Hola a todo/as,


Lean como Rehana Webster de Nueva Zelanda manejó su dolor de una mano muy lastimada.

Por Rehana Webster

El mes pasado fue mi cumpleaños número sesenta y había planeado entrar en los sesenta con un gran ruido. Pero las cosas no funcionaron como había planeado. En mi lista De Cosas Para Hacer había un ítem que mi techo necesitaba de un arreglo y por supuesto eso significaba treparme a una escalera. Apoyé la escalera contra nuestra desvencijada y vieja verja ignorando la voz fuerte, que en mi cabeza gritaba: “NO LO HAGAS”.

En el tiempo en que se tarda en decir ¡Hola! me di cuenta que estaba en el aire. Estaba cayendo al suelo y parecía tardar un tiempo interminable para llegar a él. La verja había cedido dando lugar a la escalera y yo caí con un fuerte golpe. Mi mano estaba en un muy dificultoso ángulo. Vi estrellas, escuché el gorgojeo de pajaritos y mi mano parecía un trozo blando de espagueti (fideo, tallarín).

El dolor era tan increíble que casi no podía volver a la casa donde busqué una bolsa de arvejas congeladas del freezer y me la puse alrededor de la muñeca. Luego me acosté en el sofá y grité y chillé desde el fondo de mis pulmones y comencé a hacer tapping.

No tuve que hacer ninguna declaración. Fui directo al dolor y simplemente hice tapping en cada punto repitiendo las palabras, dolor, inflamación, dolor, doloroso, dolor. Cuanto más fuerte gritaba más alivio sentía mientras hacía tapping.

Lo hice por alrededor de 20 minutos hasta que mi vecino arribó y me llevó al consultorio (oficina) del doctor. El doctor me revisó y prontamente me envió al hospital de la ciudad mas cercana (que queda a una hora de viaje) para que me hicieran una radiografía, me pusieran la muñeca en su lugar y un yeso.

En camino al hospital hice tapping con: ¡estúpida a los 60! ¡estúpida! ¡estúpida! Me sentí mejor dándome cuenta de la cosa estúpida que había hecho colocando la escalera contra la desvencijada y vieja verja. Había estado diciendo que necesitaba un descanso porque había trabajado muy duro, ¡pero no un “descanso” de este tipo! También hice tapping con lo siguiente:

Aunque no escuché mi voz interior, soy aún una persona alucinante.

Aunque no escuché mi voz interior, ahora le voy a prestar un 100% de atención.

Los beneficios de hacer tapping han sido increíbles – redujeron el dolor y ¡no tuve necesidad de tomar analgésicos! Tuve un pequeño espasmo, un poco de picazón y un poco de dolor, de todos modos continué con el tapping cada vez que el dolor retornaba.

Asi que, “¿Sirve el EFT en el dolor físico?”

SI – si lo utilizas.

Rehana Webster, BSc

Traducido por Lena Isis Escribir a Lena Ir a su Sitio WEB