Los niños responden muy bien a EFT. Sin embargo… y este es un GRAN sin embargo… ustedes simplemente TIENEN que conseguir rapport (empatía) para maximizar el uso de EFT para ellos. De otras formas se pondrán inquietos, distraídos y no cooperativos. He tenido buenos resultados improvisando un “juego del tapping” con ellos.

Jan Bennet-Collier, Cht despliega excelentes habilidades de rapport en su caso exitoso con “Andrew”, un niño de 3 años que estaba convencido de que tenía ratones en los pantalones. Favor noten sus aproximaciones en el rapport y sus habilidades en la modulación del lenguaje.

Al final de su artículo, Jan también describe otro caso con una niña de 7 años disgustada ante la perspectiva de un funeral.

Querido Gary,

Debía escribirte acerca de una deliciosa experiencia con EFT que tuve con un pequeño niño de tres años que pensaba que tenía ratones en sus pantalones.

Andrew había visitado a sus abuelos en su granja cuando temprano en la tarde un ratón de campo fue encontrado en la casa. Al atardecer su activa imaginación lo había obsesionado con el asunto del ratón y estaba completamente, angustiosamente convencido de que había ratones en sus pantalones. Al ir transcurriendo la cena en el restaurante local, se puso tan molesto que sus padres le quitaron los pantalones para probar que no había ratones. Pero no quiso vestirse de nuevo y acabaron por dejar el restaurante con la cena en cajas para llevar y Andrew berrincheando en sus brazos. Lloró todo el camino a casa en el vehículo, inconmovible en la convicción de que los ratones se le estaban metiendo. Finalmente, desesperados, los padres me llamaron a las 9.30 pm para preguntarme si lo podía ver.

Cuando el pequeño Andrew y su madre entraron en mi sala juntos, él se estaba moviendo como un niño en pañales mojados, caminando despacio y con las piernas un tanto rígidas como si tratara de evitar que el plástico le tocara las piernas. La mamá se excusó en la sala de estar mientras yo le indiqué el sofá, al lado mío y le saqué los zapatos, diciéndole que podrían ensuciar el sofá. En realidad quería sacárselos para que fuera fácil sacar los pantalones si fuera necesario. Estaba callado pero obviamente enojado con su carita toda tensa y hecha un nudo, y se estaba apretujando las manos de un modo que la fase “hecho un nudo” encajaba perfectamente. Era evidente que estos ratones eran muy reales para él.

Le pregunté acerca de los ratones y sus abuelos y me contestó: “Hay ratones en mis pantalones.”

“¡Oh! ¿en serio?” le pregunté.

Llevaba pesados pantalones de corduroy y señaló tentativamente hacia un lugar donde se doblaba lejos de su piel. “Allí.”

Presioné el lugar y por supuesto no había nada allí, pero ese esfuerzo no lo alivió de modo alguno. “Andrew, ¿jugarías un pequeño juego conmigo acerca de conseguir que los ratones se vayan?

Su carita apuntaba hacia abajo, un poco arrebujada bajo mi brazo al estar sentado al lado mío, por lo tanto hice el tapping lo mejor que pude sin hacerlo demasiado obvio o incómodo como para que mirara hacia arriba, salteando el punto bajo el brazo por la misma razón.

Frase preparatoria de la 1era. Ronda: “Aunque hay ratones en mis pantalones y yo no quiero que estén allí, mi mamá me quiere y soy un buen muchacho.” Se sentó silenciosamente y me dejó hacerlo por él.

Segunda ronda, la misma frase preparatoria, usó sus propios dedos para hacer tapping conmigo.

Por la tercera ronda, cambiamos a “Aunque los ratones se me están metiendo, tienen que irse afuera (sus propias palabras a este punto) porque yo soy el jefe de mí”. Pronunció las palabras bien, repitiendo voluntariamente después de mí y haciendo tapping con sus propios dedos, incluyendo debajo del brazo. ¡Traté de mostrarle el lugar y descubrimos que era muy cosquilloso!

En este punto le pregunté si los ratones seguían allí en sus pantalones. Me miró con curiosidad burlona y dijo que estaban en su casa. En este momento su mamá levantó el teléfono celular y llamó a papá para decirle que se asegurara que los ratones habían quedado afuera. Pudimos escuchar que el padre respondía que se iba a encargar enseguida de que así fuera.

¡Hicimos otra ronda en “Los ratones de mi casa tienen que irse afuera porque yo soy el jefe de mí”. Parecía que le gustaba esta frase y le dije a su madre aparte que ¡esperaba no hubiera creado para ella un problema más tarde! Hizo tapping voluntariamente y pronunció la frase preparatoria sin mucha aprehensión. Todos los signos de ansiedad habían desaparecido y, de hecho, yo pienso que estaba por caer dormido al lado mío. Mamá lo llevó a casa, un viaje de 20 minutos, y llamó para decir que no había mencionado los ratones en ningún momento durante el camino.

Una llamada subsiguiente el próximo mediodía también dio un reporte “sin ratones” y aunque asistí a su fiesta de cumpleaños dos días más tarde, nunca mencionó los ratones o nuestro juego de tapping. Su padre, a quien había visto previamente por ataques de pánico que ocurría con los adelantamientos en la carretera estaba absolutamente asombrado y feliz.

Como nota interesante, justo la noche previa yo había usado EFT en el teléfono con una niña de 7 años por un dolor de estómago de origen ansioso. La madre había dado a luz un niño muerto y el bebé había sido enterrado el día siguiente.

No la he visto para enseñarle los puntos de tapping cara a cara y estaba algo preocupada acerca de mi habilidad para señalar por el teléfono donde hacer tapping. Pero simplemente dejé afuera el punto de la clavícula y debajo del brazo y continué diciéndole donde más hacer tapping y usando frases como…

“Aunque estoy preocupada porque el funeral “sea un desastre” y tengo este dolor en la barriga…” “Aunque estoy triste por mamá que continúa llorando y me pone nerviosa…” ”Aunque tengo este dolor de barriga y no creo que pueda dormir esta noche…”

Le dije que después que colgara el teléfono para que mirara su cara en un espejo mientras hiciera tapping un poco mas después de ir a la cama, que hiciera tapping hasta que se sintiera completamente mejor. Se me dijo en el funeral que ella había hecho tapping como le habían instruido y había dormido muy bien.

Los niños aprenden muy rápido y son muy dispuestos. Realmente disfruto trabajando con ellos.

Jan Bennett-Collier, CHt., EFT-CC

Traducido por Martin Jones – Escribir a Martin

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