Calmando a Teddy, un muchacho trastornado emocionalmente – AHEFT

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Publicado: febrero 26, 2021

Gracias especiales a Ann Adams por compartir su experiencia con Teddy. Este muchacho de 11 años trastornado emocionalmente, y muchos jóvenes como él, son particularmente retadores. Ellos requieren niveles extra de habilidad, de confianza y cuidado y las habilidades de Ann al respecto son evidentes en la historia. También podrán apreciar que la sesión entera con Teddy toma menos de 20 minutos.

Abrazos a todos los Teddys del mundo, Gary

Por Ann Adams

Teddy es uno de los tantos niños que son víctimas de abuso infantil y negligencia. Con un diagnostico de trastorno emocional, el estuvo dos años y medio en nuestras instalaciones para tratamiento intermedio residencial. De GC: Ann tiene una posición administrativa en esta instalación. Teddy había avanzado mucho y estaba programado para partir el viernes a un hogar de cuidado de menores terapéutico.

El se rehusó a ir a la escuela el lunes y el martes y se estaba rehusando de nuevo la mañana del miércoles. Su terapeuta, y otros del personal que tenían una relación especial con él, habían intentado tranquilizarlo sobre su inminente cambio. El no estaba cómodo. Así que en la mañana del miércoles, empezando el tercer día, el tiró cosas y amenazó y gritó e insultó. El había destrozado su cuarto varias veces los últimos dos días pero el miércoles era la primera vez que actuaba como si fuera a golpear a alguien. Parecía que él estuviera haciendo todo lo posible para sabotear su futura liberación.

Con cabello café y ojos cafés y casi 11 años, Teddy era considerado guapo. Pero no se veía particularmente guapo cuando lo vi salir por la puerta del cuarto de control de comportamiento a las 9 a.m. esa mañana del miércoles. Estaba agitado, molesto e insultando fuertemente. El había estado disturbando la unidad por casi 2 horas. El personal había llamado 20 minutos antes para una orden de reclusión luego de que fuera contenido por amenazar físicamente a un miembro del personal que trató de calmarlo luego de que destrozara su cuarto por tercera vez esa semana.

Todavía insultando, el se quedó mirándome al yo dar un vistazo por la burbuja plástica en la puerta del cuarto de reclusión. Le pregunté que si él pensaba que había estado en reclusión lo suficiente. Me dio una mirada hostil pero asintió con la cabeza. Le dije que yo sabía una manera de ayudar a los niños a calmarse rápidamente de manera que pudiera salir rápidamente. ¿Quería el probarlo? El asintió con la cabeza de nuevo, todavía con mirada hostil y siendo hostil. Le dije que se moviera a la pared de atrás y que yo quitaría el cerrojo a la puerta. Él lo hizo, y yo lo hice, y me senté en la entrada.

Fui directamente. “Primero haces tapping en tu mano en el punto de Karate” mostrándole a él a medida que hablaba. Cuando estaba molesto, ¡Teddy no era conocido por su naturaleza cooperativa o su disposición a seguir instrucciones! Yo supe que no podía sobrepasarme y que tenía una ventana muy pequeña de oportunidad. Pero él quería salir de reclusión, así que hizo tapping. El me miró con hostilidad mientras que dije: “Aunque hiciste algo verdaderamente tonto hoy, todavía eres un bueno niño”.

Sus ojos se volvieron más grandes y el asintió con su cabeza e hizo tapping en el lado de su mano. “Aunque destrozaste tu cuarto, todavía eres un buen niño” El hizo tapping y asintió con la cabeza. “Aunque te pusiste muy molesto con el personal, todavía eres un buen niño”. El hizo tapping y asintió con la cabeza.

Siguiendo mi dirección, el hizo tapping en los puntos. Cuando terminamos los puntos, puse mis brazos tan apartados como pude y pregunté, “Si estabas así de molesto la primera vez que vine, y, esto es no estar molesto para nada (manos en la posición de oración), ¿qué tan molesto estás ahora?” No había preguntado esto al principio porque ¡era demasiado obvio que era un 10! El empezó, estiré mis brazos nuevamente y le dije que me dijera cuando llegaba al lugar correcto. Moví mis manos lentamente hacia el centro. Cerca de la mitad, el asintió con la cabeza. ¡El se estaba empezando a ver guapo de nuevo!

Dije, “Grandioso, esto está funcionando para ti, intentemos de nuevo.” Empecé a hacer tapping de nuevo en un lado de mi mano como dije, con entusiasmos creciente. “Aunque tú te pusiste verdaderamente molesto, todavía eres un niño fantástico.” El asintió con la cabeza e hizo tapping. “Aunque te asuste demasiado dejar esto el viernes, todavía eres un niño maravilloso”. Sus ojos se crecieron aún más y asintió con la cabeza vigorosamente haciendo tapping. “Aunque estés preocupado sobre moverte a un nuevo lugar con nueva gente, todavía eres un niño súper grandioso.” Sus ojos cafés se crecieron aún más y el asintió inclusive más vigorosamente e hizo tapping. El de nuevo me siguió al hacer tapping en los puntos.

Al finalizar moví mis manos lentamente hacia el centro. El asintió cuando estaban a unas 6 pulgadas de separación. “Esto funciona muy bien” dije, “hagámoslo de nuevo.” Repetí la preparación de la parte de arriba agregando otros adjetivos como maravilloso y niño fantástico. Como antes, al decir cada declaración sus ojos se agrandaban y el asentía vigorosamente. El realmente parecía que estuviera tomando cada palabra. Nosotros completamos otra secuencia de tapping.

“Así que, ¿qué tan molesto estás ahora?” Pero antes que pude sacar mis manos para tomar una medida, este niño, que había causado estragos en la unidad a lo largo de dos días puso sus manos juntas en la posición de oración y me sonrió. El no había dicho ni una palabra durante todo el proceso.

“¡Wow!” Dije, “Cosa grandiosa. Esto funciona muy bien para ti.” El asintió con la cabeza, todavía sonriendo. “Las personas me han dicho que te has negado a ir a la escuela.” ¡La sonrisa dejó su rostro por un signo realmente visible de otro aspecto! “¿Me puedes decir cuál es el problema en la escuela?” Me di cuenta que aunque él no me contestara, podría crear posibles frases de preparación. ¡Pero él lo hizo! “Ellos me molestan” el dijo. Hablamos un minuto, y me refiero a un minuto, sobre los niños en la escuela. ¡Este era un niño de pocas palabras!

Luego conduje frases de preparación basadas en problemas que él me compartió. Cada vez que el asentía con la cabeza en la parte de “súper niño”. Luego de tres veces, el puso sus manos juntas en la posición de oración y dijo “¡Quiero ir a ISS!”

ISS es suspensión dentro de la escuela donde, durante las horas de escuela, un niño debe cumplir con un tiempo obligatorio por las consecuencias naturales que lleva un mal comportamiento. Luego de calmarse de reclusión, un residente tiene la opción de gastar el tiempo de calma de “consecuencia natural” ya sea en ISS o en el cuarto de control de comportamiento con la puerta abierta. ¡La mayoría elige ISS!

Mientras que mi experiencia con EFT me hizo creer que este niño podría ir directamente al salón de clase calladamente, respeté su decisión. El procesó con el personal que lo había recluido y dejamos la unidad mano a mano con la escuela del campus.

Teddy sirvió su “tiempo” en ISS completando lo que quedaba de semana en la escuela y no fue más un problema en la unidad. El abandonó el viernes completamente excitado con su nueva “familia”.

Ann Adams, MSW, LCSW

Traducido por Camilo Buitrago Escribir a Camilo

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