Francisco Javier Gómez de Mexicali nos muestra cómo los asuntos emocionales de los padres afectan a sus hijos. En este muy interesante artículo detalla cómo al trabajar con los padres de un niño diagnosticado con síndrome de déficit de atención cambia por completo el estado del niño y vuelve la armonía a la familiar. Escribir a Francisco Javier y visitar su sitio web

Por Francisco Javier Gómez

Acudo a una llamada de un padre de familia para ver un problema relacionado con su pequeño hijo de 8 años, diagnosticado con síndrome de déficit de atención, al llegar a la casa la mamá del pequeño me da un portafolio bastante abultado de documentos. Al preguntarle qué es me dice que son “los estudios y resultados que han hecho anteriormente psicólogos, psicopedagogos,” y no recuerdo cuantos “gogos” más.

Lo dejo en la mesa y le pido que llame al niño. A esto ella pregunta que si no voy a leer los resultados, le contesto: “no, no los voy a leer. Primero porque no quiero contaminarme de resultados que, después de todo, sé que no sirvieron para mucho, pues si hubieran dado buenos resultados yo no estaría aquí.”

Al llamado de su mamá acudió el pequeño. Un hermoso niño de 8 años, que desde que lo veo venir observo en él la mirada de la muerte. Al platicar con él no puede fijar su mirada con la mía, es esquivo, le tomo suavemente del mentón enderezando su cabecita hacia mi y le pido que me mire a los ojos. Veo muy difícil que lo haga. Platico cosas vanas para limar el hecho que soy un desconocido con un tema que en ese tiempo estaba de moda: el mundial de Sudáfrica. Toma confianza, platicamos de la escuela, de sus juguetes etc., siempre tiene la mirada esquiva, nunca puede fijar su mirada hacia mi y sigue presentando la mirada de la muerte.

Lo dejo que se retire y le pregunto a su mama:

Cuando usted estaba embarazada de este niño… ¿tuvo pensamientos de aborto?

Serenamente me contesta que no.

Vuelvo a preguntar: Cuando usted estaba embarazada de este niño… ¿tuvo pensamientos suicidas?

Me contesta que si. ¿Por qué? ¿Cuál fue la razón?

Ella contesta: “En ese tiempo teníamos muchos problemas en nuestro matrimonio.”

El marido escucha eso al ir bajando las escaleras y terció: … “y todavía.”

Entonces les explico que el niño solo es un receptor, ustedes son la proveeduría emocional de él. Si ustedes están con su proveeduría desequilibrada, eso es lo que él recibe: desequilibrio. Por eso su déficit de atención. No puede tener atención cuando su proveeduría esta “defectuosa.”

En la mesa de la salita donde estamos platicando está un juguete de baterías, abierto con las baterías afuera. “No puedo encontrar mejor forma de explicarles que por medio de una metáfora:

Imagínense que a este juguete le ponemos esas baterías, y que esas baterías de alguna forma solo pueden proveer energía para que este juguete solo dé vuelta a su izquierda. Le instalamos las baterías y deseamos que se vaya derecho o que dé vuelta a la derecha, pero este juguete siempre está dando vueltas al izquierda. Nos enojamos, traemos expertos que revisan las llantas, revisan los motores, revisan todo, y no encuentran nada. Ellos no se imaginan que está cargado con unas baterías especiales, tan especiales que su energía solo provee energía para dar vuelta a la izquierda.

Empezamos a relegar el juguete por ‘inadaptado, especial,’ o tal vez una agresión más pesada por parte de sus amiguitos: ‘tonto, burro, etc.’”

Les expliqué que no iba a aplicar la terapia si ellos no la recibían primero. Incluso si ellos la recibían podría ser que ya el niño no la ocupara, (debo confesar que no sé por qué me aventuré a hacer esa afirmación, son de las cosas que hablas y salen intuitivamente).

También les dije que primero empezaría por el papá, porque la experiencia me ha enseñado que si empiezo con la mamá, el papá considera que él no la necesita, “si la que está mal es mi esposa.” La mayoría le saca así que ahora si no quiere a la primera mejor no trato a la pareja.

Empezamos ese mismo día una terapia desde la 1pm a las 5pm. Es un sábado. Tratamos varios temas, pero el más grave fue la pérdida de la confianza y el miedo adquirido por una vez que llegó un paquete al lugar donde trabajaba, a nombre de su jefe, y su jefe – que hasta entonces él consideraba su amigo – le pide que abra el paquete. Al hacerlo le estalla en las manos, quemándole la cara, cejas, pestañas, pelo, manos, etc.

Era una bomba. Dura internado cerca de 2 meses, periodo durante el cual el jefe jamás lo visita. Su amargura la lleva a su casa, etc.

