Haciendo buenas preguntas para evocar asuntos para hacer tapping

Tanto clientes como practicantes frecuentemente preguntan: “¿Por dónde empiezo?, ¿Cómo saber qué decir?” Esta serie de cinco partes sobre hacer buenas preguntas ofrece muchas sugerencias. Agradecemos a Rue Hass por compartir su sabiduría con nosotros.
Por Rue Hass

Parte 1: Por dónde empezar.
Parte 2: Siendo más específicos significa obtener mejores resultados.
Parte 3: Aprendiendo a encontrar la pregunta clave que mueve todo el drama.
Parte 4: Cómo preguntarle a tu cuerpo acerca del tema en el que debes hacer tapping.
Parte 5: Buenas preguntas para generar frases de tapping específicas.

Parte 1: Por dónde empezar.

Yo confío en mi intuición. Así que cuando algo salta en mi mente que parece raro o fuera de lugar e incluso escandaloso, o si el cliente dice algo interesante, sorpresivo o inesperado, probablemente haré una pregunta acerca de esto para ver qué pasa. Rápidamente se hará evidente si la orientación es útil o no.

“Shelley” vino diciendo simplemente que “necesitaba un cambio”. Sus hombros estaban recogidos hasta las orejas, y la tensión era evidente en su rostro. Ella habló vagamente acerca de lo que la traía, así que hice la primera pregunta que casi siempre hago, sin importar el motivo que la persona aduce para su atención.

“¿Qué es lo que deseas?” Su rostro se puso pálido, y todo su cuerpo se desplomó. “¿Querer?” dijo ella confundida. “No sé QUÉ es lo que quiero. Nunca me han preguntado eso antes. Siempre me dicen: ¿Qué está mal?”

Estas dos preguntas, “¿Qué está mal?” y “¿Que es lo que deseas? Se orientan en direcciones completamente diferentes.

“¿Qué está mal?” evocará una larga letanía de las cosas que nunca han funcionado en su vida. Es una lista mental que han memorizado, y cada día le añaden algo. Me hace recordar el adagio:”Si siempre haces lo que siempre has estado haciendo, siempre obtendrás lo que siempre has obtenido”. Las personas siempre se sienten peor cuando contestan a la pregunta “¿Qué está mal?”.

Cuando las personas se enfrentan a la pregunta “¿Qué es lo que deseas?” deben interiorizar y comenzar a pensar en futuras alternativas, en elecciones diferentes, en lo que es importante para ellos. Deben empezar un proceso de clasificación y evaluación para encontrar qué posibilidades se acercan a lo que ellos podrían desear.

“¿Qué es lo que deseas?” compromete áreas totalmente diferentes del cerebro que la pregunta “¿Qué está mal?” Qué es lo que deseas apunta en dirección a la imaginación, las elecciones, de responsabilidad, un sentido de dominio de sí mismo. Es el primer paso de la manifestación, y está orientado a convertirnos más en lo que somos interiormente. Conduce en dirección a la sanación.

Shelley y yo empezamos a hacer tapping:
Aunque no sé qué es lo que deseo, profunda y completamente me acepto.

Shelley repitió las palabras diligentemente, pero sus ojos se llenaron de lágrimas. “No puedo decirlo”, susurró.
Pregunté: “¿Qué puedes decir entonces?” “¿Qué podrías decir que te haga sentir bien?”

Quedamos en “Dentro de mí, sé que estoy bien”.

Aunque no sé qué deseo, dentro de mí sé que estoy bien.
Aunque no puedo aceptar que nunca sabré qué es lo que quiero…
Aunque nadie me preguntó nunca qué era lo que deseaba
Aunque nunca lo supe, podría ser que quiera algo sólo para mí…

(Aquí le di una mirada de interrogación para preguntar ¿Está todo bien? Ella asintió y continuamos.)

Aunque quiero un cambio en mi vida, pero no sé qué, sé que estoy bien dentro de mí, y estoy haciendo lo mejor que puedo…

Pocas veces nos enseñan sobre la forma de saber qué es lo que queremos. Tenemos pocas personas en nuestras vidas que nos muestren que es bueno para nosotros decidir qué es lo que deseamos. Por lo general, elegimos lo que creemos que DEBERÍAMOS desear, influenciados por las personas alrededor nuestro: padres, profesores, medios. El problema es que ellos a su vez, tomaron los “deberían” que nos enseñan de sus propios entornos.

Deseo ayudar a mis clientes a aprender, a través de EFT inspirado en preguntas acertadas, cómo ser sabios guías de sí mismos. Les enseño a utilizar sus propios cuerpos y su intuición como recursos.

El primer paso es encontrar la respuesta a esta importantísima pregunta: “¿Cómo puedes saber cuándo estás logrando lo que deseas?” En otras palabras, ¿cuáles serían las expectativas, las sensaciones que te permitirían saber que vas por buen camino?

Una de las primeras cosas que enseño a mis clientes es cómo preguntarse a sí mismos qué es lo que quieren y qué es lo correcto para ellos, y cómo interpretar sus propias señales físicas como barómetro para conocer sus señales. Para esto, las personas tienen que saber cómo sienten en sí mismos una respuesta “sí” o “no”, de modo que pueden encontrar dentro de sí mismos si ciertas acciones, elecciones o decisiones son buenas para ellos. ¡Nadie me enseñó esto cuando estaba creciendo!

