Me quedé impresionado por el abordaje profesional que Timo Kivio hizo con ésta clienta llevada por el dolor. La lista de síntomas de esta clienta era extensa, pero luego de una perspicaz sesión de 1 hora y 10 minutos, todos los síntomas remitieron. Más allá, después de un seguimiento de 4 semanas, seguían ausentes. Por favor noten el uso de la intuición, los sueños y las preguntas. Por favor hagan saber esto a los médicos.

Por Timo Kivio

Querido Gary:

Pensé que te podría parecer interesante lo que ocurrió con mi cliente.

La Sra. X es una exitosa, bien conocida autoridad de la atención holística a la salud, que ha sufrido de migrañas debilitantes por más de 40 años. Física y emocionalmente violentas, la tumban por completo en la cama hasta por cuatro días seguidos, a menudo ocurriendo varias veces al mes.

A lo largo de los años, la situación empeoró hasta el punto en que ella no podía pautar citas seguras con sus clientes, clases y talleres. Lo mejor que podía hacer para mantener sus citas era ver cómo se sentía por las mañanas, ya que esto era un preciso indicador de cómo iba a ser el día. Experimentando migrañas tan frecuentes, esto a menudo llevaba a cancelaciones de último minuto, creando una indeseada caída de sus negocios y finanzas.

Durante nuestra consulta inicial por teléfono, la Sra. X estaba teniendo un buen día sin síntomas visibles por los que hacer tapping. Ella explicó que casi siempre tenía algún tipo de dolor de cabeza, y si no, aparecería de cualquier exceso emocional, bueno o malo (rabia, reírse a carcajadas, etc.).

Sus síntomas incluían vómitos excesivos, severos dolores de cabeza, completa incapacidad para desplazarse y tolerar la luz o aparatos electrónicos (ella no podía estar en la misma habitación con un teléfono celular que sólo estuviera encendido pero no en uso, por ejemplo), caída significativa de la temperatura corporal (2°C, hasta 35°C), vértigo, pérdida del equilibrio, y una “horrible sensación” que simplemente no se iba. Además de otros problemas físicos, como dolor de cuello, hombros y estómago, sentía varias sensaciones “energéticas” dentro y alrededor de su cabeza, desde una “banda apretada” hasta un dolor punzante detrás de su ojo derecho. El único lado positivo, bromeó, era que no tenía que preocuparse por engordar.

Como la Sra. X no estaba para nada familiarizada con EFT y me había llamado en un día bueno, le pedí que me llamara la próxima vez que empezar a sentir los síntomas de migraña venir, sin importar la hora. Aunque pude haberme lanzado a una sesión sin este paso, sentí que esa era la forma de proceder. Además, le daría una experiencia tangible de alivio, posiblemente animándola a hacer tapping en sus síntomas por sí misma cuando éstos aparecieran. Dos días más tarde, a las 6 a.m., sonó el teléfono y procedimos con la sesión.

Mis preguntas iniciales revelaron que la “horrible sensación” era de un 3 o 4. Calificó igual los otros síntomas –ninguno estaba por encima de un cuatro. Cuando le pregunté de qué se trataba la “horrible sensación”, dijo que era como si algo horrible le fuera a pasar. “¿Como qué?” le pregunté, contestando un “no sé”. Pero justo antes de que yo continuara con mis preguntas, tuve una sensación de que ella, de pronto, se había dado cuenta de algo importante. “Por favor continúe, -¿usted iba a decir…?”

Ella mencionó un sueño que había tenido justo anteanoche. En él, tres mujeres corrían detrás de un tren urbano (como en San Francisco) que estaba completamente lleno. Dos de ellas lo abordaron, pero una se quedó fuera, desesperadamente agarrada de la baranda con las dos manos. Exhausta y sin poder subirse, la mujer se soltó y murió.

T: “Si asumimos que todas las mujeres del sueño representan partes de usted y si hubiera una parte de su vida a la cual usted ha tratado infructuosamente de agarrarse, resultando en una muerte personal de algún tipo, ¿Qué sería?

Sra. X: “Una sección de mi negocio, que decidí pasarle a otra persona, pero que no he podido hacerlo completamente, debido a que ella está demasiado abrumada por su vida personal, como para asumirla por completo. Debido a ello, siento que parte de mí ha muerto – esa diversión ha desaparecido de mi vida.”

