Hola a todos,

Leed cómo Nancy Morris descubre el núcleo del problema en este caso delicado.

Por Nancy A. Morris, EFT-Avanzado

George me vino diciendo que quería mejorar su libido. Es un ingeniero que está en la sesentona. En unos pocos minutos de charla, quedó claro que su libido estaba bien, pero que no sabía cómo identificar lo que desearía con su pareja cuando se sentía sexual y que era incapaz de pedir lo que quería. Me pareció que ser incapaz de pedir mantendría a una persona alejada de permitirse saber qué quiere.

Exploramos esto; le di unos ejemplos de palabras para decir, y solo se sentía incómodo con la palabra pene. Su incomodidad estaba en un nivel siete sobre diez. Hicimos muchas rondas con la palabra misma y el nivel de intensidad SUBIÓ a nueve sobre diez. George dijo que para él era una exageración decirlo una y otra vez.

Le pregunté ¿había algún incidente en su pasado en el que hubiera tenido problemas diciendo esto? No. ¿Había alguna vez que recordase en la que cualquier cosa en relación con esta palabra le metía en líos? Él dijo “realmente no” y entonces siguió para recordar un incidente cuando tenía seis años y varios niños de la vecindad estaban jugando en un naranjal. Una niña más mayor dirigía a los niños para tomar su turno para jugar a médicos los unos con los otros.

Por supuesto, uno de los chicos se lo contó más tarde a sus padres y entonces el padre de George tuvo una charla con él y, en su favor, no regañó a George pero le explicó que no debería volver a hacerlo. George siguió diciendo, sin embargo, que después de ese suceso, no se le permitió volver a jugar con su mejor amiga, Sheila.

Dijo, “perdí a mi amiga especial” y se le humedecieron los ojos. Estaba en un nivel de intensidad de nueve sobre diez. Hicimos un poco de tapping sobre esto y ya que se nos estaba acabando el tiempo, le puse a George unas tareas con frases, aunque me siento triste porque perdí mi amiga especial a causa del incidente en el naranjal… no incluí a propósito la palabra pene en los deberes. Le dije que lo hiciera tres veces al día y que me llamara cuando la intensidad bajara. George hizo tapping religiosamente y me llamó tres días más tarde y me dijo “la tristeza ha bajado a cero, estoy aburrido de ello” ¡Buenas noticias!

Le hice decir ”me gusta mi pene” y que diera puntuación a su nivel de intensidad y estaba en cuatro sobre diez. Así que le di más deberes con “Aunque para mí es duro decir que me gusta mi pene”… Cuando volvió para su cita, su nivel de intensidad sobre este problema estaba en cero sobre diez.

Puesto que ya tenía una fuerte libido, le pregunté qué era lo que estaba buscando. “podría ser más divertido tener relaciones sexuales con mi pareja o conmigo mismo… siento ansiedad” Hablamos de su historial: estar virgen a los veintitrés, encontrar una mujer, casarse, tres hijos, una vida matrimonial infeliz y una terrible vida amorosa con su esposa. Era una “terrible situación” y “tuvo que irse”.

Así que, dijo él, la tristeza y la ansiedad están asociadas con el placer en su experiencia. Buscamos un incidente concreto de esa época en la que sintió esta tristeza y salió con un suceso. Después de que se divorciaran y su esposa volviera a su país natal con sus tres niñas, George iría a visitarlas cada año y se las llevaría a las tres de vacaciones a cualquier sitio.

Una vez, las tres niñas estaban dormidas en la cama y él estaba simplemente leyendo en el sofá cuando una de sus hijas se levantó y se acercó al sofá para sentarse con él. Ella le preguntó: “papá ¿porqué tienes que marcharte?” Su pregunta “le rompió el corazón” y se quedó sin respuesta. De alguna manera, él asoció todo el dolor de estar separado de sus hijos con el sexo y su pene: EL ha “causado todos estos problemas”.

Hicimos muchas rondas de tapping con los detalles de su película “Sofá”, parando en cada punto cuando la intensidad subía. Cuando pudo contar la historia entera en un nivel de intensidad bajo, hicimos una frase preparatoria como Aunque mi hija preguntó “papá, ¿porqué tienes que marcharte?” y me rompió el corazón…

Entonces como frases recordatorias mientras hacía tapping en los diferentes puntos: Rompió mi corazón… no quería marcharme… las echaba de menos… era tan infeliz… estaba haciendo lo mejor que podía en ese momento… viajaba un largo camino para verlas… quería ser su Papá… era el mejor papá que podía ser… hice mucho más de lo que otros padres harían… deseo que hubiese podido hacer más… debe haber sido suficiente, hoy tengo una gran relación con cada una de ellas (esto lo sé por nuestras conversaciones con el teléfono). Cuando este “rompió mi corazón” bajó a cero en una escala del cero al diez, seguimos a “Aunque deseo que hubiera sido diferente y hubiera podido estar allí todo el tiempo, me amo y me perdono a mí mismo, lo intenté tan duramente como podía”

George salió con los deberes de: Aunque sucedió toda esta mierda… y Aunque sucedió toda esta mierda, me amo y me perdono a mí mismo. Y luego “elijo sentirme entusiasmado acerca del placer que mi pene puede traer”. George se sintió realmente bien por hacer esta tarea.

Recibí un correo electrónico de él cuatro días más tarde y decía “La sesión de EFT fue un momento extraordinario para mí, revelando poderosamente las conexiones que yo no había anteriormente entendido o sentido. No sé si tiene relación (es una broma) pero Gail y yo tuvimos nuestra mejor sesión de sexo que nunca (mi opinión, pero estoy seguro que ella la comparte) el domingo por la noche” Estaba encantada de escuchar que nuestro trabajo de EFT ayudó a dos personas ¡por el precio de una!

¡Somos unos seres tan maravillosamente complejos!

Nancy A. Morris, EFT-Avanzado

Traducido por Juan Carlos Vega Escribir a Juan Carlos