Cuando se diagnostica una enfermedad grave es común que las personas se paralicen mental y emocionalmente, las experiencias y creencias personales son las que le van a ayudar a determinar cómo va a manejarlo.
El impacto emocional que siente puede traer sentimientos como incredulidad, miedo, ansiedad, tristeza, pena, depresión e ira, los cuales no ayudan en nada a disminuir los estragos de la enfermedad. En estos casos EFT ha ayudado a personas a manejar los síntomas de sus enfermedades, a conectarse con su cuerpo y devolverles la capacidad de sentir que tienen control sobre él otra vez.
 


 
Después de ser diagnosticado con una enfermedad grave resulta difícil sentirse positivo y optimista, especialmente si el futuro es incierto. La aflicción es una respuesta normal a esta situación por los cambios indeseables en su cuerpo. Es posible que le tome tiempo reconocerlas.
Con la ayuda de EFT se ha logrado la reducción de la ansiedad producida por los tratamientos, el dolor físico y emocional, dando una actitud más saludable, una mejor adaptación y confianza.  
La muerte es un tema que suele quedarse escondido y sobre el que nadie habla, ocultar la realidad no es un aporte. Se ha probado EFT en casos de fase terminal logrando experiencias extraordinarias incluso en la familia, al disipar el dolor, la rabia, el miedo y enojo se logra un proceso de pacificación personal que ayuda al cliente a aprovechar al máximo momentos con su familia.
 



 
Artículos sobre enfermedades graves: