Graham Batchelor lleva una consulta de lesiones deportivas en el Reino Unido, y se quedó asombrado de lo bien que EFT resolvió el dolor grave de su cliente a causa de una lesión lumbar.

Por Graham Batchelor

Hola Gary:

Tu manual introductorio gratis de EFT me abrió el apetito y pedí tu paquete de DVDs. Me llegó muy rápidamente al Reino Unido, y me quedé tan hechizado que, en los siguientes 14 días, me pasé casi todo el tiempo absorto en la documentación. Debo confesar que descuidé mi consulta de lesiones deportivas, pero algo me decía que EFT era el camino al futuro, y que, cuanto más conocimiento adquiriese, mejores serían los resultados de mis tratamientos.

Esto demostró ser correcto, cuando recibí una solicitud para una cita de un señor de 45 años que me contó que, tras una lesión lumbar grave en el trabajo, fue hospitalizado durante 6 meses y confinado a una silla de ruedas durante otros 2 años. Los fisioterapeutas trabajaron en él durante este periodo de tiempo, y finalmente consiguieron que caminase con la ayuda de 2 muletas, pero sólo era capaz de avanzar unos 30 metros (100 pies) de una vez; tomaba analgésicos fuertes, pero aún padecía mucho dolor; y se le dijo que había muy poco más que se pudiese hacer por él. Reservó una cita para el día siguiente.

Cuando llegó podía adivinar por su esfuerzo al caminar que su zona lumbar y sus piernas le atormentaban de dolor, y su postura estaba muy torcida. Estaba completamente agotado del esfuerzo de llegar hasta donde estaba yo. Le resultaba muy difícil subirse a la camilla de tratamiento, pero insistió en hacerlo.

Aunque acababa de adquirir simplemente un poco de conocimiento de EFT empecé por hacerle que me contase los problemas con los que se había enfrentado desde la lesión. Se hizo obvio que se sentía emocionalmente culpable por su incapacidad para ayudar a su esposa cuando el cáncer la atacó y tuvo una operación quirúrgica importante. También le preocupaba que su capacidad de ganar dinero se hubiera reducido a cero. Indicó que su calidad de vida era sólo de 2 en una escala de 0 a 10.

Conseguí su permiso para probar EFT con él, y empecé con el punto de kárate. Hicimos un procedimiento preparatorio básico usando,

Aunque tengo esta lesión grave…

Aunque no pude ayudar a mi esposa en los momentos de necesidad urgente…

Aunque ya no puedo mantener a mi familia…

Cuando llegamos al punto de la clavícula él comenzó a sollozar, su respiración se volvió laboriosa, y la parte inferior de su cuerpo comenzó a agitarse. Nos detuvimos y le expliqué que pensaba que él estaba pasando por un momento de liberación emocional muy fuerte. Él recobró gradualmente la compostura y continuamos.

Al final de la segunda secuencia él me pidió que siguiésemos, indicando que se sentía mucho mejor emocionalmente y que su dolor se estaba reduciendo. Tras la tercera secuencia me preparé para ayudarle a bajar de la camilla. Aunque parezca increíble, se levantó él solo y, usando sólo uno de sus palos, comenzó a caminar alrededor de la sala de tratamientos.

Le aconsejé que no fuese demasiado arriesgado y que se tomase las cosas con un poco de calma. Con lágrimas de alegría en los ojos no dejaba de darme las gracias. Le expliqué que EFT y él mismo fueron los sanadores, y yo sólo fui un canal. Hablando de su tratamiento me dijo ahora que sentía que su calidad de vida había subido a un maravilloso 9 de 10, y no podía esperar a llegar a casa y contarle a su esposa. Hablé con él y su esposa 3 días después del tratamiento, y ninguno de los dos se podía creer su recuperación.

Gary, tras llevar una consulta de lesiones deportivas usando shiatsu, Reiki y sanación por ki durante casi 20 años no me puedo creen cómo EFT ayudó a este paciente, y tengo intenciones de usarlo cada vez que tenga ocasión. Gracias por poner este tratamiento a la disposición de todos, estoy deseando adquirir mucha más experiencia y comprensión, pero para ser la primera vez estoy verdaderamente asombrado.

Que el Dios de EFT esté siempre Contigo

Mis más cordiales saludos,

Graham Batchelor

Traducido por Ana Saval-Badía Escribir a Ana