Así que le pedí a Shelley que cerrara sus ojos y percibiera el sentimiento de un “NO” en su cuerpo. Luego de un momento, le dije que abra sus ojos y le pregunté cómo fue su experiencia. Ella dijo que se le hizo difícil respirar, su pecho se sentía constreñido, y le dolían los hombros. Tomé nota de esas respuestas físicas.

Luego le pedí que se moviera alrededor de su silla y que cambiara su posición (cuando cambias tu cuerpo, cambia tu mente y viceversa). Le pedí que sintiera la cualidad del “SÍ”. Cuando abrió sus ojos, Shelley dijo que se sentía ligera, su pecho estaba abierto, como si la energía estuviera fluyendo, una respiración más profunda, y sus hombros se encontraban relajados.

Hicimos el ejercicio nuevamente, esta vez con dos preguntas ligeramente diferentes. Le hice a Shelley estas preguntas, una a una, añadiendo el cambio de posición entre ellos, para cambiar su estado del ser.

“¿Qué pasa en tu cuerpo cuando sientes esta declaración: El mundo es un lugar inseguro y agresivo?”
Y luego, “¿Qué pasa cuando sintonizas con El mundo es un lugar seguro y amistoso?”

Animé a Shelley a que tomara nota de cualquier cosa que percibiera: imágenes, pensamientos, sentimientos y sensaciones que acompañaran cada una de las preguntas. Sus respuestas a estas preguntas fueron similares a las respuestas SÍ o NO, con más información para ella.

¿Has notado que todo en la vida se destila en bello o feo?

Le expliqué a Shelley que ahora ella tenía una herramienta poderosa y precisa para saber lo que verdaderamente sentía acerca de algo. Le sugerí que la próxima vez que hiciera una decisión o elección, tome cada posibilidad, lo mantenga en su mente, y observe lo que sienta en su cuerpo. Lo ensayamos sobre algunos temas en su vida, y estaba sorprendida de cómo tenía las respuestas inmediatamente, en la manera como su cuerpo respondía.

Antes, ella no tenía conocimiento de cómo saber lo que quería, excepto de que quería un cambio en su vida. No sabía cómo proceder más allá de eso.

Ahora que tenía una manera de saber qué es lo que quería, el sentimiento de que está en lo correcto dentro de ella, estábamos listas para profundizar en sus inquietudes.

Rue Hass, Master EFT

Parte 2: Siendo más específicos significa obtener mejores resultados.

Lo siguiente que preguntaría a mi cliente sería “¿Qué te detiene para conseguir lo que tú deseas?” La mayoría de las personas responden algo así como “mi jefe”, “mi esposa”, “esa situación”. Siempre les recuerdo que no hay nada que podemos cambiar respecto de otras personas o situaciones, pero podemos cambiar la respuesta interior de los clientes. Cuando ellos cambian en su interior, su respuesta a la situación cambiará. ¡A veces hasta la otra persona cambia!

Cuando le hice esta pregunta a Shelley, repentinamente dijo “¡Nada funciona para mí!” Sus ojos se llenaron de lágrimas nuevamente. “¡Siempre me siento como si hubiera hecho o estuviera a punto de hacer algo equivocado!”

Ahora, algunas veces podría iniciar el tapping con la persona con una frase general como “Nada funciona para mí”, y luego ver cómo va. Esto podría ser una aproximación a utilizar con clientes que gustan de hablar en generalidades (“estoy tan deprimido”, o “simplemente estoy ansioso todo el tiempo”) y todo lo que dicen les recuerda cosas adicionales que podrían o no estar relacionadas. Sus mentes van saltando de un lado a otro.

Así que debemos empezar a hacer tapping con “Aunque nada funciona para mí” y encontrar la frase complementaria que ofrezca una nueva dirección, o sugiera que en realidad hay algunas cosas en las que la persona es buena.

Por ejemplo:
Aunque una parte de mí piensa que nada funciona para mí, tengo curiosidad acerca de cuántas veces puedo recordar cuando tomé buenas decisiones en mi vida, o hice algo que tuvo buenas consecuencias.

Algunas veces parece que es la mejor forma de abordar las inquietudes de los clientes. Pero ser específicos por lo general es mejor. Pedir al cliente que evoque ejemplos específicos relacionados con la frase general, siempre produce frases para hacer tapping.

Para aquello que se queda en la mente, me gusta utilizar la metáfora de la jaula, en vez del bosque o de la mesa con patas. La jaula puede ser el incidente, o la creencia limitante. Las barras son los aspectos del incidente, o los incidentes que mantienen la creencia. Ser específicos significa disolver cada una de las barras de la jaula, hasta que hay un espacio suficientemente grande para salir de la jaula hacia la libertad.

Les digo a las personas que en realidad no importa por dónde inicias un tema. Para usar otra metáfora que a menudo sugiero, cada aspecto del tema es como una esquina de una red. No importa en qué parte de la red lo hayas cogido. Cuando empiezas arriar la red, se arrastra la red entera, junto con lo que haya atrapado. De alguna manera todo está conectado. Así que tratando un incidente específico se coge todo el holograma de la jaula entera.

Es una buena idea escoger un incidente específico que ilustre el sentimiento o creencia que el cliente tiene. Un incidente particular lleva consigo todos los disparadores, respuestas emocionales, creencias y síntomas psicológicos y conductuales.

La sanación puede empezar sólo cuando cada uno de esos aspectos es tratado. Cuanto más concreto es el lenguaje en describir con exactitud la experiencia de los síntomas, sentimientos y ubicación, lo más seguro es que las emociones de los recuerdos se desenganchen de la neurología del cerebro que da lugar.

Algunos ejemplos de ser específicos:

Felicia dijo, “Mi doctor siempre me ha dicho que soy muy dura conmigo misma”.

Le pregunté “¿Qué exactamente te dices a ti misma?” Esto evocó algunas creencias específicas, particularmente acerca de su propio merecimiento.

Luego le pregunté por algunos ejemplos, historias específicas de “la vez cuando algo pasó que te hizo pensar eso acerca de ti misma…”.

Hicimos tapping en cada uno de esos incidentes, utilizando sus mismos patrones de lenguaje.

Sandy acudió a mí para perder peso, y porque “siempre se sentía culpable”. En sus primeros comentarios le escuché decir, “Tengo esta presión o ansiedad de ser la cabeza de la casa” (Su esposo falleció diez años antes cuando tenía dos niños).

Le pregunté “¿En qué parte de tu cuerpo sientes tal presión?” “¿Cómo se siente?” “Haz una metáfora de ese sentimiento”. Utilizamos ese lenguaje en el tapping.

Ella resultó ser una verdadera narradora, y en su larga historia con terapia claramente se las había arreglado para llenar cada sesión con sus “asuntos”. Encontré que si hacía que ella se concentre en su cuerpo de esta manera, en lo que sentía físicamente, con un lenguaje preciso, pararía de hablar e iría a su interior. En la medida en que hicimos tapping en los síntomas físicos, las revelaciones más brillantes emergieron de ella. Ella se escuchaba a sí misma.

Justo el otro día en medio de un tapping de este tipo, ella dijo repentinamente, con gran sorpresa y luego en lágrimas, “¡Ah, Dios mío! Me acabo de dar cuenta que si pierdo peso, podría liberarme de mi madre y podría tener mi propia vida —pero —entonces ¿QUÉ VOY A HACER???? Ah, es mejor estar en la cárcel, ¡porque entonces sabes qué puedes esperar!!!”

¡Sólo esas dos oraciones contienen suficiente información para crear una sesión de tapping que puede transformar toda la vida!!

Aunque si pierdo peso voy a estar libre de mi madre…
Aunque si estuviera libre de mi madre podría tener mi propia vida…
Aunque tengo un miedo mortal de pensar en tener mi propia vida...
Aunque no sabría qué hacer…
Aunque es mejor estar en prisión…
Aunque no sé qué esperar si me hago cargo de mi vida…
Aunque podría ser adicta a “estar en esta prisión”… me mantiene segura…
Aunque enfocarme en mi peso evita que tenga que notar cómo me siento realmente…
Aunque cargar con una pelea interna con mi fallecida madre significa que no tengo que prestar atención a lo que está ocurriendo en mi vida…
Aunque la comida me ha nutrido…
Aunque todo esto me distrae de sentirme culpable incluso de estar viva…

¡Y todo eso no es más que el comienzo!

Recordando sus primeros comentarios, también le pedí a Sandy, “¿Cuándo en tu vida te has sentido presionada para ser responsable?” Dame cinco momentos específicos y ponle un título a cada uno, como si fuera una película.

Luego podría tomar un momento para esto, y podría decir, “¿Qué momento de este evento fue el peor?” “¿Qué lo hizo peor?” “¿Cuál es el tono de voz, la mirada, el gesto, el sabor?”

Ella midió la intensidad de su respuesta a tal incidente. Luego hicimos tapping utilizando sus propias palabras para “Aunque ___(título)___ ha estado en mi cuerpo todos estos años…”

También hicimos tapping por todos esos aspectos en el peor momento de la historia.

April se sentía triste y deprimida ante la inminencia de los días de fiestas. Pero, buscando la fuente de estos sentimientos en su pasado, cuando le pregunté sobre los recuerdos de su infancia de los días festivos, ella los describió en términos positivos. Eso era aparentemente una contradicción, ya que sabía que había tenido gran cantidad de abuso emocional cuando niña, así que quise saber más.

Conversamos bastante e hicimos tapping en las respuestas a la pregunta “¿Qué perdiste cuando perdiste a tu padre?” Ella dijo que había perdido la oportunidad de resolver los problemas que había tenido con él.

Le pregunté, “¿Qué problemas específicamente?” Trabajamos en cada uno de ellos.

El momento más interesante vino cuando ella bajó su ansiedad de “la tristeza de esta pérdida” a 2, y luego April dijo que repentinamente sintió un dolor en su trasero. Se sentía “como un Demonio de Tasmania golpeando en su nalga trasera con un atizador caliente”. Ella había tenido un dolor crónico por muchos años, y ese dolor en su trasero era una señal para ella “que allí hay algo con lo que estoy incómoda, de hecho algo que me aterroriza”.

Tuvimos un interesante intercambio que le condujo a preguntarse “¿Estoy lo suficientemente fuerte para encarar el mundo sin mi dolor?” Las implicancias eran, por supuesto, que inconscientemente ella estaba utilizando su dolor para evitar encarar su propio mundo.

Sugerí que podría intentar decirlo de otra manera: “¿Cómo podré saber cuándo estoy lo suficientemente fuerte para encarar el mundo sin mi dolor?”

Le pedí que observara las diferencias entre las dos formas de encuadrar la pregunta. Esta pregunta utiliza la especificidad en diferente manera.

April se percató que la primera forma de expresar la pregunta “¿Soy lo suficientemente fuerte?” inconscientemente había estado allí por largo tiempo, y le producía una encarcelante y abrumadora ansiedad, y una respuesta de temor en su cuerpo.

“¿Cómo sabré si estoy lo suficientemente fuerte para encarar el mundo sin mi dolor?” hizo que su mente se enfocara hacia “encontrar formas específicas y cuantificables de encontrar respuestas”.

En vez de estar aterrorizada, April percibió esta pregunta como un desafío interesante.

Rue Hass, EFT Master

Parte 3: Aprendiendo a encontrar la pregunta clave que mueve todo el drama.

El “tema central que mueve todo el drama” probablemente ha estado con nosotros por la mayor parte de nuestras vidas. Parece ser que tiene sus inicios en alguna experiencia traumática o una serie de traumas a lo largo de la infancia, y como no teníamos mucha experiencia, pensamos que era algo que tenía que ver con nosotros. Esa mirada fría, esa voz fuerte, esa situación espeluznante debió haber significado que había algo malo en nosotros. Si hubiésemos sido suficientes- suficientemente inteligentes, suficientemente fuertes, suficientemente rápidos, suficientemente cualquier cosa- eso no hubiera ocurrido.

Esas creencias acerca de nosotros y las emociones que las acompañan, literalmente se codifican en nuestras neuronas, en el sistema límbico de nuestro cerebro, la parte que nos da respuestas inconscientes a lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Incluso podría decirse que la tendencia a tener esas experiencias es un rasgo hereditario. Podemos llamarlo un legado emocional de nuestras familias y ancestros.

En el caso de Shelley, el centro de su legado emocional se movía alrededor de su ansiedad de que ella no podía hacer nada bien. Siempre se estaba sintiendo como si estuviese o estuviera a punto de hacer algo malo.

Le pedí a Shelley que dijera más acerca de su sentimiento de “haber hecho algo malo”. Shelley empezó a hablar acerca de tener fibromialgia, y haber visto a muchos doctores que le dijeron que su malestar estaba enteramente en su cabeza. Se sintió que había algo malo en ella. Como si simplemente ella estuviera equivocada.

Le pregunté, “¿Dónde experimentas ese sentimiento de *estar haciendo algo malo* en tu cuerpo?” Era en sus pies: “en el hormigueo y quemazón en las plantas de los pies. No puedo estar parada en un lugar más de tres minutos”.

Siempre estoy interesada en los síntomas que se muestran en el cuerpo. Siempre encuentro que la parte afectada del cuerpo es una metáfora evocativa de lo que está ocurriendo en la vida de una persona. Así que hago una pregunta abierta involucrando la parte del cuerpo para ver si de esto emerge alguna respuesta.

Le pregunté a Shelley: “¿Qué te mueven a hacer esos pies ardientes?”.

Dijo rápida y vehementemente: “¡Hacen que quiera salirme de todo ese dolor de mi niñez!” ¡Esto era claramente una pista! Era como si sus pies nos estuvieran conduciendo al origen del problema.

Cuando encontramos un síntoma que contiene una carga emocional, siempre es una señal que algo importante está desencadenándose dentro del cliente. En la terminología de Gary, sugiere la “puerta” para entrar con EFT. Buenas preguntas pueden llevar al oyente a estas puertas y profundizar en sus procesos inconscientes. Es útil generar una lista de experiencias específicas que contenían sentimientos similares. (“Cuéntame sobre la vez en que…. Y en otro momento… y en otro…)

Encontraba que una vez que llegamos a un tema, Shelley podía mantenerse enfocada, así que le pedí que me diera algunos ejemplos de su niñez cuando adquirió la idea que “había hecho algo malo”.

Shelley mencionó todas esas veces que estuvo celosa de su hermana mientras estaban creciendo. Su hermana podía trabajar con sus manos en el club de jóvenes, “y yo hacía siempre mal el trabajo”. Ella habló sobre su madre teniendo los mismos sentimientos negativos acerca de sí misma. “Mi abuela era un infierno andante. Nada era suficientemente bueno para ella. Y mi madre realmente era dura conmigo. Ella me gritaba y me pegaba”.

Esta historia familiar contenía una buena pista. Las últimas investigaciones neurológicas sugieren que nuestra respuesta inconsciente y primaria llega a nosotros de nuestros ancestros a nivel celular en el sistema límbico del cerebro. Así, si nos encontramos como víctimas de alguien con una irracional respuesta dramáticamente emocional, es muy probable que algo esté desencadenando la memoria celular de algo que pasó en su historia generacional. En otras palabras, ¡no se trata de nosotros!

Así, la descripción de Shelley de su madre siendo amargamente violenta como su abuela, me hizo saber que estábamos en un camino esperanzador para sanar esta dolorosa distorsión en su historia emocional familiar. EFT tiene la posibilidad de disolver estas conexiones de energías neurológicas entre la memoria dolorosa y la respuesta emocional inconsciente. Los eventos entonces tienen un significado diferente en nuestras creencias acerca de cómo funciona el mundo.

Le pedí a Shelley que encontrara cuatro momentos específicos de dolor en su niñez cuando se sintió que había hecho algo malo, y que hubiese resultado en un encuentro como los que tuvo con su madre. Le pedí que le pusiera títulos a su historia, y tomaríamos la que tenía la mayor carga emocional para ella.

Hubo muchos momentos, y no podía encontrar alguno específico. Así que le pedí que inventara uno. Le dije: sólo imagina que tú estás allí, una pequeña niña, y dime la historia sobre algo que podría pasarte a ti o a alguien como tú. Shelley empezó con una historia a la que llamó “Mamá sacudiéndome y pegándome”.

La pequeña niña tenía 8 años, y había sido aislada de sus hermanos y castigada por su madre, injustamente, por haber “hecho algo malo”. Las emociones que sintió cuando Shelley pensó acerca de esto ahora eran de tristeza, enojo y miedo; y los sentía en sus pies (¡nada sorprendente!) así como en sus hombros y espalda.

Nuestro tapping incluyó variaciones de las siguientes frases:
Aunque he sido señalada como la culpable y no es justo…
Aunque ella no me va a escuchar…
Aunque ella me está sacudiendo y pegando, y estoy realmente aterrada…
Aunque no era mi culpa…
Aunque me siento realmente furiosa que mi hermano y hermana me estén mirando con pena…
Aunque me estoy sintiendo tan aterrada…
…tan amargada
…tan triste
Aunque mis pies están ardiendo por esto…
Aunque estoy cargando con todo este enojo y tristeza en mis hombros…

Le pregunté a Shelley: ¿Cuál fue la peor parte de esta experiencia? ¿Qué fue lo que más te molestó?

Aunque Mamá tiene esta terrible y sombría expresión en su rostro…
Aunque Mamá tiene ese volumen y ese tono…
Aunque ella está rechinando los dientes de su lado derecho y su mandíbula está apretada…
Aunque sus ojos están desorbitados y está tan furiosa…

Conforme hacíamos tapping, estuve experimentando con diferentes finales para las frases preparatorias, utilizando aquellas con las que Shelley se sentía bien, e invitándola a utilizar sus propias palabras.

…Estoy abierta a traer la sanación a esto.
…Estuve haciendo lo mejor que podía.
…Sé que soy una buena chica por dentro.
…No fue mi culpa.
…Me perdono.
…Me honro por lo duro que fue esto.

Shelley compartió que cuando su madre le estaba pegando y gritando, ella misma empezó a gritar en retorno. Su madre llamó a esto “atrevimiento”. Ese atrevimiento enfurecía aun más a su madre, y sus emociones se enardecían más.

Le pregunté a Shelley, “¿Qué creencias acerca de ti misma salieron a raíz de esta experiencia? ¿Qué significado te dio esta experiencia para ti?

Con tristeza y voz trémula, “Realmente soy mala”.
Hicimos tapping en variaciones de:
Aunque realmente soy mala…
Aunque contestar me metió en grandes problemas y heridas…
Aunque mi madre me hizo sentir como si realmente fuera una mala chica…
Aunque mis hermanos le hicieron pensar que yo era la mala, y me pusieron tan furiosa y triste…

Cuando finalmente le pedí a Shelley que volviera a recapitular las escenas luego de nuestras rondas de tapping, ella dijo que notaba que “no estaba aterrada esta vez”.

Vean la siguiente parte para ver cómo se resolvió esta situación.

Rue Hass, EFT Master

Parte 4: Cómo preguntarle a tu cuerpo el tema para tapping

Para comprobar los niveles de intensidad de 0-10 que frecuentemente utilizamos en EFT, me gusta invitar a la persona que observe sus sensaciones internas y verifique lo que le está ocurriendo. Muchas veces es nuevo para los clientes el acto de “Preguntar al cuerpo”, escuchar sus respuestas y prestar atención a la “voz” del cuerpo. Mientras tanto, las emociones y los síntomas se han convertido en un problema. ¡Lo que el cuerpo quiere y necesita probablemente fue ignorado por largo tiempo! Somos tan buenos para “ponernos duros”, “tiesos como soldados” o para ayudar a alguien más.

Mi clienta Shelley había empezado a transformar el significado de algunas experiencias traumáticas en su niñez. Empezó con un sensación de que algo “simplemente estaba mal” con ella. “Nada funciona para mí”, había dicho. “¡Siempre me siento como si hubiese hecho o estoy a punto de hacer algo malo!”. Sus pies estaban tan resentidos que era difícil para ella estar de pie por más de tres minutos.

Pero ahora se estaba sintiendo menos asustada cuando recordaba que percibía que su madre siempre la castigaba sólo a ella, y sus hermanos permitían que ocurriera. Siempre se sintió desamparada y victimizada.

“¿De qué manera sabes que ya no tienes tanto miedo?” Le pregunté. “¿Qué observas en tu cuerpo, tus pensamientos, tus sentimientos que te permite saber que ya no tienes tanto miedo?”

Después de conversar de esto por un momento, le pregunté cómo se sentiría si se pusiera de pie. Ella lo hizo. “¿Como se sienten tus pies ahora?”

Ella dijo “Uhhhmm… mi pie derecho no se traga eso de no-tener-miedo (¿Cómo lo sabes?) Se siente extraño. Más grande que el otro pie.”

