Un hombre entró en la oficina de un siquiatra eminente y se sentó para explicar su problema.

“¡Doctor, doctor! Tengo este problema,” el hombre dijo. “Continúo alucinando que soy un perro. Es una locura. ¡No sé qué hacer!”

“Un complejo canino común,” dijo al doctor calmadamente. “Relájese. Venga aquí y acuéstese en el sofá.”

“Oh no, doctor,” el hombre dijo nervioso, “A mí no se me permite subir a los muebles”.

Autor Desconocido

Traducido por Nidza Busse