Maria Aurora Villarreal, quien se especializa en trabajar con los niños, pudo guiar a una adolescente a fortalecer su autoestima y seguramente cambiar el trayecto de su vida.

Por Maria Aurora Villarreal

Hola,

Soy practicante de EFT desde hace más de 5 años, soy Lic. en Ciencias de la Educación y me especializo en trabajo con niños y adolescentes, aunque muchos de mis clientes son adultos. Con los niños trabajo en dos áreas principalmente: la emocional, para mí la más importante y la académica, para desarrollar en los niños estrategia de cómo aprender de una manera más divertida, dinámica y que realmente funcionen en el salón de clases.

Me gustaría contar un caso que realmente llamó mi atención. Yo estaba viendo a Pablo, un niño de 6 años con problemas de recodificación del lenguaje y articulación. Pablo se frustraba constantemente porque no lo entendían y sus amigos se burlaban de él, no quería hablar y no podías siquiera decirle que repitiera lo que había dicho porque se enojaba, fruncía el ceño y cruzaba los brazos sin que le pudieras sacar una palabra. Le enseñé a trabajar con Tappy Bear y avanzó muchísimo. Después de unos 3 meses de terapia, Pablo estaba comunicándose mejor, su frustración había bajado, podía articular ya muchos de los fonemas y tenía una actitud muy diferente para practicar las palabras. Yo le había enseñado a su mamá a hacer tapping y realmente se aplicó en ello.

Un día vino muy preocupada hablándome de su hija mayor, Susana quien era sumamente callada. Las amigas la rechazaban, no la incluían y le hacían caras. La mamá ya sospechaba que algo andaba mal, pero estalló la bomba cuando Susy le dijo que en ese día había roto el record. Su mamá le pregunto– ¿record de qué? y ella re respondió— el numero de palabras que dije hoy fueron 4…

Luego el siguiente día, arreglando el cuarto de sus hijas, un extraño olor venia del closet de las loncheras y mochilas. Al acercarse para ver que era, descubrió en una de las mochilas viejas un montón de sándwiches echados a perder… Susy no se comía el lonche porque no tenía con quien estar en recreo, se la pasaba en la biblioteca leyendo.

Primero trabajamos en su angustia y desesperación por no saber qué hacer, lo mala madre que se sentía, no poder platicar con su hija y de que Susana estuviera en esta situación. Se sintió mucho mejor, hasta que estuvo totalmente tranquila… luego quedamos en que traería a Susy… Susy es alta y delgada, muy bonita de pelo negro, pero se veía pálida y con los hombros hacia delante, su voz era muy suave.

En la primera sesión me di cuenta por sus dibujos que no se sentía lo suficientemente buena, con una muy deteriorada imagen de sí misma. Me dijo:–es como si no estuviera… como si fuera invisible… Hicimos tapping en eso y salieron a relucir varios eventos donde la habían rechazado. También hicimos tapping sobre eso. Ella se sintió mejor; de 10 que estaba el sentimiento, ahora estaba en 5 o 6. Había muchos aspectos por atender.

En otra sesión trabajamos en el aspecto de cuando su mejor amiga la dejó plantada para irse a la fiesta con otra amiga… ella se sintió mejor y esbozó una sonrisa. También en el hecho de que le hacían caras cada vez que hablaba, quedando totalmente tranquila al respecto.

La siguiente sesión, ella me contó cómo se había dado cuenta de que su voz había cambiado… a mas fuerte me dijo:–ayer cuando fui a la nevería, al pedir un helado, me llamó la atención mi voz, los dependientes siempre me pedían que les repitiera lo que quería y esta vez no… mi voz se oyó más fuerte… y efectivamente, su voz era otra, sus hombros estaban más derechos, fue un cambio muy notorio. Luego me comentó que se había metido de nuevo a las clases de canto, pero que en la audición casi no le salía la voz. Le pregunté cuándo se había sentido así en otra ocasión. Me dijo que en un festival, ella cantaba y veía a su mama haciéndole señas de que no se oía, que subiera la voz y que abriera la boca. Desde ese momento ya no le salía la voz. Hicimos varias rondas de tapping cubriendo todos los aspectos y me dijo que ya se sentía bien al respecto. Entonces decidí ponerle una prueba y le pedí que me cantara. Su reacción inmediata fue No, haciendo todo su cuerpo hacia atrás. Seguimos haciendo tapping y a la cuarta ronda ya estaba cantando las mañanitas.

Hablé con su mamá después y me contó que ya tenía grupo de amigas que la habían seleccionado para ser una de las solistas en el coro. WOWW, y estaba ayudándole a su mamá en el negocio.

No dejo de sorprenderme con los resultados que he visto en mi consultorio y en mi vida personal haciendo tapping…

Gracias

Maria Aurora Villarreal