Una lección de intuición en EFT (dejando que fluya a través de ti)

En nuestro vídeo “Pasos para convertirse en terapeuta extraordinario” y en la mayoría de las colecciones de vídeos a partir de entonces, yo hago énfasis en el uso de la intuición en el proceso de EFT. En esencia, esto supone “quitarnos de en medio” para que así podamos permitir que nuestros recursos intuitivos nos proporcionen ideas. Si se hace de forma correcta, ésta es una fórmula elegante de que EFT permita la curación a través de nosotros en vez de gracias a nosotros.

Todos nosotros tenemos intuición. Es uno de nuestros mayores regalos. Aunque, no siempre confiamos en ella y así, para algunos, la intuición está dormida e inactiva. Esto es lamentable porque cierra una puerta importante para algunos de nuestros clientes.

Jayne Morgan-Kidd, en este breve artículo, describe cómo ella confió en su intuición y solamente "la permitió fluir". El resultado fue una idea muy importante que supuso una nueva visión para su cliente.


Por Jayne Morgan-Kidd

Hola Gary,

Tuve una clienta que había mantenido una relación sentimental durante un tiempo en la que había sufrido abusos verbales por lo que tomó la decisión de acabar con ella. Sin embargo, ella estaba muy alterada por tener que dejar esa relación. Así que empezamos con
“Aunque yo tenga que abandonar mis esperanzas y mis sueños...”
“Aunque yo me siento en un pozo sin fondo de tristeza...”

Ella todavía seguía alterada y me dijo que ella se sentía culpable. Dijo: “Siento como si yo fuera la mala”
Así que comencé

“Aunque soy la mala de esta historia”... y ella dijo “No, yo no soy la mala, sé que no soy la mala... ¡es como si yo me sintiese la mala!

Yo no veía diferencias pero sentí que estaba sobre una pista así que insistí y le pedí que tuviese confianza en mí.

“Aunque yo soy la mala, me acepto completa y profundamente”
Entonces fuimos pasando por los puntos (la secuencia corta) y comencé a dejar que el proceso siguiese su curso. Esto fue lo que salió de mi boca:

“Soy la mala, todo es por mi culpa, perro malo, perro malo, malo, malo, malo... pégame con un periódico... perro malo”.

Alcé la vista (con la esperanza de que ella todavía siguiese allí) y ella dijo: “Lo describe exactamente como es. Me siento como un perrito maltratado”. Bien, de ninguna manera se me habría ocurrido por mi misma decir eso, ni en un millón de años.

Hicimos unas cuantas rondas con “Aunque me siento como un cachorrito maltratado”... y así ella comenzó a compadecerse de sí misma. Terminamos la sesión con algunas rondas de afirmaciones positivas. Se marchó de mi oficina sintiéndose mucho mejor.

Gary, a veces esta técnica sencillamente me deja sin aliento.

Con amor, Jayne

Traducido por Patricia Rómer, journalist and EFT-ADV - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - Ir a su Sitio WEB

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