Hola a todos,

Chuparse el dedo es como una adicción en que ayuda a calmar los problemas emocionales de uno. Después de un tiempo, por supuesto, se convierte en algo socialmente incorrecto y esto tiende a presionar a ambos, padres e hijo. Linzi Westoby de Reino Unido reconoció esto y aplicó hábilmente EFT a ambos. Observa como EFT dio en el clavo tanto con el cuándo como con el dónde de chuparse el dedo, así como con las emociones específicas.

Por Linzi Westoby

Hola Gary

Hace poco trabajé con un niño de ochos años «Martin» cuyos padres se pusieron en contacto conmigo para ayudarle con su problema de chuparse el dedo. Habían probado “todo”, y como soy un hipnoterapeuta, se preguntaban si la hipnosis podría ayudarle. Sin embargo, puesto que ahora estoy utilizando EFT mucho más que la hipnosis por sus maravillosos y efectivos resultados, les sugerí que le echasen un vistazo a emofree.com y que si les gustaba lo que veían, se pusiesen en contacto conmigo de nuevo, lo que hicieron al día siguiente.

Conocí a “Martin” con sus padres y me preguntó si iba a hacer que dejase de chuparse el dedo – le respondí que lo haría si él me ayudaba – ¿Quería dejar de hacerlo? Dijo ¡”Sí”! había tenido problemas con amigos de la escuela y con su profesora quien se lo hizo pasar mal, tanto que Mamá le había sacado de la escuela y encontrado una nueva, la cual debía empezar en un par de días (Observé que ésta sería una semana preocupante para “M”).

Le pedí que pensase en un juego de ordenador y en la primera vez que consigues uno nuevo, cómo juegas una y otra vez durante días, o semanas, y entonces un día te sientes infantil y quieres avanzar. Entonces le dije que chuparse el dedo era algo así, hora de seguir adelante “¡gracias, dedo pero no!”

Les expliqué a su mamá y a su papá que quizás teníamos que hacer tapping en cuestiones relacionadas con chuparse el dedo. Entonces todos empezamos a hacer tapping con:

“Aunque quiero chuparme el dedo, soy un gran chico (¡eso le gustó!…” Así que le metí un “Soy guay… soy increíble” (¡lo cual realmente les gustó!)

Tras unas cuantas vueltas, “M” les estaba diciendo a sus padres cuando se saltaban un punto… realmente estaba respondiendo muy bien.

Cuando se le preguntó cuándo se chupaba el dedo (es decir, a qué horas del día), él dijo “cuando estoy aburrido, cuando estoy enfadado, cuando estoy dormido, cuando estoy tras nada bueno.” Esto no era lo que yo quería decir, pero era una información brillante. Su madre estaba sorprendida de que dijese que lo hacía cuando estaba enfadado, y le pregunté sobre eso – él contestó “¡sí, cuando me mandas a mi habitación!” Hicimos tapping en todas estas emociones. También hicimos tapping en “¡gracias dedo, pero no gracias!”

Cuando se le preguntó si alguien había dicho alguna vez algo malo sobre su hábito, él contestó que sí, algunos de sus amigos habían sido mezquinos y la profesora le había llamado bebé.

Utilizamos el método del globo de Deborah Miller para liberar emociones negativas, y “M” llenó su globo rosa con todas las cosas mezquinas que la gente le había dicho. Aquel globo creció desde el tamaño de la habitación, hasta el tamaño de la casa, la calle y por último de toda la ciudad antes de liberarlo (¡durante el cual un avión pasó!). Hice un repaso de esta técnica con mamá para un uso futuro, con la sugerencia de cambiar el color del globo cada vez.

Entonces hicimos tapping para dónde se chupaba el dedo; los principales sitios eran en la escuela y en el coche. Invité a Mamá a hacer un par de vueltas de tapping en él (con su permiso) ya que puede que necesitase hacerlo en un futuro con él. Él comenzó a bostezar (eran las 10.00 de la mañana, así que el bostezo era una señal), así que terminamos y se fue a jugar, con la promesa de hacerse tapping con su madre cada noche antes de irse a la cama sobre las cosas buenas que habían pasado ese día y luego con las malas.

Luego hice un par de vueltas con Mamá y Papá; “Aunque estoy preocupada por la ansiedad de “M” y ambos se sintieron un poco más relajados con la situación. Me informaron que habían estado muy frustrados al respecto, y que les había creado ansiedad como familia, por lo cual quizás “M” se habría visto influenciado. Papá dijo que se encontraría a sí mismo vigilando a “M” por el rabillo del ojo, a la espera de que pusiera su dedo en la boca. ¡Mucha tensión en el ambiente!

Papá dijo que estaba todo más tranquilo arriba, cuando normalmente a estas horas “M” estaría luchando con su hermana.

Ambos padres se mostraron muy entusiasmados con seguir el proceso con “M” y prometieron hacer tapping cada noche, y si “M” ponía su dedo en la boca, harían tapping con “Aunque quiero chuparme el dedo ahora mismo.”

Finalizamos la sesión, y prometí llamarles en una semana para comprobar el progreso. “M” se despidió de mí en la puerta. Los tres habían sido maravillosamente cooperativos y se habían mostrado muy dispuestos a probar esta extraña técnica.

Cuando les llamé una semana después, Mamá me informó que había mejorado bastante. Él había empezado en su nueva escuela, y Mamá había sido muy creativa con la técnica del globo la noche anterior en relación con su “tristeza” por tener que hacer nuevos amigos. Nos informó que se había sentido más feliz después de aquello. Cuando se le preguntó, su nuevo profesor no había sido consciente de que se chupase el dedo. Mamá y papá también se sintieron mejor con toda la situación y prometieron seguir en contacto.

Entonces “M” le pidió hablar conmigo y dijo que se había estado haciendo tapping en su cabeza y en su cara cuando le pregunté que para qué se estaba haciendo tapping dijo “¡Soy un gran chico – soy maravilloso!” Siguieron haciendo tapping cada noche. Él aún sigue chupándose el dedo un poco, sobre todo cuando está viendo la TV, pero con un poco de suerte es el final de la historia del hábito y desaparecerá con el tiempo.

He sido una hipnoterapeuta durante diez años y practicante de EFT durante tres, pero EFT gana ¡cada vez!

Mis mejores deseos

Linzi Westoby

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Traducido por Laura Fernández

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