En la medida que exploramos, esta respuesta nos condujo a una fascinante, creativa e imaginativa aventura con los pies de Shelley. Adquirieron personalidades separadas, como si su identidad se hubiera dividido en dos partes y a cada pie le tocó uno.

Su pie derecho parecía estar diciéndole que no quería que elevase sus expectativas. Podría no ser seguro pararse/ ponerse de pie por ella misma.

Jugando con esta idea, sospechando que podría obtener información interesante y útil que podríamos utilizar, le pedí que pusiera nombres a sus dos pies, y le pregunté qué trabajos específicos les daría a cada uno de ellos. El pie izquierdo era Eddy el Firme, “Sabe quién es. Sigue el juego. Tiene fortaleza.” El pie derecho era “errático, vagabundo”.

Así que hicimos tapping por los diferentes sentimientos de cada pie.

Mi siguiente pregunta apuntó hacia lo que yo pienso que es la clave de la sanación. Las personas normalmente no entienden esta pregunta a la primera –nadie nos ha enseñado a pensar en esta forma tan importante - pero cuando me mantengo trabajando en esto con mi cliente, trabajando alrededor de esto, la siguiente pregunta puede producir la revelación que conduce al crecimiento y la sanación.

La pregunta es:
¿Cuál es la intención positiva de ese síntoma emocional/ conductual?
Si esa parte de ti que desarrolla ese comportamiento estuviese tratando de decirte algo, ¿Qué sería?

Dejo fluir las respuestas a mayor profundidad cada vez, preguntando: “Entonces, si lo obtuvieras, ¿qué es lo que esto te traería que es aun mas importante?” Esta pregunta puede ser hecha una y otra vez, y las respuestas serán más profundas cada vez.

Siempre asumo que si algo está bloqueando el flujo del espíritu hacia su manifestación en su plenitud a través de la persona, tiene una intención positiva. En términos de EFT, es un Reverso Psicológico. El síntoma, aunque sea una creencia limitante, una conducta, una respuesta corporal o dolor, es un ángel oscuro queriendo hablar. Pienso que es una parte nuestra que ha estado siempre tratando de obtener algo para nosotros, usualmente seguridad o protección.

Yo diría que es como un caballo con anteojeras. “Esta parte de ti está tratando desesperadamente de ayudarte, pero sólo conoce una sola estrategia –este síntoma- y está trabado en la posición de encendido. Probablemente está tratando de distraerte para no encarar algo difícil, o tal vez está guardándote de decir o hacer algo que en el pasado pudo ser peligroso o prohibido. Pero ahora esta estrategia no es útil para ti. Está interponiéndose en el camino de tu sanación.

Shelley había dicho que si yo pudiera ver su caminar hacia mí, podría notar que su pie derecho apuntaba hacia fuera, mientras el izquierdo se movía directamente hacia delante. Ella dijo que en ese momento, luego de todo ese tapping y atención su pie derecho estaba “sintiéndose realmente extraño”.

Así que le pregunté, Si cada uno de tus pies tuviera un mensaje para ti, ¿cuáles serían esos mensajes? ¿Qué es lo que tus pies estarían tratando de decirte que sea positivo?

Súbitamente, Shelley entrecortadamente dijo, “tengo esta imagen de mí misma parada allí contestándole gritando a mi madre, ¡y esto aleja a mi madre aun más!”

Y luego tuvo una cascada de visualizaciones interiores que sorprendentemente condujeron hacia sus pensamientos sobre sus pies. Simplemente hicimos tapping continuamente a través de todos los puntos, y ella exclamó: ”Mi pie izquierdo parece tan fuerte, ¡pero en realidad es pasivo! ¡No supo esquivar! ¡Me hizo quedarme parada y recibir el abuso de mi madre! ¡Estaba prestando más atención a mi madre y mis hermanos que a mis sentimientos!

Y allí estaba mi pie derecho -el que me pincha cuando camino. ¡Estaba tratando de salirse!! ¡Sabía que no tenía que quedarse cuando algo malo estaba pasando! Pero mi pie izquierdo decía “Estate quieta y aguántalo”. ¡Y yo pensaba que era el fuerte y constante! ¡No es de sorprenderse que no sepa qué es lo que quiero!”

Luego le pregunté a Shelley, “Si tus pies pudieran tener acceso a otra estrategia más poderosa y mucho más efectiva para obtener todo eso que han tratado de obtener para ti, ¿estarían interesados?

¡Ella les preguntó! Una pequeña “discusión de pies” se originó, y ambos pies parecieron estar de acuerdo en que cada uno podría hacer buen uso de los dones del otro, y juntos podrían ser más fuertes. Nos aseguramos que ambos pies desearan compartir sus dones particulares en beneficio de la totalidad que es Shelley, así que ambos lados podían sentirse seguros que ella estaba tanto segura como fuerte.

Hicimos tapping por aquellos dones que cada pie tenía para ofrecer al otro, de modo que pudieran trabajar juntos para ayudar a Shelley a pararse por sí misma. El pie izquierdo podía dar su fortaleza y seguridad al inestable pie derecho, y el pie derecho podía dar su conocimiento de cuando algo era abusivo e injusto, así el pie izquierdo podría “sentirse seguro para salir de su escondite”, y el pie derecho podría “¡pinchar para salirse de allí!”

