Hola a todos,


Gracias al Dr. Curtis Steele, de Canadá, por compartir algunos de sus métodos en el tratamiento de pacientes psiquiátricos perturbados. El Dr. Steele tiene una consulta muy atareada de pacientes externos (80 clientes por semana) y concluye que EFT “es la herramienta más efectiva que he aprendido en 40 años de ser un terapeuta”. Él remarca un ejemplo con “Wanda” (desorden esquizoafectivo) que trata POR TELÉFONO y describe su enfoque, incluyendo un poco de lenguaje útil.


Ayer hablé con el Dr. Steele acerca de esto del teléfono y como resultado, he insertado dentro del mensaje a continuación, algunos comentarios para ampliar.

Por el Dr. Curtis Steele

Estoy usando EFT diariamente en mi atareada consulta de pacientes externos de psiquiatría (enfocada en la psicoterapia). Veo como promedio alrededor de ochenta pacientes a la semana, en tratamientos individuales o en grupo y la mayor parte de semanas, trato a diez o veinte de ellos con EFT.

COMENTARIO DE GARY: Sentía curiosidad de por qué, si EFT era la herramienta más efectiva que el Dr. Steele había aprendido en 40 años de ser terapeuta, solamente trataba con EFT a diez o veinte de ellos de cada 80. Recuerden, yo no tengo idea de los asuntos médicos más elementales así que mi cuestionamiento venía parcialmente de mi asombro de lo que para mí era un escaso uso de EFT y parcialmente por mi propia ingenuidad sobre estos asuntos.

La realidad es que el Dr. Steele trabaja en un entorno en el que muchos de sus pacientes “solo quieren a los medicamentos” y no están abiertos a ninguna otra cosa. Además, él debe interactuar también con psiquiatras convencionales quienes también se resisten a “métodos no convencionales”.

Mientras que entiendo esto por completo, mi “Guía Interior” rechina los dientes con la convicción de que EFT debería ser habilidosamente aplicada en general a aquellos pacientes que lo merecieran (y tuvieran necesidad). Como saben los lectores, EFT ha sido responsable de haber devuelto sus vidas a muchas personas. Además, tenemos cada vez más evidencias de que EFT es útil para pacientes psicóticos y así yo a veces me impaciento con la resistencia que tiende a limitar el libre fluir en el uso de estos procedimientos.

Consecuentemente, si alguien me lanzase en paracaídas dentro de una comunidad de pacientes psiquiátricos perturbados y me pidiese que “hiciese mi cosa”, inmediatamente buscaría maneras de ganar compenetración con las partes que se resistieran. Una vez que se hubiera ganado esta compenetración, aplicaría EFT a estos ciudadanos desfavorecidos en sesiones individuales, en grupo o de cualquier otra forma que pudiese. Sin embargo, no soy tan ingenuo como para pensar que los pacientes severamente perturbados deberían ser puestos solamente a mi cuidado. Hay necesidades especiales y consideraciones dentro de este colectivo que requieren la presencia de profesionales expertos. Juntos, sin embargo, podríamos aplicar EFT para el posible beneficio de grandes porcentajes de estos hermanos y hermanas nuestros.

EL DR. STEELE CONTINUA: Esta pasada semana traté a una señora, Wanda (no es su nombre real) a la que se le diagnosticó Desorden Esquizo-afectivo, a la que le estaban volviendo sus síntomas psicóticos. Había empezado a tener alucinaciones auditivas e ideas paranoicas atemorizantes. Había estado yendo en taxis (los cuales no se podía permitir) más bien que ir en autobús porque estaba convencida que el conductor del autobús la había mirado fijamente. Tenía miedo de salir de su apartamento porque temía que algo malo iba a sucederle.

Anteriormente había estado estable con dosis moderadamente altas de anti-psicóticos, antidepresivos y medicación para estabilizarle el humor. Había sido hospitalizada repetidamente cuando tenía un alto riesgo de suicidio. Ella tenía miedo de que “volvería a terminar en el hospital otra vez”. Me llamó en estado de pánico queriendo que yo hiciera algo.

Decidí tratarla con EFT por teléfono, aunque no estaba seguro de que ella pudiera seguir las instrucciones. Ella fue capaz de seguirlas y al poco informó de que se sentía mejor. Su voz estaba más calmada y su pensamiento más centrado.

El procedimiento usado por teléfono fue:

“Sugiero que usemos una forma de acupuntura psicológica sin agujas. Incluye hacer tapping en diversos puntos de su cuerpo. ¿Puede sostener el teléfono de manera tal que pueda hacer tapping en usted misma?”

