Dos casos de hacer EFT en público sin verse ridículo

Hola a todo el mundo:

Aquí se muestra una idea muy útil de Paul Zelizer. Dice: “Este amigo, conocía bastante las bases de EFT. Así que le sugerí que hiciera tapping en sus manos bajo la mesa. Usamos el punto de kárate con la frase de inicio de “Aunque estoy muy asustado por el dinero... y después hicimos tapping en los puntos de los dedos...”


Por Paul Zelizer

He tenido dos clientes que encontraron útil tener una forma de hacer EFT en lugares públicos que no implicaba el hacer tapping en la cara o en la cabeza. Pienso que otros pueden encontrarlo útil también.

En el primer caso se trataba de una reunión con un amigo en una cafetería llena a rebosar. Aunque la meta inicial era su sitio Web y llevar a cabo nuevas estrategias de mercadeo, rápidamente vimos que estaba estresado por el dinero que le costaría y porque no sabía como conseguirlo.

Este amigo estaba muy familiarizado con los principios del EFT, así que le sugerí que hiciera tapping en sus manos bajo la mesa. Usamos el punto de kárate y la frase de inicio “aunque estoy muy asustado por el dinero...”

Después hizo tapping en los puntos de los dedos (Usamos los cinco) que originalmente se usaban en EFT, pero que ahora tienen un uso menos frecuente. Mientras hacíamos tapping en estos puntos, usó la frase de recuerdo “asustado por el dinero”.

Tras dos rondas haciendo tapping de esta manera bajo la mesa, su nivel de intensidad bajó de 5 ó 6 en una escala de cero a 10 hasta “se ha ido completamente”. Hicimos esto rodeados de docenas de personas, de gente desayunando y tomándose un café. Nadie se dio cuenta de que estábamos haciendo EFT. Después fuimos a una reunión muy productiva porque el tono emocional del rato que pasamos juntos fue de apreciación y amor en vez de miedo y duda.

Al principio de esta semana, estaba trabajando con un cliente que tiene problemas de peso. Uno de sus problemas eran las comidas grasas y saladas como las patatas fritas. Tras varias rondas de EFT, evaluamos nuestro trabajo abriendo una bolsa de patatas fritas y probando una. Ella me dijo que la sabían aceitosas y ni siquiera le apetecía terminar esa que había mordido. Cerró la bolsa y la apartó diciendo “no me interesan en absoluto”.

Después la dije que las compulsiones por la comida pueden volver en situaciones de estrés. Ella confiaba en que podía manejar esas ansias si la ocurrían en casa usando EFT. Pero su mayor problema era “¿que hago si me surge la ansiedad en un restaurante o en un lugar público?”.

La di dos sugerencias. La primera era que fuera un momento al lavabo e hiciera tapping allí en privado. La segunda opción fue contarle la versión de hacer tapping bajo la mesa. Le encantó la idea y dijo que eso la hacia sentirse mucho mas tranquila al comer fuera o ir a las fiestas sin el miedo que la ansiedad pudiera tomar el control.

De nuevo, estoy muy agradecido a EFT por la cantidad de formas flexibles en las que puede ser usado.

Con gratitud
Paul Zelizer

Traducido por Silvia Ovejero

InEnglish.gif