¿Será que EFT podría competir con la “industria de los implantes”? Lea este recuento personal de Sonya Sophia Illig y decida por sí misma. Note cómo ella dirige EFT a sus problemas emocionales en lugar de a su tamaño físico.

Por Sonya Sophia Illig

Obtuve la idea de una mujer llamada Seannon que vino a mis círculos de EFT en Austin, Texas. Cuando ella decidió hacer tapping para aumentar su busto, pensé que sonaba divertido, pero definitivamente eso no era una de mis mayores prioridades. (En ese tiempo me concentraba en hacer tapping para la paz mundial, el cambio climático mundial y la curación de los pueblos del mundo.) Cuando ella comenzó a mostrar resultados visibles, sin embargo, me interesé lo suficiente como para yo también darle algo de atención a mi busto con EFT.

Le pregunté a Seannon cuál era su protocolo, y me dijo que estaba haciendo tapping alrededor de 10 minutos tres veces al día en relación a una lista breve de lo que quería actualizar en su vida, incluyendo su tamaño de busto y su ya larga cabellera para que creciera más rápido. Así que hice mi propia lista corta, y le añadí lo de tener senos más grandes. ¡El hacer tapping para tener senos más grandes realmente sacó al descubierto para mí algunos asuntos viejos! Esto no era lo que esperaba, y no puedo decir que fue agradable. Pero fue liberador.

Descubrí un convencimiento no-consciente de que sólo las mujeres grandes podían tener senos pletóricos. Ese era el caso en mi familia, y era la razón (me decía a mí misma) por la que el “hada de los senos” me había pasado por alto, al tiempo que había dotado a mi mamá y a mi hermana tan generosamente. Luego encontré que surgía un viejo temor acerca de lo que les había sucedido a ellas: atención sexual no deseada de los hombres y de los niños tan pronto como el 5 º grado, períodos menstruales tempranos, abusos sexuales traumáticos, dolores de espalda, y correas del sujetador cortantes. Hice tapping para mi miedo por mí misma y para mi dolor por ellas.

Hice tapping con respecto a la forma en que me habían molestado sin piedad acerca de que mis senos eran como dos pequeños panecillos en una tabla para pan, me molestaban con respecto a que yo no necesitaba un sujetador, sólo dos curitas Band-Aids. Hice tapping para una violación que sufrí durante una cita a los 14 años, y con respecto a posteriores atenciones sexuales no deseadas. Hice tapping para el temor de abusar de mi energía sexual con mis nuevos senos. Hice tapping para ser capaz de mantener mi conexión inocente con lo sagrado, y a la vez sentir mi sexualidad natural y madura.

Hice tapping sobre la colección pornográfica de mujeres de senos grandes que pertenecía a mi padre, y que estaba expuesta en su apartamento mientras yo crecía, e hice tapping sobre los significados que yo había desarrollado acerca de mí misma, de mi mamá, de las mujeres Y de los hombres. Hice tapping sobre la lujuria de mi padre hacia mis amigas pubescentes que se desarrollaron antes que yo. Hice tapping sobre una pareja de antaño que era un “hombre que gustaba de los senos” cuando yo no era muy favorecida en ese sentido. Hice tapping para la ira, el miedo, la vergüenza, el ‘no ser lo suficientemente buena’ y el hecho de engordar.

Encontré que tenía muchas razones para tener senos más pequeños, incluyendo eso que se me había dicho que les ocurre a los senos de una mujer después de amamantar a un bebé como hice yo. Mi mamá nunca nos amamantó y mi convicción era que sus senos eran inútiles, pesados, objetos sexuales dolorosos que simplemente la metían en problemas. Hice tapping e hice tapping y así seguí… diariamente por varias semanas, pero sólo por unos momentos a la vez. No le daba a este tema demasiada atención porque se sentía vano, egoísta y sin importancia… y francamente, yo no estaba segura de que realmente trabajaría de todos modos. ¡Así que hice tapping para estas ideas también!

Después de unas semanas de esto podía sentir que mis senos se sensibilizaban, como si me fuera a venir la menstruación, que no era el caso. Mis senos se mantuvieron sensibles, cálidos y en ocasiones como con un hormigueo, durante unos tres meses. Me di cuenta de que me estaba sintiendo incómoda en mis sujetadores, por lo que me fui a comprar sujetadores, ¡que es cuando me acordé que no había comprado sujetadores desde poco después que aprendí EFT, unos tres años antes!

Introduje a mi hermana a EFT mientras conducíamos al centro comercial a comprar un nuevo sujetador para mí. Mis senos pasaron por una fase acelerada de crecimiento en ese entonces también, pero no lo relacioné con el tapping. Lo que sí noté acerca de ese crecimiento acelerado original era que tenía que ver con que yo finalmente me sentía como una mujer adulta por primera vez y se lo proclamé a mis amigos una y otra vez. Finalmente me sentía como una adulta a la edad de 37.

Antes de que yo aprendiera EFT, apenas llenaba la copa B, y me sentía muy avergonzada por ello. De hecho, estaba entre un tamaño de copa A y B, y ninguna de las dos encajaba bien. ¡Ahora lleno la copa C completamente y esta se adapta a mí perfectamente! Me he dado cuenta de que estoy llevando más blusas de escote bajo últimamente, no para obtener la atención de los hombres, sino para maravillarme de la encantadora línea divisoria que resulta de la unión de mis senos, ¡una suave e inesperada vista que acabo de recibir recientemente a la edad de 40 años! Es igual a lo que dice el Palacio de las Posibilidades: “haga tapping para sus ‘sí, pero…’, ‘qué sucedería si…’, los miedos, las dudas y los viejos recuerdos. Luego mire a la nueva línea divisoria entre sus senos sonriéndole de vuelta.

Sonya Sophia

Traducido por María del Pilar Castillero – Escribir a Mari Pily Ir a su sitio Web