Tuve a Shelley haciendo tapping por los atributos de su pie izquierdo en los puntos del lado izquierdo, y los atributos de su pie derecho en los puntos del lado derecho. Luego de unos minutos de esto, inserté en sus palabras “este conflicto” e hicimos tapping con la frase y con las dos manos a través de los puntos. Hicimos tapping en variaciones de:

Aunque mis pies han estado en conflicto, me amo y acepto (ella no había podido decir esto antes, pero ahora sí podía hacerlo). Mis pies eligen trabajar juntos para ayudarme a estar de pie por mí misma.

Aunque pensaba que debía estar ahí parada recibiendo el abuso, ahora yo sé cuando algo malo me está ocurriendo. Puedo sentirlo en mi cuerpo. Ahora puedo salirme caminando con mis propios pies si siento que debo hacerlo.

Aunque presté más atención a las emociones de otras personas, porque tenía que hacerlo para poder sobrevivir, ahora yo conozco mis sentimientos, y elijo tomar acción por mi propio bien. Me comprendo a mí misma y lo que merezco ahora desde una perspectiva diferente.

Aunque pensaba que mis pies eran el problema, ahora puedo ver que debo dar pie para aprender a utilizarlos ¡y dar los pasos en mi propio beneficio!

Se rió de su juego de palabras. Estar posibilitada de reírse en medio de esa emoción negativa tan fuerte, es una buena intervención en sí misma. Adoro jugar con las propias palabras de los clientes, y hacerlo constantemente. Encontrar oportunidades como ésta para ser creativa, hace que EFT sea divertido para mí.

Al final, ambos pies se sentían balanceados y no más ardientes y “raros”. Le pedí a Shelley que nuevamente visualizara la escena de su madre pegándole y gritándole, y que notara si estaba viéndolo con sus propios ojos, o lo estaba viendo como en un cine.

Dijo: “Ah, antes visualizaba todo esto que me ocurrió y me sentía tan desvalida. Pero ahora veo dentro de mí, y en mi interior estoy de pie y erguida. Estoy mirando a mi madre, directo a los ojos, y calmada y claramente puedo decirle mi versión. No estoy en falta. Sé que no soy mala.

“¡Guau! Debido a que no la estoy enfrentando, ella se calma. Desea arbitrar la disputa entre mis hermanos en lugar de medirme para castigarme.”

¡Shelley estaba tan sorprendida de escucharse decir eso!

Hicimos tapping en todos los puntos con esta frase tan poderosa y positiva.
Aunque antes estuve viendo todo esto que me ocurría y me sentía tan desvalida y equivocada, ahora yo puedo amarme y aceptarme, y dentro de mí puedo estar de pie y erguida.
Aunque solía permitir que abusen de mí, ahora puedo quedarme de pie y mirar a mi madre, y calmada y claramente darle mi versión.
Aunque soporté ese abuso por tanto tiempo, ahora puedo quedarme de pie e irme caminando si lo necesito.
Aunque pensaba que era mala persona y no podía hacer nada bien, ahora yo sé que por dentro soy verdaderamente buena, y merezco ser bien tratada, ¡especialmente por mí misma!

Le pedí a Shelley que visualizara su película una vez más. Se quedó en silencio por un momento y luego dijo en una voz muy queda, “Escucho mi voz interior hablándome. Me está diciendo ‘no se trata acerca de ti, Shelley. Tú estás bien.’”

Finalmente, le pedí a Shelly que regresara en sus memorias de su vida, escogiendo otros momentos cuando se mantuvo en su propia verdad. Cuando lo hizo, Shelley se empezó a dar cuenta que su madre había tenido los mismos sentimientos. Su abuela había sido un “infierno andante”, lo dijo nuevamente, siempre pegando y gritando. Nada que su madre hiciera como niña era lo suficientemente bueno para su propia madre.

Shelley se dio cuenta que cuando ella “enfrentaba a su madre” para mantenerse en su posición, esto llevaba a su madre a un frenesí de golpes y gritos hacia ella misma, y Shelley pudo ver que su madre estaba inconscientemente reaccionando contra su propia madre, y no con Shelley. Pudo verse a sí misma en una forma diferente ahora, como alguien que siempre estuvo de pie por sí misma.

Her shoulders and her whole body were relaxed now, and her face was peaceful, and radiating a vibrant energy. We talked about the final test, which would be to stand up now, without pain. In the past, it would have taken only three minutes of standing, and then later her feet would have hurt for days.

Sus hombros y todo su cuerpo estaban relajados ahora, y su rostro mostraba beatitud y una radiante y vibrante energía. Hablamos acerca de la prueba final, el cual sería que debería estar de pie, ahora sin dolor. En el pasado, podía estar parada unos tres minutos y luego sus pies le dolían por días.

Shelley decidió que simplemente pararse allí sonaba aburrido. Iba a dejar la prueba para el día siguiente, haciendo algo divertido con sus pies como bailar, por ejemplo.

Rue Hass

Parte 5: Buenas preguntas para generar frases de tapping específicas.

Debido a que Shelley y yo trabajamos juntas un poco más de tiempo, incorporé otras habilidades “puedo preguntarme a mí misma por la respuesta”. Así como mucha gente que tiene dolor crónico, ella usualmente acudía a los “especialistas” para que la “arreglen” ya que ella se sentía “quebrada”. Fue una gran revelación para ella saber que la fuente de su sabiduría y sanación se encontraban dentro de su ser.

