Haciendo EFT en sustitución con un bebé de 2 meses, tras la cirugía – AHEFT

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Publicado: febrero 26, 2021

El nuevo bebé de Lori y Brad Gilbert necesitaba cirugía para sobrevivir. El trauma de la cirugía, no obstante, le seguía causando mucha angustia al bebé cuando estaba de vuelta en casa. Nota cómo Lori y Brad resuelven este trauma sintonizando con su hijo e intuyendo lo que seguramente había ocurrido en la sala de operaciones. Esta historia podría ser la plataforma de lanzamiento que te lleve al siguiente nivel en tus habilidades con EFT.

Por Lori Gilbert, L.Ac (Acupuntora Licenciada)

Mi segundo hijo nació en casa maravillosamente, con mi marido sosteniéndome, y matronas asistiendo en el parto de nuestro hijo Ariel Jarod, que parecía muy normal, saludable y muy activo. Sin embargo, cuando tenía 8 semanas empezó a vomitar y se puso verde, porque lo que salía era bilis.

Yo le daba el pecho y él no podía retener el alimento. Se estaba quedando deshidratado, así que le llevamos al médico, quien inmediatamente nos mandó al hospital. (Habíamos probado EFT en sustitución por Ari, para los vómitos y el ser alérgico a algo en mi leche, pero no ayudó.)

Tras dos días de pruebas, incluyendo rayos-X, TAC, pruebas de las vías gastrointestinales superior e inferior, los médicos concluyeron que el pequeño intestino de nuestro bebé estaba obstruido debido a una rotación intestinal congénita. Necesitaba cirugía, o, si no, la obstrucción podría ocurrir de nuevo y él podría morir. Lo que era incluso más alarmante era que tenía una masa en su hígado, y no serían capaces de determinar si era cancerosa hasta que no operasen.

Esos diez días que pasamos en la UCI pediátrica del hospital fueron probablemente los días más estresantes que hemos tenido jamás. No puedo decir que hicimos mucho EFT durante ese tiempo, porque simplemente no nos acordamos. Aunque cuando miro atrás ahora, ¡sé que deberíamos! Era como si ni tan sólo pudiésemos pensar en ello.

Hemos trabajado después sobre el incidente en nosotros mismos, para ayudar a eliminar ese suceso tan estresante de nuestro sistema energético, pero no creo que todos los aspectos hayan sido despejados totalmente. Cosas surgen de vez en cuando, y hacemos tapping en ellas en ese momento, puesto que están ligadas también a otros sucesos.

Sin embargo, rezamos muchísimo en el hospital, y pedimos a casi todo el mundo que conocíamos que rezase también por Ari. Creo que aquellas oraciones ayudaron muchísimo porque la operación de Ari salió tan bien que no necesitó siquiera una transfusión sanguínea, y el anestesista nos había asegurado que todo el que es operado del hígado termina con una transfusión sanguínea.

Pues bien, Ari fue su primer ejemplo de que eso no es siempre cierto. Quitaron la masa del hígado de Ari, que era benigna, e hicieron un procedimiento rutinario que ayuda a poner los intestinos en una posición en la que funcionarán correctamente, reduciendo el riesgo de obstrucción (aunque no se ponen en la posición anatómica normal). Para todo esto, a Ari se le hizo una incisión muy larga a lo largo de su abdomen.

Tras la operación, estuvimos en el hospital al lado de Ari hasta que fue dado de alta. Estaba sanando bien, pero, después que regresamos a casa, nos dimos cuenta que no podíamos poner a Ari en la mesa de cambiarle, acostado sobre su espalda, para cambiarle sus pañales o su ropa. Él daba un grito que helaba la sangre y lloraba hasta que le cogíamos en brazos y ya no estaba en aquella posición. Literalmente teníamos que inmovilizar sus brazos a sus lados para calmarle lo suficiente como para cambiarle los pañales. La medicación para el dolor que nos dieron para darle no parecía que ayudase.

Hacer tapping en él sobre su posible dolor tampoco parecía ayudar.