De eso hacía ya 10 años. Después de aplicar EFT se eliminó completamente todo rastro del atentado. En ese caso usé EFT dialogado.

Con toda la historia que él mismo me contó hicimos el tapping, sobre todo poniendo énfasis en la desilusión y la pérdida de la confianza hacia quien él consideraba su amigo.

Cuando terminamos me comentó que se sentía libre y al pararse escuchamos el tronido de sus huesos. Caminó y al hacerlo me dice: “Siento que solté una tonelada de carga, me siento muy ligero.”

Nos despedimos concertando una cita para su esposa al día siguiente, domingo.

Llegó el domingo a las 11am y empiezo con su esposa. Miedo terrible que después de buscar veo que está instalado desde la niñez por tener un padre muy violento. En esos días ellos vivían en un rancho de Phoenix, Arizona y su papá los obligaba a aprender tres palabras nuevas en inglés todos los días. Al regresar de la escuela los cuestionaba. Por el mismo estado de estrés era muy común que olvidaran las palabras, ganándose una santa cueriza con un látigo.

Así por varios años, desde la primaria hasta la secundaria, todos los días (y luego pensamos que el infierno está al morir). El martirio de ver a sus hermanos siendo golpeados inmisericordemente, recuerdo que cuando estábamos en el tapping yo mismo pude sentir toda su angustia, dolor, desesperación y rabia guardada por tanto tiempo. Incluso ahora, ya tiempo después (hace casi un año) al escribir esto y recordarla siento nuevamente su dolor.

Además, siempre después de cada terrible castigo su papá entraba en un remordimiento y a todos los ponía a hacer oración, por lo que ella tenia fijamente la relación castigo- oración como una especie de maldición.

Trabajé con ella de las 11am a las 5pm. Fue una experiencia absolutamente liberadora también para mi, pues aunque no era ni siquiera parecido algunas cosas de su liberación me ayudaron para liberarme también yo.

Al terminar, noté que su cara era otra. Hasta se miraba mas joven, su rostro brillaba por sí mismo. Al pararse le tronaron los huesos de forma por demás audible.

Al terminar llama a su esposo y luego procedimos a hacer EFT para que ambos se perdonaran. Les pedí que se abrazaran al mismo tiempo que yo aplicaba tapping a ambos en entrecejo, lado del ojo y debajo de ojo, y a los dos al mismo tiempo en la coronilla, solo con las frases, “Te perdono,” “Perdóname,” “Me perdono.”

Al terminar me comenta el esposo: que se le hace curioso que cuando hicimos la terapia no tocamos temas de su matrimonio ni del niño.

A esto le explico que no tocamos tema de su matrimonio porque yo creía que ellos se habían casado enamorados y la raíz de sus problemas matrimoniales no era su relación de pareja, que su relación de pareja se contaminó con las vivencias de antes de casarse y devino en lo que ellos creían problemas de matrimonio.

Me comentó que había visto cambio en su niño. El sábado después de que él recibió la terapia, su niño hizo que él notó como un cambio: se metió a bañar sin que nadie se lo pidiera, recogió su ropa al salir del baño, se sirvió de cenar solo el cereal y lavó su plato sin que nadie le dijera que lo hiciera, cosa que antes jamás sucedía.

Le explique: “Si eso hace con la mitad de su proveeduría emocional, espera a que veas su actitud ahora que su mamá ya está libre.”

Le pedí que dejara pasar unas tres semanas y si él creía que era necesario me llamara, ahora sí para dar terapia al niño.

Llamé al mes y me comentó que su niño estaba mejorando bastante. Que no era ni la sombra de lo que era con su “déficit de atención.”

Ya pasó bastante tiempo – un año –  y el niño dejó de ser “especial.”

Aunque no escribí muchos detalles de la terapia o las frases utilizadas (que servirían de poco porque cada caso es completamente diferente y especial) el resultado final es un matrimonio que encontró nuevamente la paz, el amor, la tranquilidad  y la armonía como pareja y que así pudieron dar a su hijo lo mismo.

¿Necesitamos más recompensa que saber que ese hogar es un núcleo de amor para seguir aprendiendo, viviendo, compartiendo y enseñando EFT?

Reciban un amoroso abrazo desde Mexicali Baja California, México.

Francisco Javier Gómez Solorio

Javier es un experimentado practicante de EFT que siente un profundo amor y respeto hacia todos aquellos que se cruzan en su camino en busca de ayuda. A lo largo de sus años ayudando a la gente, ha desarrollado una técnica personal que llega muy profunda y rápidamente al tema raíz. Siempre que una persona le elije para lograr su salud, se pone en manos del Creador y sigue Su voluntad, logrando que sus semejantes encuentren el alivio que buscan. Pueden conocer mejor y contactar a Francisco Javier en su sitio web: www.eftlatino.com