Como muchos de los problemas de «la falta de líbido», éste tenía aspectos ocultos. Con tan sólo dos sesiones y un mes de «tapping» como deberes para casa, se consiguió una mejora espectacular. Por favor observe cómo Nancy Morris usa un lenguaje directo en este caso. A veces, esto es muy útil para acercarse correctamente al punto que se desea.

Por Nancy A. Morris

Sam tiene 58 años y vino a verme para mejorar su líbido. Durante nuestra primera sesión supe que tras un análisis de sangre se le había detectado un elevado PSA (Antígeno Específico de Próstata) y que una biopsia sorprendentemente mostraba la existencia de un cáncer de próstata. Después de la primera biopsia se había realizado otras tres más. La biopsia de próstata no es una experiencia agradable y a menudo hay sangre en el semen durante algún tiempo.

Todo esto parecía contribuir razonablemente a la falta de líbido. Afortunadamente Sam estaba muy abierto a hablar del problema y me dio bastante información más mientras hacíamos tapping en: «Aunque tengo falta de líbido…» (Yo siempre me siento con el cliente y hago tapping en el problema genérico como fórmula para trabajar después en lo específico). Sam explicó que él siempre tenía orgasmos pero eran «de mucha menor intensidad en el final».

Le pregunté: «Si antes de la biopsia y del cáncer la intensidad de tus orgasmos era de diez, ¿cómo es ahora en una escala de 0 a 10?» Sam respondió que ahora era de dos sobre diez. Había una menor presión y acumulación, menos sensación de liberación, mucho menos semen y consecuentemente mucho menos placer. Sam sentía que su «resistencia, enfocada durante el acto sexual, y su habilidad para manejar su deseo de prolongar su orgasmo» había disminuido sustancialmente. Nosotros hicimos tapping.

Aunque esas biopsias han arruinado mi placer…

Aunque este diagnóstico de cáncer ha cambiado mi vida…

Aquí Sam comenzó a conectarse con las emociones así que continuamos enfocados en el diagnóstico de cáncer, el impacto al escuchar la noticia, el miedo a morir, la sensación de vulnerabilidad que él nunca había tenido antes del diagnóstico. Después de varias rondas de tapping conseguimos reducir la intensidad de 10 a 0. Entonces comenzamos con los cambios positivos que él había adoptado desde que supo que no iba a vivir para siempre (¡él se había comprado el barco de sus sueños y estaba encantado!)

Como estaba llegando el final de la consulta, trabajé con Sam en las frases que le ponía como deberes para casa. Le expliqué lo importante que era emplear sus propias palabras y le pedí encarecidamente que fuera valiente para decirlas en alto.

Primero centramos el problema. Según avanzábamos y retrocedíamos en la conversación concluimos en la siguiente frase de inicio: «Aunque estas biopsias han cambiado mi habilidad para divertirme realmente cuando me corro…» Frases recordatorias: Esas malditas biopsias, no me divierto cuando me corro, esto apesta, este estúpido cáncer, estas biopsias, etc.

Entonces trabajamos juntos para crear una frase con elección y surgió la siguiente frase tan descriptiva (esto es lo que surgió realmente del lenguaje interior de Sam): Elijo sentirme realmente vivo y desinhibido mientras estoy follando.

Finalmente hicimos una petición al cuerpo de Sam. Esto es muy gráfico pero probadamente efectivo. Originalmente comenzamos con «Le pido a mis hormonas que fluyan libremente y provoquen oleadas de placer en mi pene» pero cuando él lo dijo en alto le sonaba muy infantil para él. Así que lo cambiamos «le pido a mi próstata y a mi pene que unan fuerzas para tener una corrida espectacular». Tal y como Sam entendía su problema, este punto de vista era el correcto.

Después de varias semanas, tuvimos nuestra segunda y última sesión. Revisé con Sam la intensidad de sus emociones sobre las biopsias y el diagnóstico de cáncer. Seguía siendo de 0 sobre 10. Le pregunté si había mejorado su deseo sexual y me comentó que había cambiado un poco pero «aunque he comenzado a fluir y estoy interesado en el sexo es difícil saber cuál es la mejor manera de comenzar con mi mujer… es fácil no sentirse implicado».

Cuando comenzamos a hacer tapping para probar qué había más allá de este asunto, Sam dijo que su mujer era un misterio para él. Ella sabía que él estaba trabajando con EFT pero nunca le preguntaba por ello ni qué tal le iba, él sentía que aunque estaba haciéndolo «por los dos» para mejorar su vida sexual, ella no parecía estar interesada. Sam se sentía solo, el nivel de intensidad era de 8 sobre 10. Hicimos tapping.

Aunque Carol no muestra interés en lo que estoy haciendo…

Aunque me siento triste y sólo porque lo estoy haciendo por los dos y Carol ni si quiera está interesada…

Rápidamente Sam empezó a comentar las similitudes entre Carol y su primera mujer quien hacía muchos años le expresaba su apoyo para que continuase con sus actividades de crecimiento personal pero le hundía con mentiras a sus hijos sobre dónde había estado y qué había estado haciendo. Hicimos tapping en todos esos asuntos antiguos que todavía le «aguijoneaban» emocionalmente, como la intensidad se redujo le recordé las diferencias entre su primera esposa y su maravillosa mujer actual que siempre le apoyaba, Carol. Mientras hacíamos tapping él asentía y se mostraba de acuerdo.

Cuando la intensidad se redujo, retorné al punto referido a que Carol no le preguntaba por sus progresos con EFT (todo esto haciendo tapping) sugiriéndole que tal vez ella estaba esperando a que él hablase del problema. Él pensó que podía ser cierto y dijo: «Sí, probablemente está dejándome espacio y privacidad». Yo noté la relajación de su cara y su sonrisa al decir: «No tengo que ser una víctima, puedo compartir, no tengo porqué esperar a que ella me pregunte». Hicimos tapping en todos esos aspectos positivos.

Revisamos las frases de deberes para casa, que le parecieron perfectas a Sam. Un mes después hablé con él. Me contó que había vuelto a casa y sacó a relucir el tema de EFT y Carol estuvo muy interesada, así que mantuvieron una interesante conversación. Sam me contó que se dio cuenta que aunque él había creído que hacía tapping «por los dos» cuando Carol parecía estar totalmente desinteresada, una vez que habló con ella y comprobó su profundo interés, también él se dio cuenta de que había estado haciendo EFT para sí mismo (reflexión muy honesta).

Lo mejor de todo es que Sam contó que el interés de ella disolvió su resentimiento: él había estado guardando todas sus emociones del pasado pero ahora fluían libremente al igual que sus eyaculaciones y sus sensaciones de placer. Sam dijo que su placer y la intensidad de sus corridas que eran de 2 cuando vino a nuestra primera sesión eran ahora de 9.5 en una escala de 0 a 10.

Anotación final: envié a Sam (que no es su nombre real) una copia de este documento para que lo revisase y aprobase antes de enviarlo a Gary para su posible publicación. Recibí este e-mail de respuesta: «Nancy, todo está perfecto. ¡Gracias! La pasada noche «la corrida» fue de más de un diez. El sexo con Carol es estupeeeeendo. Gracias por tu trabajo. Estamos en contacto. Sam». (¡Qué lindo cómo él usa el sustituto de su nombre en su respuesta!)

Me encanta trabajar y ayudar a gente que es tan honesta y vulnerable y que desea cambios positivos.

Con amor,

Nancy Morris, EFT-ADV

Traducido por Patricia Rómer, journalist and EFT-ADV Escribir a Patricia Ir a su Sitio WEB