Jan Luther nos presenta un enfoque útil para llegar al asunto de raíz. Dice: «He tenido muchos clientes con problemas de mala imagen personal que me han contado historias sobre experiencias horrendas durante la infancia. Ya cuando comencé a ejercer, me preguntaba a menudo lo que diría “ese/a niño/a” si pudiésemos volver atrás y encontrarnos con él/ella”.

De Jan Luther

A lo largo de los años que llevo usando EFT he desarrollado un enfoque de trabajo de los aspectos internos que ha logrado unos resultados excelentes con mis clientes.

He tenido muchos clientes con problemas de mala imagen personal que me han contado historias sobre experiencias horrendas durante la infancia. Ya cuando comencé a ejercer, me preguntaba a menudo lo que diría “ese/a niño/a” si pudiésemos volver atrás y encontrarnos con él/ella. A raíz de esa idea, a veces invito al cliente a probar conmigo y hacer justamente eso.

Soy una orientadora de vida, no una terapeuta; no tomo clientes que están en terapia. Tengo muy claro el no salirme de mi campo y jamás invitaría a un cliente a probar tal experimento si no estuviese segura que tienen pleno uso de sus facultades mentales y que pueden ver la diferencia entre hacer el ejercicio y adquirir de verdad otra personalidad.

Me gustaría compartir contigo esta historia sobre el importante impacto positivo de usar EFT para trabajar con aspectos internos.

Hace poco, una clienta vino y me contó que había estado batallando con problemas de auto-estima. Al cabo de unas pocas preguntas sobre su vida temprana supe que uno de sus padres murió cuando ella era muy pequeña y que la habían estado pasando de una familia a otra cada día que el otro padre iba a trabajar. Hicimos mucho tapping sobre su rabia.

Le expliqué mi creencia personal de que la rabia es una emoción secundaria. Le dije que podríamos hacer algo de tapping útil sobre la rabia, pero que la experiencia me había enseñado que si somos capaces de definir la injusticia que provoca nuestra rabia podemos hacer un tapping más eficaz.

Se imaginó una niña pequeña con un vestido en tonos pastel, de unos 5 años. Le pregunté cómo la llamaban en aquella época y me dijo su nombre familiar de infancia. De forma muy suave, le hice preguntas sobre sus vivencias diarias hasta que esa parte de ella comenzó a ofrecer información voluntariamente.

Me contó que nunca le enseñaron a usar cubiertos, que sus familiares siempre cuentan que no hablaba nunca cuando era pequeña y que se sintió sola y perdida.

Se puso a llorar y me dijo que siempre está muy enfadada; nadie le enseñó a pedir lo que necesitaba o a defenderse por sí misma, los otros niños abusaban de ella o la culpaban de cosas, y los adultos la castigaban porque nunca lo argumentaba. Quería ser una niña buena. A continuación hay algunas frases de tapping que usamos y fueron muy eficaces.

Aunque estoy perdida…

Aunque no lo entiendo…

Aunque nadie me quiere…

Aunque nadie me va a proteger…

Aunque estoy tan asustada…

Aunque estoy aislada…

Aunque me echan la culpa…

Aunque debe ser que soy mala…

Aunque me debería marchar sin más…

Aunque todo el mundo me odia…

La clienta no tardó en tener muchas revelaciones sobre sus dificultades con las relaciones en la actualidad. De repente se dio cuenta de por qué se comportaba como si no tuviese derechos y la alivió darse cuenta de que estaba enfadada por un “buen” motivo. Paradójicamente, había acabado por creer que era simplemente una persona mala que no podía ser feliz.

Seguimos trabajando en otros aspectos de sus recuerdos. Estas frases adicionales crearon más cambios en la clienta:

Está bien tener necesidades

Está bien querer amor

Todas las niñas pequeñas quieren que las amen

Es bueno contar la verdad cuando alguien me acusa

No hice nada malo

No es culpa mía que muriesen

Aún me querían

Está bien pedir lo que necesito y quiero

Está bien no dejar que me echen la culpa

Está bien perdonar ahora a la niña pequeña

Perdonar a los otros niños

Perdonar a los mayores

Perdonar mi decisión de no quererme hasta que otra persona me quiera

Como sucede a menudo con este tipo de sesiones tan profundas, la clienta se fue liberada e iluminada; lo llamo siempre “el efecto aureola de EFT”; el semblante está luminoso y los ojos animados. Todavía queda mucho que tratar con la clienta para que tenga una auto-estima sana y equilibrada, pero ya está de camino. EFT es un gran regalo para nuestro mundo y nuestro universo.

COMENTARIO DE GC: A medida que progresa el trabajo, sería de utilidad dirigir EFT a los muchos EVENTOS ESPECÍFICOS que subyacen a estos asuntos. A menudo esto permite resultados más profundos y más duraderos.

Como siempre, ¡gracias!

Un abrazo.

Jan

Traducido por Ana Saval-Badía –