¡Saludos a todas y todos!

Andy Hunt del Reino Unido describe una útil manera de ayudar a los clientes a resolver asuntos muy intensos con EFT. Dice: “El doble [para la filmación] toma el riesgo mientras que la estrella [de cine] queda sin ser tocada. En una sesión con una cliente, a quien llamaré Katie, desarrollamos una manera de usar un “doble emocional” para hacer el trabajo difícil de resolver una experiencia traumática que ocurrió hace más de 40 años”.

Por Andy Hunt

Como probablemente sepan, en la filmación cinematográfica, un “doble” es alguien que se parece a la estrella y toma su lugar en cualquier cosa que pareciera ser siquiera remotamente peligrosa.

En una sesión con una cliente, a quien llamaré Katie, desarrollamos una manera de usar un “doble emocional” para hacer el trabajo difícil de resolver una experiencia traumática que ocurrió hace más de 40 años.

Katie iba manejando de regreso a casa una noche en un camino rural lejano con mal tiempo; buscando evitar a un conductor que se le vino encima, viró bruscamente y se estrelló con una pared de piedra. El hecho de recontar la historia le provocaba fuertes emociones. Originalmente, estábamos usando la Técnica de la Película para resolver el trauma.

Ya que su experiencia era muy intensa sugerí que nos pensáramos como observadores externos de la experiencia traumática y ver lo que había pasado a esa “Katie más joven”.

Hay dos maneras de entrar en un recuerdo: podemos recordarlo como si lo viéramos a través de nuestros propios ojos –desde una perspectiva asociada, de primera persona–, o podemos verla como si nos viéramos desde un punto de vista externo, casi como si fuéramos alguien más que está teniendo esta experiencia –esta es una perspectiva disociada, de tercera persona.

Una de las diferencias importantes entre los recuerdos asociados y disociados es que éstos últimos son, por lo general, mucho menos intensos emocionalmente que su versión asociada. Este parece ser un mecanismo protector integrado que muchas personas usan para distanciarse de experiencias desagradables.

Usando palabras que evidenciaran esta perspectiva de tercera persona, hicimos tapping por esa “Katie más joven” quien estaba teniendo esa experiencia traumática.

Katie dijo; “ella piensa que está por morir”. En vez de usar el anclaje estándar “Aunque creo que voy a morir” que la hubiera asociado a una experiencia muy desagradable, usamos un enunciado en tercera persona para el “doble emocional”.

Aunque ella piensa que está por morir, la acepto profunda y completamente.

Según Katie hacía tapping usando estas palabras, comenzó a reducirse la angustia de la “Katie más joven”. Continuamos haciendo tapping usando este tipo de oraciones preparatorias según las subsecuentes oleadas de emoción en su doble se iban disipando.

Aunque ella está asustada, la acepto profunda y completamente.

Al mirar la escena desde esta perspectiva, Katie recordó que aunque estuvo inconsciente por cuando menos 20 minutos, nadie se tomó la molestia de abrir la puerta para revisar si había sobrevivido; simplemente asumieron que había muerto.

Aunque nadie se preocupó de si ella vivía o moría, la acepto profunda y completamente.

Cada aspecto sucesivo del recuerdo se enfrentaba usando al “doble emocional” como un recurso para manejar emociones que hubieran sido muy dolorosas como un recuerdo en plena primera persona del presente.

Según fuimos trabajando cada emoción, Katie comenzó a cambiar de la perspectiva de tercera persona –“ella está realmente furiosa” a la de primera persona – “estoy realmente furiosa” durante las rondas de tapping. Esta re–asociación gradual al recuerdo me indicó que la fuerza del trauma estaba disminuyendo, dado que según disminuía la carga emocional, era más cómodo para ella estar en el recuerdo que simplemente ser una observadora. Finalmente Katie fue capaz de hablar del evento bastante calmadamente.

El recuerdo original había sido la causa de una buena cantidad de auto recriminación. Ahora Katie era capaz de mirar a la versión más joven de sí misma con mucha más compasión de la que había podido sentir al inicio de la sesión.

Le pregunté si quería traer la imagen de su persona más joven a su ser actual, para reintegrar la parte que había sido desprendida por la experiencia. Aceptó gustosamente y extendió sus brazos. Al momento de traer esa imagen de la Katie joven a sí misma, suspiró y se relajó visiblemente. Esperé, dándole tiempo para reconectar con esa parte de ella misma que había quedado a precautoria distancia. Después, reportó sentirse muy calmada y en paz con el incidente completo.

Desde esa sesión, hace más de un año, he usado este enfoque muchas veces con clientes para trabajar con clientes sobre recuerdos que hubieran sido muy difíciles de experimentar desde la primera persona. A este respecto tiene la misma función que la Técnica del Trauma Sin Lágrimas, un método común para ayudar a mantener a quien experimentó un trauma alejado de experiencias dolorosas.

Cómo usar el proceso del doble

Si el cliente ya está hablando acerca del recuerdo como si estuviera pasando a una tercera persona usando frases tales como “ese otro yo”, o “ella está…” o “ese yo ahí”, o “ese yo de entonces”, puedes usar este proceso de inmediato.

Si los clientes están muy asociados en el recuerdo, puedes sugerirles que quizá quieran imaginar que hay un doble para ellos “en algún lugar”. El terapeuta puede indicar algún lugar en la habitación donde ese “otro yo” se localiza para indicar que el doble es allá, en otro espacio diferente de aquel que ocupa el cliente. El terapeuta puede necesitar hacer algo de coaching si al cliente se le dificulta esta parte.

Entonces pregunten: ¿cómo se siente ese otro tú?, ¿qué es lo que le pasa?, ¿qué es lo que piensa? Y, ¿qué tan intensos son sus sentimientos? Las respuestas a estas preguntas proporcionan las frases preparatorias.