Ésta es una revisión de cómo utilicé preguntas para ayudar a Shelley hacia mejoras cognitivas. Siempre estoy alerta a las respuestas que contienen carga emocional – sobre eso hacemos tapping.

Haciendo cualquiera de las siguientes preguntas, se evocarán magníficas respuestas para hacer tapping con las frases propias de cada cliente.

He aquí algunas preguntas para:

1. Saber lo que quieres.
• ¿Qué es lo que quieres? (algo que esté dentro de ti y bajo tu control como para hacer algo al respecto)
• ¿Cómo sabrás si estás obteniendo lo que quieres?
• ¿Qué esperarías ver o sentir que te permita saber que estás en el camino correcto?
• En tu interior, ¿Qué te detiene para obtener lo que quieres?
• Dime algo más…(cuando el cliente hace una afirmación que llama tu atención)

2. Utilizando tu cuerpo para aprender cómo saber lo que quieres.
• ¿Dónde experimentas ese sentimiento de ___________ en tu cuerpo?
• Si esas lágrimas/ sentimiento tuvieran voz, ¿qué te estarían diciendo?
• Si tu (hombro/ espalda/ garganta) pudiese hablar, ¿qué te diría?
• Hacer una pregunta metafórica que involucre la parte del cuerpo.
• Se siente como si______, o como si_______...
• ¿Cómo sabrás si has cambiado?
• ¿Qué notas en tu cuerpo, tus pensamientos, tus sentimientos que te permiten saber?

3. Encontrando creencias limitantes.
• Cuéntame de la vez que…
• ¿Cuál fue el peor aspecto de esa experiencia?
• ¿Qué te hizo pensar de ti misma esa (experiencia/ tono de voz/ trauma)?
• ¿Qué significó eso para ti?
• ¿De qué manera esto es un problema para ti?
• ¿Qué emoción sientes cuando hablas de esa creencia de y hacia ti?

4. Encontrando la intención positiva.
• ¿Cuál es la intención positiva de esa emoción/ conducta/ síntoma?
• Si la parte de ti que desarrolla esta conducta estuviese tratando de obtener algo para ti, ¿Qué podría ser? Y si lo obtuvieras, ¿qué conseguirías con esto que sería más importante?
• Si esa parte de ti tuviera acceso a otra estrategia más poderosa y mucho más efectiva para obtener eso que quiere para ti, ¿estaría interesado?

He aquí otra pregunta útil y creativa para hacer, cuando una persona ha empezado a abrirse a la posibilidad del cambio interior, y tiene un nuevo sentido de dirección y elección. Es: “Cuéntame acerca de otras veces en el pasado cuando te sentiste actuando positivamente, con fortaleza, propósito y claridad —aun las pequeñas experiencias cuentan”.

El propósito aquí es revelar al cliente que SIEMPRE ha tenido capacidad para mantenerse con seguridad, y para ser lista o creativa, o amorosa o asertiva o compasiva.

¡Es una revelación descubrir que siempre han sido buenos!

¡Aun hay mucho más para decir sobre buenas preguntas! Pero esto es un buen comienzo.

La “intención positiva” y “¿En qué parte de tu cuerpo lo sientes?” y “si esas lágrimas, esa opresión, esa sensación… pudiesen hablar, ¿qué te estarían diciendo?” son las preguntas que hago con más frecuencia, especialmente si parece haber alguna objeción en el camino del crecimiento. Son las que producen las respuestas más interesantes.

Y luego entretejiendo todas esas frases, emociones y memorias que se originan en respuesta, se preparan las frases y afirmaciones de EFT.

Pongan atención a lo que las personas dicen cuando contestan esas preguntas. Sé que esto suena medio loco, pero una y otra vez algo que dice el cliente es captado por mi oído y luego es mencionado, y cuando lo repetimos en una frase de EFT, dicen atónitos: “¡¡¿Cómo lo sabías?!! ¡Ellos piensan que soy muy perspicaz! Bueno, lo soy, pero he aprendido toda esa perspicacia sólo de Prestar Atención.

Dos advertencias importantes sobre hacer preguntas:

He tenido experiencia en quedarse intoxicados de preguntas y sus consiguientes respuestas que conducen lejos de los propósitos de EFT. Así que debe mantenerse la intención en mente.

El otro problema que puede suscitarse es cuando se está trabajando con un pensador muy asociativo. Es el tipo de persona a quien cada pensamiento o palabra le recuerda algo más, y el practicante termina “tirándose de los pelos” y confundido.

En un punto, debe detenerse y enfocarse. Luego mantenerse y regresar al enfoque elegido. ¡Algunas veces es más fácil decirlo que hacerlo! Trabajar con las sensaciones corporales es siempre una buena idea con el pensador asociativo. Mantiene al cliente fuera de la historia y dentro de su cuerpo, donde se encuentra la sanación.

Puedes anotar esas preguntas y tenerlo a la mano, refiriéndose a ellos en las sesiones. Rápidamente se convertirá en una segunda naturaleza preguntar cuando percibes algo en su comportamiento o declaraciones que encuentras curioso o llamativo.

Permanece en la mirada interior: aprende a notar cuando alguien (¡incluso tú mismo!) está saltando a conclusiones que pueden parecer tener sentido, pero también puede dejar de lado una respuesta espontánea e inconsciente.

¡En esas respuestas espontáneas e inconscientes se encuentran los tesoros de la transformación!

Rue Hass

Traducido por Rocío Hoshi

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