Ella dijo que podía. Entonces le di instrucciones de cómo encontrar el punto de karate, diciéndole que es un punto específico de energía del cuerpo, y que me hiciera saber cuando lo hubiera encontrado. Lo hizo. La primera frase preparatoria fue: “Aunque estoy teniendo este pánico, yo me acepto total y completamente a mí misma”. Después de hacer tapping para eso (en siete puntos del protocolo de EFT, empezando con la ceja), hicimos tapping de la misma manera para otros dos aspectos: “aunque tenga miedo de ir en autobús…” y “aunque tengo miedo de salir de mi apartamento…”

Al día siguiente fui llamado urgentemente por una enfermera especialista de la clínica, quien me dijo que Wanda había acudido muy agitada. Mientras iba a verla, se volvió muy incoherente y ella intentó contarme qué le molestaba. Yo estaba preocupado pensando que EFT no le había ayudado en absoluto. Sin embargo, ella afirmaba que EFT por teléfono le había sido útil y ella estaba deseando repetirlo conmigo en la oficina.

Al principio, no podía decirme qué era lo que le preocupaba. He aprendido a usar EFT como una herramienta de investigación cuando alguien no puede identificar verbalmente el problema, y hago una preparación como: “aunque no pueda decir qué es lo que me está preocupando, yo me acepto total y completamente a mí mismo”, seguido por la frase recordatoria de “estos sentimientos”. Luego encuentro que el paciente se relaja lo suficiente para empezar a identificar aspectos concretos del problema, los cuales trato con rondas subsiguientes de EFT. Este fue el caso con Wanda, y mientras ella se relajaba, empezó a identificar focos de preocupación. Hicimos varias rondas de tapping sobre estos aspectos, y ella se relajó visiblemente todavía más. Luego volví a mi repleto programa de visitas.

COMENTARIO DE GARY: Usar EFT como “herramienta de investigación” es una de las características de EFT raramente usadas. Cuando un cliente no puede identificar el problema, solo con hacer tapping en esta incapacidad, con frecuencia sacará a la superficie algunos recuerdos o problemas esenciales importantes.

EL DR. STEELE CONTINUA: La enfermera me dijo más tarde que Wanda estaba tan relajada que casi se quedó dormida después de que me fuera. Nunca había visto nada como eso y expresó su deseo de aprender la técnica, que le enseñé, para nuestra mutua satisfacción.

Calculo que mi tasa de éxito es de alrededor del 95 % en este momento. Creo que es debido a una cuidadosa preparación previa y al uso de habilidades intuitivas de psicoterapia que he aprendido con el paso del tiempo. EFT funciona bien para neófitos y ayuda a terapeutas experimentados a ser todavía mejores.

COMENTARIO DE GARY: Los informes de altos niveles de éxito como este requieren un poco de perspectiva y definición. Tanto en mi experiencia como en la del Dr. Steele, el éxito no quiere decir “la completa resolución de un problema para siempre”. Mientras que soluciones completas son ciertamente posibles (y realizadas con frecuencia) con frecuencia hay un “arte de realización” necesario para lograrlos. Sin embargo, si definimos el éxito como “algo entre una mejora notable y la cesación completa del problema”, entonces las afirmaciones de altos niveles de éxito por profesionales entrenados, tienen razón.

EL DR. STEELE CONTINUA: En lo que a la preparación se refiere, me tomo tiempo para explicar con detalle que esto es “una forma de acupuntura psicológica sin agujas” y para reclutar la total cooperación del paciente para realizar el procedimiento. Les digo que esta es la herramienta más efectiva que he aprendido en cuarenta años de ser terapeuta. Si expresan escepticismo, les alabo por su precaución y les digo que ellos no tienen que creer en esto para que funcione, pero que yo necesito su total colaboración. Entonces, si no están deseosos, respeto su elección en lugar de intentar presionarles.

Mi preparación es repetida tres veces: “aunque tengo (este problema), yo me acepto total y completamente a mí mismo” mientras se hace tapping en el punto de karate. Luego hago tapping con ellos usando los primeros siete puntos (raramente encuentro que sea necesario usar más). Si tienen dificultades para seguir las instrucciones, consigo su permiso para que les haga tapping a ellos. Busco signos físicos de alivio, o muestras de afecto, durante el tapping y luego sigo intuitivamente a partir de estos hacia aspectos relacionados. Habitualmente no obtengo una puntuación en la escala de cero a diez, pero en su lugar pregunto después de una respuesta positiva: “digamos que su molestia anterior era un diez en una escala de cero a diez, ¿cuánto es ahora?”.

Traducido por Juan Carlos Vega Escribir a Juan Carlos