Fuera de su zona de confort

Karen Degen de Nueva Zelanda nos relata una historia encantadora de cómo su cliente se salió de su zona de confort y luego se asustó por haberlo hecho. Habiendo resuelto el problema, su cliente dice, “Ahora no puedo esperar para probar otras situaciones que causen temor y ver como me va!” Escribe a Karen y visita el sitio web de Karen.

Por Karen Degen

Pensé que disfrutarían con esta historia acerca de una señora que salió de su zona de confort y a continuación se asustó de lo que había hecho. EFT liberó su miedo y la llevó de vuelta a una condición de paz. EFT es tan sorprendente para ampliar las zonas de confort y ayudar a la gente a ser quienes quieren ser y estar dónde quieren estar en la vida

Durante los últimos dos años, Carol tuvo un anhelo de ser Instructora de Fitness, pero nunca había hecho nada al respecto por miedo a sentirse paralizada en el escenario, de no ser muy buena y no querer verse observada por todo el mundo en el escenario. Ella se mantuvo dando excusas acerca de por qué ella no debía hacerlo.

Carol había completado un Chequeo Emocional conmigo (simplemente respondiendo, ‘principalmente verdadero’ o ‘principalmente falso’ a alrededor de 10 preguntas) y a partir de ello se dio cuenta de que ella misma se había estado frenando por temor a no agradar o fallar o decepcionar a la gente. Ella hizo una cita conmigo para trabajar sobre esos temas y previo a la cita se sintió confiada que estaba a punto de lograr un cambio en su vida así que se aventuró a presentarse a una audición para ser instructora. Ella logró aprobar, pero se asustó inmediatamente cuando se le dijo que debía dar una clase dentro de una semana. A pesar de que duraba sólo 4 minutos 55 segundos, Carol estaba petrificada. Afortunadamente nuestra sesión tuvo lugar algunos días antes de la fecha en que ella debía enseñar la rutina. Ya que su miedo era muy intenso, examinamos más bien pocos aspectos durante la sesión.

Al inicio de la sesión su nivel de ansiedad – SUDs, por el temor de tomar la rutina era 10, pero hacia el final, era cero. La principal preocupación de Carol era quedarse petrificada y que la gente recibiera una clase de mala calidad y se disgustara con ella, o que ella no les agradara. ¡A ella le preocupaba no agradarles aún cuando la rutina tomada por ella fuera buena! A ella le preocupaba decepcionarlos.

Hicimos tapping en las siguientes declaraciones:

A pesar de que estoy preocupada de ser inútil al tomar la clase, yo me amo y me acepto profunda y completamente.

A pesar de que me veré estúpida si olvido lo que tengo que decir, yo me amo y me acepto profunda y completamente.

A pesar de que estoy preocupada de no agradarles si soy inútil, yo me amo y me acepto profunda y completamente.

A pesar de que siento que decepcionaré a la clase sólo por estar allí, yo me amo y me acepto profunda y completamente.

A pesar de que estoy preocupada de que pueda olvidar todo, yo me amo y me acepto profunda y completamente.

Algunos días días después recibí un email de Carol…

“Bien, lo hice… no fue perfecto (en efecto fue algo cómico y algo así como un desastre), pero lo hice y puede ser más fácil y mejor de ahora en adelante.

¡El micrófono se cayó de mi cintura tan pronto como empecé a correr, de modo que tuve que enseñar la primera parte con gestos, mientras el instructor trataba de reinstalar el micrófono en mi cintura!

Yo estaba bien aunque –es increíble – ayer, cuando estaba practicando (y practicando mi tapping), traté de recrear la ansiedad y la abrumadora perturbación, que tenía la semana pasada y no pude. Es muy extraño… aún ahora cuando pienso en ello todavía siento un aleteo en mi estómago, pero no es algo malo, no puedo recrear ese sentimiento justo donde comienzo a llorar… ¡Me pregunto si volveré a llorar alguna otra vez! (estoy segura que si ).

No tienes ni idea de lo que has hecho por mi… es tan impresionante. Ahora no puedo esperar para probar otras situaciones que causen temor y ver como me va.

Tengo que dar una clase de nuevo, mañana en la mañana y mañana en la noche y estoy casi ansiosa de que llegue el momento. Estoy más excitada que ansiosa de todos modos. Tengo el módulo (3 días de entrenamiento este viernes, sábado y domingo donde tendré que enseñar frente a profesores que me estarán mirando como un halcón) y no tengo un susto de muerte. Además, me he ofrecido para hacer una presentación a un grupo de asesores de Auckland (para mi verdadero trabajo normal) en unas semanas. Ellos son todos hombres y

dan miedo y voy a estar absolutamente bien porque por alguna razón no siento un abrumador impulso de preocuparme acerca de gente fastidiosa/perturbadora y mi prioridad principal es no preocuparme de no gustarle a la gente.”

Karen Degen

Practicante EFT

Christchurch, Nueva Zelanda

Traducido por Mariela Martinez

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