Esto siguió así durante muchos días antes de que yo me percatara que estar tumbado sobre su espalda en la mesa de cambiarle era la misma posición en la que estuvo para la operación. ¿Podía haber estado chillando porque en esa posición de tumbado sobre su espalda, desvalido, fue cuando le abrieron para operarlo? Bueno, esto parecía un asunto para probar a hacer tapping.

Siendo acupuntora, veo constantemente a gente que tiene bloqueos en sus meridianos debido a operaciones. Creo que las operaciones, incluso cuando la mente consciente está dormida bajo la anestesia, todavía causa los mismos bloqueos energéticos en el cuerpo que podrían haber ocurrido si la persona estuviese despierta – desvalidos, con dolor, sin control sobre lo que les sucede, aterrorizados, y quizá otras cosas, como qué decían los/as médicos y los/as enfermeros/as sobre el paciente, que ellos pudieron oír.

Estas cosas afectan muy severamente al paciente en tales situaciones. Sabemos que incluso los bebés en el útero se dan cuenta cuando otros hablan de ellos y reaccionan con cambios bioquímicos, movimientos, etc. Nosotros sabíamos intelectualmente que Ari necesitaba la operación para salvar su vida, pero saber eso todavía no cambia cómo el cuerpo emocional reacciona al trauma.

Así pues, comencé a hacerme tapping a mí misma por Ari en la mesa de cambiarle, mientras Papá lo cambiaba. A veces mi marido hacía el tapping mientras yo tenía a Ari en la mesa para cambiarlo. Entre los cambios, según como se nos ocurrían otras cosas, hacíamos tapping por Ari. Hicimos cosas como,

Aunque estaba muy asustado cuando los médicos me abrieron, ahora estoy BIEN.

Aunque me sentí muy abandonado cuando Mamá y Papá me dejaron con los médicos desconocidos…

Aunque los médicos me cortaron, y nadie me rescató…

Aunque me hicieron tantísimo daño…

Aunque Mamá y Papá estaban muy asustados por mí y yo lo tomé como mi propio miedo…

Aunque no tenía ningún control sobre lo que me ocurría…

Aunque estaba tan aterrorizado y desvalido…

Aunque había voces, ruidos y luces que daban mucho miedo…

Aunque nadie me pudo proteger de sus cuchillos…

Tuvimos que usar nuestra imaginación para que se nos ocurrieran muchas de estas frases, porque no se nos permitió entrar en la sala de operaciones, y por lo tanto no pudimos ver lo que le ocurrió a Ari en aquel momento.

A los dos días de hacer estas secuencias con EFT por Ari, él empezó a relajarse mucho más cuando estaba en la mesa de cambiarle, comportándose más como lo hacía antes de la operación. Entonces podía estar tumbado sobre su espalda, y simplemente estarse quieto mientras lo cambiábamos, sin tener que inmovilizarlo. Él ya no volvió a soltar esos chillidos que helaban la sangre. Por supuesto, eso nos ayudó a nosotros a relajarnos más también (¡sobre todo por aquellos cambios de pañal en mitad de la noche!)

Un par de meses después recibí una copia del informe del cirujano sobre lo que hicieron exactamente durante la operación de Ari. Revisamos e hicimos más tapping por Ari sobre los detalles concretos de lo que había ocurrido, como el bisturí de láser que usaron para su hígado y para cortar el mesenterio cuando movían sus intestinos. Esto fue sólo para ayudar a «limpiar» otros aspectos de la operación que podían o no haber tenido algún impacto en Ari. Pero él aún se comportaba bien en la mesa de cambiarle – el problema nunca volvió a ocurrir.

Probamos EFT por nuestros hijos/as para casi cualquier asunto – dado que ellos/as aún son pequeños/as, simplemente no pueden expresar el problema, ¡y nosotros simplemente tenemos que adivinarlo por nuestra cuenta! ¡Ayuda la mayoría de las veces! Gracias por esta maravillosamente asombrosa herramienta.

Sinceramente,

Lori y Brad Gilbert

Traducido por Ana Saval-Badía Escibir a Ana

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