Hola a todos,

Mark Lawrence ayuda a una estudiante de drama con un desafío importante y dice, “Después de actuar ella vino a mí dos veces, durante 10 minutos, toda excitada y dijo ‘¡No olvidé una sola línea, gracias¡¡¡’.”

Ayer la clase de drama de mi hijo puso en escena una obra. Media hora antes de la obra noté a una niña muy nerviosa sentada en el césped copiando unas líneas en la palma de la mano. Le dije: Eso es trampa. ¡Ella dijo: siempre olvido mis líneas, no puedo hacer esto!

Me senté delante de ella y le pregunté ¿quieres arreglar esto? Podemos hacerlo ahora mismo. Ella me miró confusa pero asintió. Este no era el ambiente ideal para hacerlo, había 15 a 20 adolescentes excitados corriendo alrededor nuestro, haciendo sus típicos ruidos. A pesar de esto, con más confianza en EFT que en mis destrezas intuitivas en tal ambiente, comenzamos.

Como es mi costumbre, no le di ningún tipo de introducción, ni siquiera el nombre. Desde su punto de vista, yo era un tipo extraño que la invitaba a hacer una aún más extraña pantomima.

Primero, me puse mi dedo en el punto sensible para que ella encontrara su punto. “Está por aquí, un poco más suave y profundo, y se siente un poco de dolor cuando lo presionas.” Ella lo encontró pronto. Le dije que presionara hasta el punto en que fuera desagradable, pero en verdad no necesitábamos dolor real. Después le dije que dijera 3 veces:

A pesar que me pongo nerviosa y olvido mis líneas, me amo y respeto profundamente.

Con todo el barullo a mi alrededor, me di cuenta que no era capaz de sentir cómo lo estábamos haciendo, o si ella necesitaba trabajar sobre RP. Tuve que confiar ciegamente en el procedimiento como ella lo hacía conmigo.

Después le pedí que hiciera tapping en la frase ‘olvidar mis líneas’. Me sentí muy insatisfecha por la falta de conocimiento de mis sentimientos sobre lo que ella estaba haciendo, pero comprendía que había hecho todo lo que había podido con ese entorno. Así es que le dije con confianza “Tú vas a estar bien ahora”.

Ella me preguntó qué habíamos hecho, le dije que era una versión moderna de acupuntura sin agujas. Entonces ella se levantó del césped, olvidó su trascripción en la palma de la mano y corrió a juntarse con los otros chicos.

Después de la obra vino a mí dos veces, por 10 minutos, toda excitada y dijo, “No olvidé ninguna línea. ¡Gracias!”

A pesar de que no me gusta trabajar en un ambiente como ése, con tanta distracción, tengo que decir que debido al poder de EFT y a la plasticidad de la juventud, este experimento fue un completo éxito.

Mark Lawrence

Traducido por Viviana Flen