Hola a Todos / Todas

Ann Adams comparte con nosotros esta enternecedora historia sobre ‘Brandon’. Copiadlo. Es ideal para entregar a padres y profesores que tratan con ‘niños alborotadores’.

pdo. Mi agradecimiento a Shari Snow cuya labor ha hecho posible esta historia.

Por Ann Adams

A veces nuestros mejores profesores son los niños. El siguiente relato ciertamente es una de esas variedades de ‘los niños pequeños les guiarán’. Este niño de siete años no sólo hace proselitismo para tapping sino que ha escrito su propio testimonial. Mi agradecimiento a Shari Snow, quien actualmente es voluntaria en una escuela de Lexington, NC, por compartir su labor con ‘Brandon’.

El primer día que conoció a Brandon le dijeron que iba camino a una clase independiente para estudiantes que tenían problemas emocionales o de conducta. Brandon había tenido dificultades desde el día en que ingresó en la escuela hacía dos años y medio. Ya se le consideraba ‘un riesgo’ antes de acudir a ella.

Durante el curso actual no había pasado ningún día en que no había tenido que acudir al despacho del principal. En este día acababa de destrozar su aula y estaba en la labor de destrozar el despacho del principal por rabia. Continuó lanzando objetos mientras Shari le hablaba sobre el porqué estaba tan enfadado. Cuando se dio cuenta que ella ‘lo había captado’, y paró durante un momento para respirar, Shari extendió sus manos y le pidió que le mostrara cómo estaba de enfadado con sus manos. Él las extendió todo cuanto pudo (indicando rabia máxima). [Nota de Ann: Sin una buena conexión no vas a hacer nada. El niño te tiene que ver diferente a los demás adultos de su entorno que le dan constantes discursos.]

Shari se sentó en el suelo del despacho y dijo, ‘Esto parece muy tonto pero haz lo que hago yo.’ Brandon dejó su ‘rabieta’, se sentó, y empezó a seguir el tapping. Hizo una ronda con él antes de incluir una frase preparatoria para la segunda ronda: ‘Aunque estoy realmente enfadado y nadie me escucha, sigo siendo un buen chico de verdad a quien la gente debería escuchar.’

Dos rondas más tarde, cuando le preguntó cómo estaba de enfadado, Brandon juntó sus manos (indicando poca o ninguna ira). La consejera de la escuela observando esta transformación no se lo podía creer. Lo describió como ‘ver derretirse la rabia’. Brandon y Shari hablaron un poco más sobre el tema que había causado la erupción y después, juntos, hicieron un plan para el futuro. Cuando llegó el momento en que Brandon tuvo que regresar a su clase, preguntó ‘¿También puedo hacer tapping en casa cuando me enfado?’ ¡Este niño comprendió el poder de este proceso en 5 minutos! Lo ‘capto’ rápidamente y lo incorporó a su vida.

Shari escribe: ‘Ahora Brandon es un embajador de siete años de las terapias de energía. Hace tapping a solas y está enseñando a sus compañeros de clase a hacerlo. Tiene gente a su alrededor que muestran interés y buscan más información. Me enseña a mi cómo ‘hacer llegar el mensaje’. Ha abierto puertas que nunca me imaginé se abrirían en la conservadora comunidad rural en la que vivo. Este pequeño se merece TODO EL CRÉDITO. ¿Yo? Yo tuve suerte – qué maestro tan maravilloso de quien poder aprender.’

Brandon no ha vuelto al despacho del principal. Varias semanas después de la primera experiencia de tapping, Brandon le dijo a Shari que estaba preparado para ‘contar su historia para mis amigos.’ En las palabras de un niño de siete años, aquí está la versión de Brandon del uso de las terapias de energía.

ESO DEL TAPPING

Por Brandon (tal como fue contado a la Sra. S)

Hace que lo malo no duela tanto.

Me miran raro. Pero ahora saben por qué lo hago.

Mi amigo pudo sobreponerse a la muerte de su perro haciendo tapping.

Le enseñé cómo ayudar a su corazón.

Le dijo a su mamá que lo hiciera, pero ella pensó que era una tontería.

Le dije que lo hiciera de todos modos, simplemente que no la dejara verle.

Hizo que sus manos se volvieran más pequeñas cuando la Sra. S le ayudó.

La Sra. Lin (la consejera) me recuerda que haga tapping cuando estoy enfadado.

Puedo hacer tapping en mi aula o ir a ver a la Sra. Lin.

Estoy enseñando a la Sra. Lin a hacer tapping.

Le gusta hacer tapping al lado de la nariz. A mi me gusta la frente.

Me gusta la escuela ahora porque soy bueno.

Recibí un premio del principal por ser bueno.

Nunca lo tuve antes.

Nos les caía bien a mis profesores porque era malo.

Creo que le caigo bien a mi profesora ahora que soy bueno.

Creo que es suficiente.

Ah, sí. Hago tapping en casa cuando me chilla mi Yaya.

Shari escribe, ‘¡Al cabo de seis semanas, este niño puede declarar – me gusta la escuela ahora porque soy bueno! Su profesora insiste en que es un milagro – insisto en que es un mensaje muy poderoso sobre el valor de todas las almas – sin juicio.’

¡Un trabajo maravilloso Shari! Y abrazos a todos los Brandon de este mundo.

Ann Adams

Actualización Importante

Hola a Todos / Todas

Ann Adams me acaba de enviar esta actualización de Shari Snow sobre ‘Brandon’, el niño lleno de rabia sobre el que escribió aquí hace algunos días. Esta es una historia extraordinaria que hay que compartir con profesores, parientes y cualquier otra persona que trata con niños emocionalmente desfavorecidos.

Abrazos, Gary

Ann –

Los estudiantes de la zona empezaron su descanso de primavera el jueves. Fui a ver como le iba a Brandon y me encontré con que le habían enviado a casa temprano por un ‘asunto’ disciplinario. Estaba desolada hasta que me enteré de todo el incidente.

Parece ser que su profesora había estado ausente toda la semana y habían tenido 3 sustitutas distintas. El miércoles, la ayudanta de profesora también estaba ausente, lo cual dejaba a dos sustitutas en el aula. Ambas sustitutas conocían al ‘viejo’ Brandon y se esperaban lo peor. Brandon se vio metido en una confrontación verbal con otro alumno. Cuando la ‘profesora/sustituta’ intervino, Brandon solicitó ir a ver a la Sra. Lin (la consejera) para poder ‘hacer tapping’. La sustituta no comprendió a Brandon quien fue ‘incapaz de explicarse porque estaba enfadado’. La sustituta le dijo que se sentara y Brandon se metió debajo del pupitre de la profesora y empezó a hacer tapping – se negó a salir hasta que no se hubiese calmado. La sustituta dijo que simplemente le dejó ