Aprendan como JoAnn Skywatcher rápidamente mejora una situación de DCO. Los métodos convencionales a menudo tardan meses para llegar tan lejos.

Por JoAnn Skywatcher

«Linda» trabajaba en el departamento de ventas de un publicista local. Ella decía que lavaba sus manos todo el tiempo y que esto era molestoso para ella. Se lavaba las manos por lo menos cincuenta veces al día, y deseaba dejar este comportamiento. Determinamos que su nivel de intensidad de lavar las manos era un 7 de 10 para ella en términos de ello ser una compulsión. Nos iniciamos con:

Aunque soy compulsiva sobre el lavado de mis manos…

Aunque me lavo las manos más de lo que necesito…

Entonces mencionó que la perilla para abrir la puerta de su edificio le disgustaba y que cuando entra en este edificio (estábamos en su trabajo) siempre tenia que ir a lavarse las manos. Así que hicimos tapping para esto, pero su nivel de intensidad no cedió. Linda me dijo que había estado batallando contra el cáncer y que fue allí donde adquirió este comportamiento de lavar tan a menudo sus manos. Proseguimos:

Aunque me he estado lavando las manos porque no deseo que mi cáncer empeore…

Entonces le pedí que fuese hacia la puerta y que mirase la perilla para ver cual sería su nivel de intensidad. Se quedó sorprendida de notar que su nivel de ansiedad había bajado a un 4 de 10. Proseguimos:

Aunque estoy cansada de lavarme tanto las manos…

Aunque he estado lavando mis manos para hacer que se vaya mi cáncer…

Le pedí nuevamente ir a la puerta y ver como se sentía si tocaba la perilla. Su nivel de ansiedad había bajado a 2 de 10. Le pregunté si deseaba bajar el nivel a cero y entusiastamente dijo que «¡si!» Continuamos alternando las siguientes frases:

Aunque todavía siento ansiedad para lavar mis manos…

Ahora tengo una actitud saludable sobre el lavado de mis manos…

Le pedí que fuese nuevamente y mirase la perilla que le disgustaba a ver como se sentía. No dudo en abrir la puerta. Su nivel de intensidad había bajado a cero! También comentó cuan energizada se sentía.

Traducido por Leopoldo Proaño