Sonia Novinsky, de Brasil, habla portugués normalmente; no obstante, utiliza un encantador inglés para guiarnos sobre cómo el enfoque emocional proporcionó alivio a su cliente que tenía asuntos relacionados con el cáncer. Al final, su cliente escribe: “Me siento mucho mejor; estoy recibiendo quimio y practicando EFT todos los días. El viernes pasado me hice un test del sistema inmunológico y estoy perfectamente bien. ¡El médico se quedó asombrado de que los glóbulos blancos y los rojos estuviesen perfectos!”. Por favor consulta con un médico en todos los asuntos médicos.

De Sonia Novinsky

Rob (no es su nombre verdadero), de 54 años, me pidió una sesión por Skype. Yo estoy en Sao Paulo, en Brasil, y el vive en otro país. Me contó por email que le habían diagnosticado células cancerígenas en el estómago y el esófago en fase inicial, cuando fue al médico por problemas para comer y acidez.

Me escribió que era consciente de que era el resultado de un estado de ansiedad muy grande que venía sintiendo desde hacía un año, debido a su divorcio con Ana después de veinte años de casados. Antes de esto no había tenido ningún problema de salud.

Ana perdió a su primer marido en un accidente y se encontró con dos bebés, uno de 2 años y medio y otro de 1 año. Rob se casó con ella y criaron juntos a los niños en amor y armonía. La pareja nueva no tuvo ningún otro hijo.

Desde hacía un año y medio, Ana decía que no era feliz y que quería divorciarse. Fueron a terapia de pareja, pero en diciembre Rob sintió que algo sucedía, porque Ana estaba rara, actuaba como si fuese otra persona. La interrogó y ella confesó que estaba viendo a otro hombre.

En esa misma época, su pequeño negocio (en el que Ana le ayudaba a veces, pero no con regularidad) estaba pasando por dificultades graves. Se sintió profundamente traicionado. Desde febrero no podía comer y la acidez le causaba grandes molestias. A principios de junio, tras muchas examinaciones, le diagnosticaron cáncer de estómago y esófago (adenocarcinoma).

Tuvimos una sesión poco después de su primera sesión de quimioterapia. Se sentía fatigado, con problemas para comer y tristeza, en un grado de 8. Comenzamos haciendo tapping sobre las sensaciones que tenía en ese preciso momento, lo cual creo que es lo correcto. Una tras otra, las sensaciones pasaron a 3 o 4.

Fue curioso cómo comenzó a contarme lo sucedido, me dijo: “Acepto que se haya enamorado de otro hombre, lo que no puedo digerir es que no me contase nada hasta que la presioné con preguntas sobre lo rara que se la veía en casa. No lo podía soportar y todavía no puedo. Tengo resentimiento y rabia cuando te lo cuento, como a 9.

En ese momento le pedí que por favor me contase el suceso específico de esa primera discusión y lo que sintió en esa ocasión. Dado que era doloroso, le dije que me lo contase como si fuese una película que estaba viendo. En el momento en que hablaban, se le puso un nudo en la garganta y no se le fue más. Me di cuenta de que hasta el momento aún no había digerido lo que Ana le estaba tratando de decir, lo cual es consistente con el cáncer en un órgano de la digestión. Lo peor para él no era la pérdida sino el hecho de que ella había empezado a tener una aventura y no le había hecho saber nada a Rob. Hicimos tapping sobre las sensaciones que tuvo durante esa ocasión en la que él se enteró de que ella estaba teniendo una aventura.

Aunque me sentí congelado, conmocionado, paralizado, cuando comenzó a hablar de que estaba viendo a otro hombre…

Aunque sentí un nudo en la garganta cuando me hablaba de su aventura…

Aunque aún me siento profundamente traicionado y resentido de que estuviese viéndose con otro antes de haberme dicho que se había enamorado de otro hombre…

Aunque aún siento rabia cuando recuerdo esa situación y no lo puedo digerir…

Aunque sentí que perdía el control sobre mi vida y la suya en el momento en que comenzó a hablar de que tenía una aventura, y odio no tener el control…

Yo tenía curiosidad por saber cómo se relacionaba la traición con algún suceso de su pasado. Cuando le pregunté sobre alguna otra somatización en su vida, me dijo que, cuando nació su hermano, él tenía 3 años y tuvo hepatitis. En realidad no recordaba lo que sintió cuando nació su hermano, pero hicimos tapping sobre ese suceso porque era parecido de alguna forma: alguien a quien él necesitaba y le importaba comenzaba una nueva relación (sus padres y su hermano), lo cual significa para un niño una fantasía de perder el control.

Al medir los resultados del tapping nos dimos cuenta de que la fatiga había mejorado y sentía el pecho más ligero. Siempre compruebo los resultados del tapping con dos criterios: uno, por los números (0 a 10) y el otro pidiéndole al cliente que cierre los ojos, se centre en las sensaciones del pecho, el estómago o la tripa, y compruebe si esa parte del cuerpo se siente menos tensa, más expandida y relajada.

Entonces finalmente confesó que se sentía culpable porque en su negocio, cuando Ana trataba de trabajar con él, siempre la controlaba y no la dejaba que desarrollase sus propios proyectos en el negocio. Así pues, hicimos tapping por un suceso en el que ella se sintió frustrada a causa de su actitud excesivamente controladora y que ahora él se sentía culpable por ello.

Entonces hicimos tapping con el perdón. Él se perdonó por haber contribuido a la propagación de las células cancerosas, por necesitar controlar en exceso, por la injusticia de hacer que ella se sintiese culpable de su cáncer; la perdonó por ser humana y seguir su deseo, por su impulso ser libre.

Hicimos tapping sobre la belleza y lo bueno que era ser libre; liberarse de los nudos en la garganta, en el estómago; liberarse de tener que controlar y dominar a los demás; liberarse de sentirse una víctima; dejar ir el resentimiento y toda la rabia atascada en el estómago.

Cuando terminamos no sentía ninguna fatiga, ningún nudo, ninguna acidez.

Le pedí que practicase EFT todos los días; simplemente le escribí las frases con las que trabajamos y le pedí que repitiese las frases e hiciese tapping con las que aún le irritaban; lo cual hizo de verdad. Al cabo de unas tres semanas me escribió:

Me siento mucho mejor; estoy recibiendo quimio y practicando EFT todos los días. El viernes pasado me hice un test del sistema inmunológico y estoy perfectamente bien. ¡El médico se quedó asombrado de que los glóbulos blancos y los rojos estuviesen perfectos!

Desde el día que comencé a hacer EFT, mi energía cambió totalmente; empecé a comer de nuevo (llevaba desde febrero sin comer apenas nada), lo cual no era capaz de hacer anteriormente, así que… ¡todo va bien y mejorará!

Todas las semanas hablo con él por correo y sigue mejorando, recibe quimo sin apenas efectos colaterales.

Sonia Novinsky

Traducido por Ana Saval-Badía – Escribir a Ana