yo opino que el problema más grande que nuestros problemas nos causan es ¡Cómo nos hacen sentir!

Piensa sobre esto. No nos gusta dar presentaciones en público porque “nos hace sentir” ansiosos. No nos gusta subir a un barco porque “nos hace sentir” mareados. No nos agradan ciertas personas en el trabajo porque “nos hacen sentir” irritados y molestos.

(Por su puesto que nada nos hace sentir de cierta manera, sólo parece ser así. Pero esta idea es suficiente para el propósito de nuestro discurso.)

Ya que tenemos una tendencia de sentir estas incomodidades, tendemos a comportarnos en ciertas maneras, la más común es evitar. La forma en que nuestros problemas nos hacen sentirnos por lo tanto influyen increíblemente (algunos dirían que nos controlan) nuestros comportamientos y consecuentemente influyen en nuestras vidas.

Si hablar en público nos causara sentir entusiasmados, si andar en un barco nos causara sentirnos jubilosos, si las interacciones con ese individuo de la oficina nos hiciera sentirnos fuertes, entonces todo sería diferente, ¿o no? El problema ni siquiera sería un problema.

Si nos sintiéramos diferente entonces actuaríamos diferentes, y entonces todo sería diferente.

Así que tú tienes un problema. Y además tienes el problema de cómo te hace sentirte. Es el tratamiento de estos sentimientos donde entra EFT.

Cuándo tú quieres resolver un problema con EFT, hazte la siguiente pregunta:

“¿Cómo me siento yo acerca de este problema?”
O: “¿Cómo me hace sentir tener este problema?”

Entonces pregúntate lo mismo para cada respuesta que recibas:

“¿Y cómo me hace sentir eso?”
“¿Y cómo me hace sentir eso?”

Y aplica EFT a las respuestas.

“Aunque este (problema) me hace sentirme X…”
O “Aunque me siento X acerca de / debido a (este problema)…”

Enfrentar el sentimiento asociado con el problema nos lleva hacia la raíz importante del problema.

Llevemos esto un paso más; usa las siguientes preguntas, que Gary nos enseñó en los talleres avanzados para identificar los eventos de raíz donde aprendimos a asociar esos sentimientos.

“¿De qué me recuerda este (sentimiento)?”
O: “¿Cuándo he sentido este sentimiento anteriormente?”

Busca las memorias en tu pasado donde sentiste los mismos sentimientos y aplícales EFT usando las técnicas “Cuéntame un cuento” o “Veamos esta película” que están detallas en el sitio Web de Gary Craig.

Ahora desarrollemos esto un paso más.

He llegado a la conclusión que en resumidas cuentas, quizás el problema más grande que nuestros problemas nos causan es como nos hacen sentirnos a nosotros de nosotros mismos. Cada día hay personas que toman drogas, comen más de la cuenta, se distraen de trabajar productivamente usando el televisor por horas viendo programas que adormecen la mente o “surfing” el Internet, o hacen cualquiera de una multitud de cosas porque sencillamente no están tranquilos de cómo se sienten de sí mismos. Los problemas en sus vidas llegan a ser la razón por no aceptarse. No aceptarse puede ser una parte clave de la causa.

Recientemente, el Dr. David Lake y yo hemos tenido excelentes resultados cuando enfocamos en este aspecto de no aceptarse, el no poder aceptarse a uno mismo que ocurre como consecuencia o causa de cada problema. Cuando resolvemos este problema, quizás no desaparecen todos nuestros otros problemas, pero NOSOTROS seremos diferentes. Y cuando NOSOTROS seremos diferentes, entonces todo es diferente.

Esta fue la experiencia que tuve hace 3 años cuando me sometí a mi propia prueba de 30 Días a auto aceptación usando EFT. Mis problemas seguían existiendo, pero YO no era el problema. Esta fue una experiencia y prospectiva sumamente fortalecedora, además esto significaba que yo podía enfrentar mis problemas porque yo los podía ver objetivamente, en vez de vivir dentro de ellos. No sólo eso, sino que mis sentimientos cambiaron espontáneamente sobre varios asuntos. De pronto era fácil hacer las cosas que previamente las había estado evitando, y empecé a sentirme más ligero en general en términos de mi vida.

En aquel entonces decidí que por 30 días, cada vez que me diera cuenta que estaba en un estado de no aceptarme a mí mismo (básicamente esto era cada vez que identificaba un problema o cada vez que sentía inquietud sobre algo), haría unas rondas de EFT para aceptarme a mí mismo a pesar de tener ese problema y sentir esas emociones. Los resultados para mí fueron increíbles y también lo han sido para muchas personas que me han escrito sobre su transformación personal después de completar este programa.

