Muchas veces ocurre que nos persiguen tristezas y emociones que en cierto modo han ensombrecido algo dentro de nosotros durante demasiado tiempo, afectando a nuestro carácter y forma de ser en gran medida. Estas sensaciones y bloqueos sin embargo nos pasan desapercibidos la mayor parte del tiempo y curiosamente somos conscientes de ese pesar solamente en pequeños detalles que nos devuelven estas situaciones a la memoria. Blanca era una niña llena de alegría y de vitalidad, de esas a las que les sale del corazón cantar para expresar lo que tiene dentro y no le importa fantasear ni hacer el “tonto” para pasar un buen rato, simplemente sintiendo y viviendo el momento, compartiendo su luz.

puesta de sol

Ya llegada a la segunda década se fue percatando de que en algún momento de su vida había perdido esa alegría de compartir su sentir cantando y bailando, como si una sombra se la hubiese arrebatado y no pudiera recuperarla nunca más. Blanca se prestó a hacer EFT para encontrar la solución al problema, buscar ese suceso fantasma olvidado que le hizo cambiar su carácter original que tanto anhelaba. Nos pusimos manos a la obra.

Comenzamos utilizando frases sobre la vergüenza que sentía Blanca mientras se visualizaba bailando y cantando en la actualidad delante de la gente en lo cotidiano. “Aunque siento esta vergüenza y bloqueo cuando estoy delante de la gente para bailar y hacer el tonto, soy una mujer maravillosa y me amo y acepto profunda y completamente”.

Haciendo las rondas de tapping y trabajando sobre esa vergüenza, sobre ese bloqueo, vino un recuerdo como una llave que abrió la puerta del suceso donde se encontraba el eslabón perdido. Nos llevó a la boda de una prima que era como una hermana para ella, donde Blanca, acompañada por su antigua pareja, se moría de ganas de bailar y disfrutar. Llevaba mucho tiempo preparándose para esa boda con una gran ilusión, y tenía un gran deseo de poder compartir esa alegría con los suyos. El problema se abrió paso cuando ella quiso sacar a bailar a la que era por aquel entonces su pareja, Darío, quien se mostró totalmente reacio a concederle ese deseo haciéndole entender con tono amenazante a blanca que era muy mala idea y tampoco estaba en absoluto por la labor de que ella bailara con nadie. El mayor problema, decía Blanca mientras yo la escuchaba y le hacía tapping, venía de como ella se sentía en aquel momento.

Blanca lamentaba que mientras veía a todos sus primos bailar y sus cuñados la intentaban animar para que bailara y riera, ella no quería salir a bailar sola o con otra persona para que la gente no apreciase que no se sentía en absoluto apreciada por Darío. La vergüenza y el bloqueo fue tal, que nunca llegó a permitirse bailar, reír y jugar como antes lo solía hacer. Comenzamos una ronda con “Aunque no me siento nada apreciada por Darío y me da mucha vergüenza que la gente se dé cuenta, soy una mujer maravillosa y me amo y acepto profunda y completamente.” Proseguimos la ronda con esta idea formulada con frases similares como “pensaba que quizás no estaba obrando bien o quizás no lo merecía” reflejando todas sus dudas y confusión en aquel momento. Pasamos a finalizarlas con “me permito sentirme bien, me permito sentirme feliz, me permito estar a gusto” y así fuimos limpiando poco a poco.

Hicimos las nueve gamas y proseguimos con otra ronda trabajando las emociones que daban vueltas en su interior, donde fueron surgiendo nuevas sensaciones: “aunque me siento sola y no me siento apreciada y valorada, esa vergüenza, esa necesidad de querer agradar a mi pareja, esa idea de que quizás no soy o fui buena y que tal vez no merecía bailar ” todas ideas y percepciones se fueron limpiando completamente, especialmente la alta ponderación de la emoción de tristeza que sentía al revivir la escena, sumada a la vergüenza y al enfado consigo misma. Tras un breve turno para Faster EFT, “suelto y dejo liberar esa tristeza, me permito liberar esa tristeza, elijo liberarla” y una última ronda para liberar residuos de tristeza, vergüenza e ira hacia sí misma, quedó todo limpio.

Tras haber liberado alguna lágrima donde pudo haberse escapado parte de esa tristeza e impotencia, su cara cambió notablemente recuperando color, alegría y vitalidad. Blanca sorprendida me aseguró que nunca le volvería a ocurrir una cosa igual dado que ya no le veía sentido a que nadie cohibiera su alegría de esa manera, pues si a alguien estuviese a disgusto en una situación similar, no sentía que fuera culpa suya en absoluto, dándose perfectamente cuenta de que no hacía daño a nadie sino todo lo contrario, que solo permitía dar vida a la alegría. Su cara y en concreto sus ojos se llenaron de liberación y de felicidad.

Fue un gran honor poder experimentar esta sesión, pues tuve la oportunidad de ver a Blanca bailar. Tuve el placer disfrutar de sus danzas improvisadas y de ese gran espíritu de bailarina con el cual vibra plenamente así como con la dulzura de su voz. Sin exagerar puedo decir, quedé enormemente asombrado por sus movimientos con los que con gran sutileza desbordaba una tremenda y especial belleza, enorme alegría e irradiación de una absoluta felicidad.

Diego Morales de Miguel

Nacido en Granada, España, es terapeuta bioenergético y facilitador de EFT y de Reiki, así como profesor de karate do, yoga y treinel de capoeira.

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