Por ejemplo, si la cliente dice de la versión más joven de sí misma “ella está muy herida”, entonces usen eso como parte de la frase preparatoria y luego de la frase recordatoria. Dense cuenta que el uso de la palabra “ella” indica que la cliente ve a esta persona fuera de sí misma; de otra forma sería “estoy muy herida”, que la regresaría al estado asociativo. Usando él, ella o ese otro yo en las afirmaciones mantienen la distancia de seguridad entre el cliente y el evento traumático.

Aunque “ella” está muy herida, “la” acepto completa y profundamente, y también como “[ella] siente”. Frase recordatoria: “ella está muy herida”.

Los clientes pueden incluso describir cómo se ven los “dobles”: “está hecha un ovillo, meciéndose de uno a otro lado”.

Aunque está hecha un ovillo, meciéndose de un lado a otro, la acepto completa y profundamente y también cómo se siente.

Después de cada ronda pregunten cómo están yendo las cosas para el “doble” o “ella”; ¿cómo se está sintiendo?, y ¿qué tan intenso es eso para ella ahora?, y cosas por el estilo. Pueden usar las respuestas como una guía para el tapping para este doble, de la misma manera que harían para un cliente que estuviese teniendo estos mismos sentimientos.

Continúen como lo harían para un cliente asociado. En un punto, el nivel de angustia de ese “doble” se verá significativamente reducido. Es posible que el lenguaje del cliente comience a cambiar según progresa el tapping y se reduce la intensidad de la experiencia. El cliente puede empezar por decir “ella se siente angustiada” y luego, tras unas pocas rondas, “me siento angustiada”, como si ellas mismas estuvieran teniendo acceso a las emociones por sí mismas.

Cuando la intensidad del trauma se ha reducido significativamente puede que valga la pena preguntar a los clientes como se sienten con esa “otra versión de ellos mismos”; muchas veces podemos juzgarnos muy duramente no sólo por lo que hemos hecho, sino por lo que nos ha sucedido a manos de otros. Este es un buen momento para hacer tapping y liberar cualquier opinión negativa que tengamos acerca de nuestras personas más jóvenes.

Aunque ella debía haberse dado cuenta, la acepto completa y profundamente.

Aunque lo odio por haber cometido ese error, lo acepto completa y profundamente.

Esto es muy útil para trabajar hacia el auto perdón.

Si la relación del cliente del presente y su ser previo es buena, entonces vale la pena invitarlo a reunirse con ese ser más joven.

“¿Quisieras traer a ese tú más joven de vuelta a ti mismo para que puedan unirse con el resto de tu vida?”

El terapeuta necesita prestar mucha atención a la respuesta verbal y no verbal a esta pregunta. Si hay alguna duda, entonces hay oportunidad de hacer más tapping para resolver cualquier objeción. Por lo general, el cliente busca instintivamente dar la bienvenida a esa parte sanada y más joven de sí mismo. Cuando esto tome lugar, probablemente oirán un suspiro y verán una gran relajación. Den bastante tiempo para que continúe la integración.

COMENTARIO DE GC: si los clientes no se re-asocian a la primera persona por sí mismos, entonces deben tener justificadas dudas de qué tan completa ha sido la sesión. Una buena manera de probarlo, por supuesto, es re-asociarlos en el recuerdo y ver si se eleva su intensidad. Si esto sucede, tienen más tarea por realizar.

Resumen de los pasos

• Identifiquen el recuerdo a trabajar.

• Expliquen la idea de contar con un doble que haga el trabajo pesado por ellos.

• La mayoría de la gente disfruta esta metáfora.

• Inviten al cliente a recordar la experiencia desde una perspectiva disociada de tercera persona refiriéndose a “ese tú más joven, en ese lugar, teniendo esa experiencia en ese entonces”.

• Pregúntenles “¿qué tan intensa es la situación para ese tú más joven del 0 al 10?

• Si es muy intensa o están experimentando alguna incomodidad, invítenlos a moverse más lejos de la escena, o a imaginarla como proyectada en un televisor.

• Si no están seguros de la intensidad, pídanles que adivinen.

• Comiencen con el tapping usando la afirmación; “Aunque ella/él es… la/lo acepto completa y profundamente y a mí mismo”, seguido de varias rondas de tapping.

• Pregunten “¿Qué tan intenso es para ese tú más joven ahora?” Repitan el tapping tanto como sea necesario para reducir la intensidad sensiblemente.

• Como primera parte de la prueba, pidan a sus clientes: “mira a ese otro tú que tiene esa experiencia”; luego, hagan tapping sobre cualquier sentimiento negativo que haya quedado para esos “otros tú”.

• Cuando el recuerdo difícil se haya resuelto, pregúntenles: “¿cómo te sientes acerca de ese otro tú?” Si hay cualquier reacción remanente como culpa, tristeza, recriminaciones, etc., hagan tapping de la forma acostumbrada.

• Inviten a su cliente a agradecerle al doble por hacer todo el trabajo pesado e inviten a la parte más joven de sí mismos de regreso a su ser mayor. El cliente puede sólo imaginar que su “ser más joven” flota de regreso a su persona, o pueden extender sus brazos para darle la bienvenida al ser más joven de vuelta.

• Déjenlos reintegrar esta parte y den tiempo al proceso (si el cliente no quiere reintegrar, la razón de esto puede ser la base de más rondas de tapping, finalmente es decisión del cliente si lo hace o no).

• Prueben el trabajo e invítenlos a repensar la experiencia

(COMENTARIO DE GC: consideren hacer esto en primera persona re-asociada) y presten atención a cualquier carga emocional residual de la manera acostumbrada.

Andy Hunt

Traducido por Sandra Figueroa Sosa