Para poder continuar con nuestro progreso, vamos a regresar al problema que identificaste al principio de este discurso (Tu “problema más grande”).

Ahora hazte las siguientes preguntas:

¿Cómo me siento de mí mismo por tener este problema?
¿Al tener este problema, cómo me hace sentir de mí mismo?
¿Qué significa de mí el tener este problema?

Ahora haz tapping sobre estos sentimientos y asociaciones.

Para ayudarte, aquí tienen algunas frases que la gente ha sugerido. Si estás vivo, lo más seguro es que aplican algunas o todas:

Estoy furioso conmigo mismo por tener este problema – y por lo que haya hecho por haber contribuido a él.
Yo me juzgo a mí mismo por tener este problema…
Estoy molesto conmigo mismo por tener este problema…
Estoy disgustado conmigo mismo por tener este problema…

El tener este problema por lo general significa (según nuestro sistema interior para juzgarnos) que somos una mala persona en alguna forma, y el enunciado estándar para describir estas asociaciones es lo siguiente:

“Tener (este problema) significa que soy una mala X (mala X = mala madre, mal padre, mala hermana, mal hermano, mala persona de negocios, mal administrador de dinero… ¡sencillamente malo!).”

Inserta la etiqueta apropiada para ti mismo y date un tratamiento por ser un mal X:

“Aunque (tener este problema) significa que soy una mala X, yo completamente y profundamente me acepto…”

Y date un tratamiento por no aceptarte a ti mismo como resultado de tener el problema:

“Aunque no me acepto a mí mismo por tener este problema, o por permitirme tener este problema en mi vida, yo completamente y profundamente me acepto…”

A pesar de que este enunciado parece ser paradójico en sí mismo, es uno de los enunciados más sinceros que puedes decir.

Cuando tú haces tapping en tu no aceptación, frecuentemente descubrirás que es como si estuvieras desenvolviendo pliegues que han sido sobrepuestos en tus problemas, y tapping subsiguiente en el problema rinde más dividendos, aún con problemas que previamente habían sido resistentes a tratamiento. Aconsejo a mis clientes que cuando sienten ira consigo mismo por tener el problema, es como ponerle una tapa al problema y ahí nos detiene. Una vez hacemos tratamiento en nuestra propia ira entonces podemos tener acceso al problema contribuyente y tratarlo con eficacia.

Por supuesto que hay otro nivel más molestoso a nuestra inhabilidad de no poder aceptarnos, y esto se refiere a las partes de nosotros mismos que ¡parecen querer que el problema exista! Esto se refiere a nuestro lado oscuro, esa parte de nosotros que quisiéramos que no existiera, esa parte de nosotros que haremos todo lo posible para evitar reconocerla, que preferimos no hacer contacto. Eso es porque tememos que esta parte nos dominará, que si la reconocemos o aún pensemos sobre ella nos agobiará por total, y entonces sí que nuestro mundo se convertirá en un infierno. Esta es la parte que el Dr. David Lake y yo más nos gusta trabajar, y es trabajar con esta parte que nos ha brindado más dividendos que podríamos haber imaginado con nuestro trabajo con clientes o en nuestros talleres de auto-aceptación.

A pesar de que parece ser ilógico, aceptar nuestras partes oscuras no significa que las estamos fortaleciendo; ¡pero el no aceptarlas sí! Tratar de esquivarlas o tratar de ignorarlas, más que nada causa que se levanten y nos muerdan (Nuestros temores tienden a visitarnos. ¡Lo que más resistimos persiste!). Eso es porque cuando lo evitamos, la conexión emocional sigue intacta y en el peor escenario lo reforzase o a veces lo engrandas. La solución máxima no es, como muchos psicólogos gurús nos sugieren, que sólo “enfoquemos en lo positivo”. La fuerza máxima viene cuando podamos contemplar un pensamiento que previamente radicaba como un pensamiento oscuro y darnos cuenta que ya no tiene ningún poder sobre nosotros.

Cuando brillamos con la luz de nuestra comprensión - combinado con tapping - sobre nuestras partes oscuras, esto causa que se desvanecen como el producto de la imaginación que son, y esto nos conduce al reconocimiento que en realidad ellos no tiene ningún poder en sí. Su fuerza existía sólo porque nosotros formamos una construcción mental-emocional en algún punto en nuestras vidas. Su realidad es de hecho de una realidad que no existe, su verdad es una mentira, su impacto sólo nació por la fuerza que nosotros le habíamos otorgado, algo que EFT y buena terapia, puedan transformar.

Hay tanto más que se puede decir acerca del tratamiento de la oscuridad y partes conflictivas de nosotros, pero esto lo dejaré para un futuro ensayo.

Steve Wells

Traducido por MMc

InEnglish.gif