T: “Déme un número de intensidad para este problema.”

Sra. X: “Un diez.”

T: “¿Dónde lo siente en su cuerpo?”

Sra. X: “En los brazos.”

En este punto ella compartió conmigo que le había dado este dolor (un ocho) en ambos brazos sin una razón aparente. Por interesante que parezca, había aparecido la noche después de su sueño…

T: “¿Si éste dolor en sus brazos tuviera una voz, qué diría?”

Sra. X: “Que tengo miedo de soltar y me agarro de algo que no me interesa para nada.”

Guiándola con su punto de dolor, le pedí que repitiera lo siguiente:

Aunque:

• Parte de mí se ha muerto por tener demasiado miedo a soltar esta parte del negocio…

• Parte de mi se ha muerto y toda la diversión se ha ido de mi vida…

• Y no estoy haciendo lo que haría y estoy ocupada con cosas que no me interesan para nada, me amo y me acepto completa y profundamente.

Durante el tapping que siguió, tratamos una historia que se formuló a medida que subíamos y bajábamos por los puntos de la receta básica (además de la coronilla y la frente):

– Al persistir en mi necesidad de controlarlo todo

– Estoy impidiendo que XX haga su trabajo…

– el trabajo que le pertenece a ella…

– también me impido a mí misma de hacer lo que realmente quiero…

– …y por ello, la diversión se está yendo de mi vida

– … y siento que parte de mí se ha muerto

– me perdono completa y profundamente por mi miedo y por desperdiciar mi vida de esta manera

– … simplemente tengo mucho miedo de soltar

– … y esto ha creado tal caos en mi cabeza y cuerpo

-… y ha hecho de mi vida una completa miseria

Luego de dos rondas de estas y otras frases (excluyendo el procedimiento de los 9 pasos), el problema bajó a un “tres.” Su estómago comenzó a funcionar (muy poco usual) y se sintió más relajada. También abordamos otros síntomas físicos (que cambiaron de forma y lugar en su manifestación) a medida que aparecían en un nuevo lugar.

Cambiando estas frases de punto en punto, hicimos tapping en:

– Agarrarme del tren que sabe a dónde va y va a alcanzar su destino con o sin mis esfuerzos…

– tener que asegurarme de que las cosas salen bien…

– no confiar en que estarán bien…

– que puedo descansar…

– que me he ganado mi descanso y puedo ahora poner mi atención donde seré de más utilidad y más me interesa…

– Aunque he sacrificado mis sueños, me amo y me acepto completa y profundamente…

– y lo suelto todo…

– incluyendo el dolor detrás de mi ojo…

– y la banda dentro de mi cabeza y cuello…

– y el dolor en mis brazos…

– la nube sobre mi cabeza…

– he trabajado suficiente y ahora escojo ser diferente

– escojo ir tras mis sueños… y las cosas que amo…

– nada me importa más en este momento…

– escojo confiar en el proceso… y reconocer el hecho de que es tiempo de un cambio…

– lo dejo ir todo de la forma en que se puede ir…

– y le doy las gracias por irse, porque ahora ambos podemos ser libres…

– para siempre

La sesión llegó a su final natural en 1 hora y 10 minutos. En aquel momento, ella estaba libre de dolor y el problema con su negocio había bajado a “cero.” Sabiendo que probablemente ocurrirían otros aspectos del problema, le pedí que me llamara inmediatamente si eso sucedía. Luego mi plan era ir a lo que había pasado cuando ella tenía 12 años- es ahí cuando las migrañas aparecieron por primera vez. Sorprendentemente, ella nunca llamó, pero me dijo, en los seguimientos, que fue a un acupunturista una vez, quien le dijo que su meridiano del hígado-vesícula estaba desequilibrado. Para ello se tomó un remedio de hierbas e hizo tapping durante los días que siguieron (sin instrucción o formato formal).

Cuatro semanas después, se mantiene libre de dolor de cabeza, síntomas y migraña. Ella lo llama un milagro.

Atentamente,

Timo Kiviv

Traducido por Elisa García Gómez