Baerbel Froehlin, Cht, HipnoCoach, lleva EFT dentro de un refugio para personas sin hogar y enseña allí a usar EFT para control del enojo. Ella subraya el uso de un lenguaje enfático (gritar) mientras se hace EFT. Gritar las frases de EFT puede ser más útil en estas circunstancias.

Por Baerbel Froehlin, Cht/HypnoCoach

Fuí invitada al refugio para personas sin hogar del vecindario, para que allí introdujera EFT a un grupo de mujeres. Fue una experiencia bastante interesante, algo que quiero compartir.

En mi camino al refugio comencé a pensar acerca de cómo sería el mejor comienzo para capturar la atención de esas mujeres. Todas vivían en situaciones extremas, todas necesitan refugio, comida y muchas otras cosas que se necesitan para sobrevivir. Cuando entré en el salón y miré alrededor, pude sentir el abuso que muchas habían sufrido. El miedo y la agresión latente predominaban en el salón. Por lo tanto comencé con:

Aunque estoy enojada… estoy bien.

Aunque estoy llena de eso… estoy bien.

Aunque este enojo me quita la respiración… yo me acepto tal como soy.

Sin vacilaciones todas me siguieron, algunas silenciosamente, la mayoría de ellas miraban como si súbitamente las hubiera despertado, mientras hacían el tapping. Personalmente, me gusta gritar cuando hablo de estar enojado. Se siente muy liberador para mí, y los resultados son siempre poderosos y rápidos. Por lo que todos en el salón comenzaron a gritar conmigo:

Estoy tan enojada… la vida es injusta… estoy enojada… muy enojada… este enojo necesita salir afuera, pero estoy bien de todas formas.

Quiero que se vaya… quiero respirar de nuevo… este enojo me está estrangulando… me siento como gritando y chillando… como pateando y chiflando… estoy taaan llena de enojo… se lleva mi aliento… es difícil imagina que voy a estar mejor pronto… pero estoy bien

Aunque este enojo necesita ser sacado afuera… es pesado y me empuja hacia abajo… sigue dejándome sin respiración… ocupa demasiado espacio aquí adentro… la vida es tan injusta… y siento como si no pudiera hacer nada… para salir de esta situación… fuera de este desastre… me siento sin esperanza… y muy triste… pero me acepto a mí misma y a mí enojo total y completamente.

Luego de muchas rondas les recordé a cada punto del tapping que se detuvieran, respiraran y se mantuvieran con su asunto.

Hicimos tapping en:

Aunque todavía estoy enojada… ahora elijo estar abierta y creer… que las cosas buenas pueden pasarme a mí… y probablemente van a ocurrir… porque puedo calmarme ahora… al menos algunas veces…

Elijo comprender… que lo que estoy enviando afuera… es lo que estoy recibiendo de nuevo… elijo recordar esto… por lo menos una vez cada tanto…

Por eso es que elijo calmarme ahora… respirar profundamente… y relajarme un poco… e imaginarme a mí misma sonriendo… de un buen modo… y la gente me devuelve la sonrisa… que me hace sentir bien… aceptada… y una parte de la vida allí afuera…

Las mujeres se miraban unas a otras, algunas tenían sonrisas brillantes, felices, algunas sonreían más tímidamente.

Elijo encontrar… que sonreír me hace sentir bien… me hacen ver bien… me gusta ser yo… me gusta cuando otros me devuelven la sonrisa…

Elijo ser aceptada como la persona que soy… eso se siente bien… y lo noto… puedo respirar y sentirme tranquila y relajada… me siento bien… estoy bien… me siento motivada… puedo hacer cosas… por mí misma y por otras… y eso se siente bien…

¡Todo está bien conmigo!

Cuando pregunté por la escala de intensidad del 0 al 10 (que había sido muy alta en todos los casos), muchas tenían un dos, y muchas un 0. Se sentían excitadas y comenzaron a hacer un montón de preguntas. Cuando llegó el momento de irme, las mujeres ya hablaban de usar el tapping diariamente de ahora en adelante, para mantener el enojo bajo control. Mi corta demostración había conseguido lo que yo había deseado tanto para todas ellas: devolverles el control, ¡por lo menos un poco!

¿A ustedes no les encanta cuando esto ocurre?

Baerbel Froehlin, CHt./HypnoCoach

Traducido por Martin Jones – Escribir a Martin

InEnglish.gif