Lea cómo Alan Morison del Reino Unido escarba detrás de un temor a hablar en público para encontrar los hechos concretos sobre los que se basa. Fíjese en cómo se detiene el progreso a lo largo del camino hasta que otra raíz del problema es descubierta.

Por Alan Morison

Tengo que escribirle sobre estos casos ya que cada vez más me encuentro con clientes con una baja autoestima que han quedado traumatizados por sus experiencias de la escuela, a menudo mientras están de pie frente a una clase, deseando que se los trague la tierra. Tal es su miedo y vergüenza. Espero que no pase mucho tiempo antes de que EFT se utilice regularmente en las aulas de todo el mundo. Este caso describe los miedos de una niña relacionados a la escuela, pero es fascinante descubrir dónde empezó todo.

Con mis mejores deseos,

Alan

“Jen” se registró para una sesión de EFT, ya que no era feliz en el trabajo. Tenía que dar reportes sobre su trabajo al frente del equipo y cada vez sentía que su confianza se reducía un poco más. Había llegado al punto donde se sentía que quería rendirse, y buscar otro empleo a pesar de que disfrutaba de su trabajo. Pero sentía que se debía algo a sí misma y vino para una sesión de EFT.

Trabajamos algo con respecto a sus sentimientos en el lugar de trabajo. No había intimidación, ningún sentimiento de que la tenían de víctima – sólo un sentimiento de no ser adecuada que era muy general y difícil de identificar sin nada específico con qué trabajar. Aunque me siento incómoda y avergonzada frente al equipo…

Esto hizo muy poco para reducir su nivel de intensidad de 9 a algo menos de un 8 en la escala de intensidad de 0 a 10. La respuesta claramente no estaba ahí, por lo que, basado en la experiencia, le pregunté si sus días de escuela habían sido felices.

Dijo que tenía buenos amigos y no podía pensar en nada que la hubiera afectado; ninguna intimidación ni cualquier otra cosa desagradable por el estilo. Le hice algunas preguntas concretas en vez: ¿Cómo se sentía en la clase de inglés? ¿Alguna vez tuvo que pronunciar un discurso en frente de la clase? ¿Cómo se sintió haciendo eso?

Lo anterior le tocó un nervio y ella se retorció un poco sobre su asiento. Dijo que la mayoría del tiempo todo estaba bien, pero todos ellos tenían que dar una charla a la clase completa para los exámenes a la edad de 16. Dijo que se sentía muy mal y quería escapar. Empezamos a hacer tapping, sin embargo, con respecto a sus sentimientos de la noche antes de su charla, ya que en esos momentos el nerviosismo y el pánico se incrementaban.

Aunque me sentía tan atrapada e indefensa y odiaba la idea de dar esa charla… Esto ayudó a reducir su nivel de intensidad de 10 a un 6 sobre 10. Cuando nos enfocamos en el mismo día de la charla e hicimos tapping para querer huir y la vergüenza de estar de pie delante de la clase, se redujo aún más la intensidad, pero todo se detuvo en un 3 sobre 10. Le pregunté si había cualquier otra cosa relacionada con ese día, pero no podía pensar en nada.

Le sugerí que nos enfocáramos un poco en su sentimientos de temor para ver si le recordaban cualquier otra cosa – quizás los primeros días de escuela. Otra vez se retorció en su asiento y parecía incómoda. “Siempre que teníamos clase de inglés en la escuela primaria, yo hacía una pila con mis libros frente a mí para ocultarme detrás de ellos. Odiaba que se me pidiera que dijera algo en la clase.” Cuando hicimos tapping para el hecho de odiar decir algo en la clase se redujo su nuevo nivel de intensidad de 9 a 5 de un máximo de 10. Introduje un elemento de perdón en la próxima ronda:

Aunque todavía quedan algunos de estos sentimientos, sé que ella (la profesora) estaba tratando de hacer su trabajo lo mejor que podía. Ella nunca supo cómo me sentía ya que yo lo escondía bastante bien. Reconozco que no ayudé precisamente a la situación pero no podía hacer nada más. Puedo perdonarme a mí misma por haber sido una niña tan asustada.

Eso redujo el nivel de intensidad a un 3, pero el tapping adicional no produjo resultados. La intensidad con respecto a la escuela superior había disminuido un poco a un 2, pero nada se estaba desplazando hacia la resolución.

De nuevo le pregunté si la incomodidad de las escenas del aula de clases le recordaban a algo. Ella hizo una pausa por un segundo o dos y después dijo: “¡Eran las gallinas!” Podríamos haber hecho tapping para la “sensación de las gallinas” para evitar cualquier molestia al mirar la escena, pero ella eligió explicar la situación.

Cuando era una niña en la granja de sus padres, tenía el trabajo de recolectar los huevos de las gallinas todos los días, pero odiaba hacerlo, ya que las gallinas le daban picotazos en el brazo cuando deslizaba su mano bajo ellas para recoger los huevos. Era una tarea que tenía que hacer, a pesar de que la odiaba. Le pregunté si ese tema le sonaba a algo. Asintió y sonrió por primera vez en la sesión, ya que se dio cuenta de cómo toda su vida había sido dominada por esas primeras experiencias en la granja.

Hicimos tapping para el hecho de odiar cuando las gallinas picaban mi brazo y su nivel de intensidad pasó de 7 a 0 de 10 en una ronda. Al comprobar de nuevo los asuntos de la escuela se demostró que se habían ido a 0 también. Su temor a presentar reportes a sus colegas de trabajo también se había reducido en gran medida y los restantes 3 de 10 se resolvieron cuando trabajamos con futuros temores, sobre cómo se podría sentir presentando reportes al grupo.

Aunque yo podría sentirme asustada con sólo caminar hacia dentro de la sala, estoy empezando a comprender de dónde proceden todos estos temores. No necesito sentirme así nunca más y puedo liberar esos viejos sentimientos ahora. Elijo sentirme relajada y positiva cuando tengo que dar mi reporte y elijo sentirme bien conmigo misma cuando hablo.

Utilizando la Técnica de la Película ella navegó a través de un futuro escenario sin ningún tipo de sentimientos negativos, incluso cuando hice el papel de líder del equipo e interrumpí un par de veces para pedir aclaraciones. Se fue sintiéndose mucho más ligera y mucho más positiva acerca de sí misma.

El contacto con Jen para un seguimiento fue difícil, pero cuando finalmente logré ponerme en contacto varias semanas más tarde ella dijo que las cosas iban bien y no le molestan más las presentaciones de grupo. Sí tuvo la necesidad de hacer tapping un par de veces ya que no estaba segura de cómo se sentiría, pero dejó de hacerlo cuando se dio cuenta de que en realidad se sentía bien en las reuniones. Definitivamente, la vida ha mejorado y está disfrutando de su trabajo.

Alan Morison

Traducido por Jesús Alfredo Cruz Pérez Escribir a Jesús Alfredo Ir a su Sitio WEB