En búsqueda de un asunto de raíz difícil de localizar

Hola a Todos,

¿Han tenido alguna vez un cliente que no podía localizar su asunto de raíz porque “no tenía experiencias negativas”? Alan Morison del RU describe su método para este problema con un caso real.

Por Alan Morison

Hola Gary

Una de las habilidades más importantes que un practicante de EFT debe tener es la capacidad de encontrar asuntos de raíz y guiar a las personas a lo largo de ese camino con algunas preguntas muy importantes:
1) ¿A qué te hace acordar eso?
2) Si pudieras vivir tu vida nuevamente, ¿qué persona o hecho simplemente no te importaría omitir?

Por supuesto hay muchas más preguntas pertinentes que se pueden hacer- no nos limitamos a estas dos. Sin embargo, ¿qué hacemos como practicantes si no obtuviésemos ningún resultado cada vez que oyéramos al cliente responder, “- No sé.”?

Me vi frente a un caso semejante con ‘Dave’, quien vino a verme para encontrar una manera para salir de su depresión. Ésta comenzó en su niñez alrededor de los 8-9 años, disminuyó hacia el final de su adolescencia, cuando tenía veintitantos, pero volvió a emerger con más fuerza alrededor de los 40.

Entonces le pregunté si había pasado algo en sus primeros años en donde había sido afectado gravemente o de manera negativa. Nada le vino a la mente. Había tenido una infancia buena, feliz, sin acoso escolar – todo había sido ‘normal’.

“- Entonces no hay nada que evitarías vivir nuevamente si tuvieras la oportunidad”, le pregunté. “- Así es,” respondió. Además, él no podía pensar en nada en su vida que le recordara a algo negativo.

Bueno, en realidad DEBE haber pasado algo en aquella época, de lo contrario no se habría sentido deprimido de niño. Uno simplemente no se deprime por NINGUNA razón. Pero yo también estaba desconcertado frente a por qué la depresión había disminuido cuando tenía alrededor de 20 años para reaparecer en los 40. ¡Algo debía haber estado pasando!

“- Realmente no sé, no tengo ni idea, realmente no se me ocurre nada,” era su respuesta.

Bien, una respiración profunda, empecemos de nuevo… Pero esta vez dejé de lado temporariamente el tratar de encontrar razones que estuvieran actuando para su depresión y simplemente charlé con él. Expresé todo lo que se me ocurría en relación a su trabajo, sus intereses, qué haría en su tiempo libre, con la esperanza de que en el proceso encontraríamos gradualmente alguna pista que nos llevara a sus sentimientos actuales, o la falta de ellos, mientras que lo observaba cuidadosamente todo el tiempo, atento a cualquier cambio en su cuerpo o movimiento de los ojos. Nada ocurrió. No hubo ningún cambio sutil aparente en ningún momento.

Habíamos revisado su niñez y los años subsiguientes, entonces ahora era momento de movernos hacia el pasado reciente.

¿Hubo un momento preciso en que su depresión comenzó a reaparecer a los 40? “- No,” fue la respuesta. “- Sólo pareció empeorar cuando familiares ancianos murieron.” “- ¿No fueron tus padres o alguien realmente cercano?” “- No,” contestó, “mis abuelos en sus noventa y tantos. Los extrañé un poco al principio pero ellos habían tenido una larga vida. No puedes vivir para siempre, te tienes que ir en algún momento.”

En realidad parecía estar bastante bien en control de sus emociones con respecto a sus abuelos pero algo estaba empezando a sonar en mi mente. Quizás era el momento para otra pregunta directa, algo que considero tiene su recompensa debido a que el cliente tiene que responder Sí o No. Generalmente te lleva rápidamente a otros lugares.

Entonces le pregunté, “- Me parece que el extrañarlos no es tan importante como el hecho de que murieron. ¿Dirías que eso es verdad?” “- Sí, eso es verdad,” contestó y pude ver que se estaba preguntando hacia dónde nos iba a llevar esto, ya que se veía un poco desconcertado.

Luego le expliqué la razón para hacerle esa pregunta y mis ideas sobre cómo y porqué esto lo afectaba. Lo que había sonado en mi mente era un recuerdo lejano de cuando yo tenía 8, quizás 9 años. La pregunta inquietante había aparecido en mi cabeza sólo fugazmente: ¿Qué me pasará si todos ellos (padres, etc.) mueren y yo me quedo solo? Y desapareció tan rápidamente como vino debido a que la descarté como una tontería de mi imaginación, pensando que no se morirían TODOS al mismo tiempo. Sin embargo, al volver a ese recuerdo pasado, reconocí un miedo (¡resuelto con tapping desde entonces!) que muchos niños han sufrido y el cual muchos clientes también han confirmado como verdadero para ellos.

Al aplicar mi experiencia personal con Dave, le pregunté si él se había sentido de esa manera también. “- ¡Y cómo!”, exclamó. “¡No me podía sacar ese pensamiento de encima!”. Luego constaté que se había sentido progresivamente peor cuando continuó haciendo hincapié en ese miedo. Éste había sido empujado al inconsciente temporalmente mientras que él se convertía en un joven adulto y se forjaba una carrera, pero cuando su miedo se volvió realidad, cuando sus familiares realmente murieron, su miedo profundamente arraigado volvió con mucha fuerza hundiéndolo en una profunda depresión.

Finalmente hicimos tapping durante 15 minutos usando las siguientes frases que se referían más o menos al momento preciso en que comenzó a pensar en esto:

Aunque pensé que todos se iban a morir…
Aunque me preocupaba tanto que todos ellos se murieran…
Aunque me metí en semejante estado de preocupación el cual ha afectado toda mi vida hasta ahora, me perdono por haberlo hecho. Yo era un niño y se me permite estar de esa manera si lo deseo. No fue lo más sabio para hacer pero no lo pude evitar – no sabía qué más hacer.
Pero ahora sí sé y elijo dejar ir ese miedo ahora, fácil y gentilmente.

En el medio de eso llegamos a una inesperada meseta. Su nivel original de intensidad de 10 sobre 10 había bajado a un 6 y no cedía; entonces lo alenté para que trajera a la superficie cualquier cosa que necesitaba ser soltada. Al instante se movió nerviosamente con incomodidad en su silla, envolviendo su puño derecho con su mano izquierda. Resultó que, mientras estaba jugando con canicas a los 11 años, se había clavado una astilla de madera debajo de su uña, lo cual había sido insoportablemente doloroso para él. Hicimos tapping para la conmoción del dolor y el dolor mismo bajó a cero en un minuto.

Al volver al tema principal de su miedo, sintió una reducción automática de 6 a 3 el cual, ahora que el aspecto escondido había sido removido, bajó a cero en sólo unos pocos minutos.

Y luego él comenzó a sonreír. Y aún seguía sonriendo cuando se fue 15 minutos más tarde, aparentemente libre de su depresión de toda la vida en una sesión. Había sido un hueso duro de roer, con un problema de raíz muy difícil de localizar al cual habíamos accedido sólo porque yo había tenido sentimientos similares, pero mucho más leves. Sin embargo, fue muy gratificante, sobretodo porque he usado esa experiencia con otros clientes que han tenido el mismo miedo, aunque en menor grado.

Muchas gracias por el regalo de EFT.
Alan

Traducido por Patricia Carvia

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