En los años noventa, cuando estaba introduciendo EFT por primera vez al público, muchos profesionales me han dicho que los asuntos psicóticos como la esquizofrenia no responderían a EFT. Era simplemente “demasiado difícil” y requería el uso de drogas. Desde entonces, sin embargo, hemos tenido algunos resultados impresionantes con este mal “imposible”. Para más información sólo entren Esquizofrenia en el buscador de nuestro sitio Web.


La Dra. Deborah Miller, de México, nos trae otro útil enfoque más de la esquizofrenia. En este caso el cliente no quería hacer tapping y tenia dificultad para una adecuada concentración para ser un cliente con atención personalizada. Por lo que Deborah escogió hacer EFT a distancia y explica su método para nuestra cuidadosa lectura. El resultado fue un notable efecto de calma sobre el cliente. Una mejoría que vale la pena. Sospecho que es posible más, pero a veces hay que dar pequeños pasos.

Mi experiencia con tapping a distancia y esquizofrenia ocurrió con un joven al que llamare “Dan.” Dan tuvo su primer episodio de esquizofrenia a la de edad de 17 años mientras estaba en un retiro espiritual. El creyó que alguien lo puso en una cruz y trató de partirlo en dos. (Nota: Este no es un comentario a favor o en contra de la religión, sino que nos está diciendo cómo este joven percibió su experiencia). El ha estado con y sin tratamiento con muchos episodios en los que él no toma sus medicamentos, lo que lo lleva a tiempos de crisis.

La madre de Dan y su hermana se acercaron a mi luego de una charla que yo había dado en una feria de salud, preguntándome si EFT podía ayudar a “Dan” con problemas emocionales. Dije que EFT era maravilloso para problemas emocionales, pero no me habían dicho que el tenía esquizofrenia. En la primera sesión fue obvio que sus problemas eran más serios que emocionales, ya que no podía mantener una conversación sobre ningún tópico por más de uno o dos minutos. El era capaz de entenderme: de hecho es uno de los jóvenes más brillantes que he conocido en un largo tiempo. Sin embargo, él no podía seguir el procedimiento de tapping ni quería hacerlo.

Terminé la sesión y a continuación le pedí a la familia que me informara sobre su estado de salud. En ese punto dije que la única forma que yo continuaría haciendo EFT con él era si lo hacía en colaboración con su médico y psiquiatra. Pautamos otra cita, pero de nuevo era difícil debido a su falta de concentración. Los siguientes dos párrafos explican como llegamos a la conclusión de que la mejor manera de trabajar con Dan era por la vía de EFT a distancia, con sus médicos monitoreando su salud mental.

Dos de los miembros de la familia de Dan, su tía y su hermana, tomaron una clase de EFT que yo estaba dando, debido a que estaban buscando apoyo en como manejar sus emociones en relación a Dan, su esquizofrenia y como ésta afectaba a toda la familia. En México hay una estructura de apoyo para la persona con la enfermedad, pero poco apoyo para los miembros de la familia. EFT ha sido una maravillosa herramienta para los miembros de estas familias. Bueno, la última noche de la clase, la tía, hermana y otra mujer asistieron. Les pregunté si querían probar algo nuevo, tapping a distancia.

Me preguntaron que era tapping a distancia y yo explique que haríamos tapping para alguien que no estaba presente. Preguntaron si podían hacer tapping por “Dan.” Comenzamos a hacer tapping sobre varios tópicos relacionados con la experiencia de Dan como un esquizofrénico basada en sus miedos, el retiro, la ansiedad, etc. Habíamos estado haciendo tapping por 15 minutos cuando “Dan” apareció por la puerta. Todos se quedaron con la boca abierta y todos nos quedamos sentados sorprendidos. Una mujer dijo que esto es muy poderoso. Lo invitamos a entrar. El se sentó y escuchó mientras alguien hizo mas tapping sobre un asunto relacionado. Luego él decidió irse a casa. Notamos que le debió haber tomado alrededor de 15 minutos caminar hasta mi oficina. Discutimos que ha debido “sentir” que estábamos haciendo tapping a distancia y acercarse, porque él no sabía nada de que los miembros de su familia estaban tomando clases de EFT. Esta experiencia es lo que llevó a los miembros de la familia a preguntar si yo continuaría haciendo tapping a distancia por Dan.

Inicialmente elaboramos un horario donde yo haría tapping a distancia por Dan 15 minutos al día por un mes. Cree una tabla de las fechas, veces y tópicos y/o temas sobre los cuales hice tapping ese día. También usé otra técnica de energía brevemente al principio de cada sesión. Cada vez que su tía o su hermana se acordaba de anotar sus actitudes y cambios encontramos una fuerte correlación entre los tópicos sobre los cuales yo había hecho tapping a distancia. Las sesiones siguientes fueron por 15 minutos al día por alrededor de una semana.

La primera vez que hice tapping a distancia por “Dan” me imaginé que yo era el. Encontré que no podía concentrarme ni centrarme en mis pensamientos. Se me ocurrió que esa era la forma en que el se siente, lo cual fue de ayuda para crear las frases preparatorias que usé cuando hacía tapping. Desde esa primera experiencia he hecho tapping “para” el, pero nunca como su yo “fuera” él.

Cada vez que se realizaba tapping a distancia para “Dan” había un efecto calmante. Por momentos se vuelve completamente lúcido y dispuesto. Afortunada o desafortunadamente, la familia sólo me llama cuando está entrando en una crisis. Hago tapping a distancia y eso lo ayuda a calmarse. Sería sumamente interesante tener la oportunidad de continuar haciendo tapping a distancia con él con regularidad para ver si su enfermedad debilitante podría ser liberada, en la medida que se llegará a los asuntos de raíz. Por lo menos sé que lo ayuda a calmarse y estar más estable y también ayuda a la familia a evitar las crisis.

Dra. Deborah Miller

Traducido por Elisa García Gómez