Hola a Todos / Todas

Susan Smith nos relata esta ‘maravilla de una minuto’ a distancia que ocurrió en una de sus charlas. Susan dice, ‘Para cuando terminé, ella ya había levantado la cabeza de la mesa y simplemente me miraba. La pregunté cómo se encontraba y con una mirada de asombro me dijo, “¡Se ha ido!” También nos quedamos asombrados todos los demás.”

Por Susan Smith

Querido Gary,

Soy psíquica y canalizadora de la consciencia y no hace mucho que estoy empleando EFT para mí misma y con algunos de mis clientes. Recientemente, estaba dando una charla a un pequeño grupo. Hacia el final de la charla, una de las mujeres del auditorio apoyó su cabeza sobre la mesa.

Cuando concluyó la charla le pregunté si le pasaba algo. Dijo que tenía una fuerte migraña y que seguramente se tenía que haber quedado en casa pero había querido atender la charla. Le pedí su permiso para utilizar EFT y le expliqué a ella y al resto del grupo qué era EFT y cómo podría funcionar para ella.

Su cara estaba sonrojada y obviamente estaba sufriendo mucho dolor. Asintió con la cabeza que podía proceder y volvió a apoyar la cabeza sobre la mesa. Bueno, pues se veía que ella no iba a hacer tapping así que dije que haría tapping sobre mí misma pero para su problema. En ese momento no me acordaba de su nombre y comencé a hacer tapping sobre mí sin decir su nombre siquiera.

Para cuando terminé, ella ya había levantado la cabeza de la mesa y simplemente me miraba. La pregunté cómo se encontraba y con una mirada de asombro me dijo, “¡Se ha ido!” También nos quedamos asombrados todos los demás. Me doy cuenta ahora de que lo único que tenía que hacer ella era abrirse al estar libre del dolor y lo único que tenía que hacer yo era creer que la podría liberar de él utilizando EFT.

Aun estoy trabajando con los DVDs y practico sobre mí misma pero ¡estoy muy contenta de haber descubierto a EFT!

Sinceramente, Susan Smith

Traducido por Vera Malbaski Escribir a Vera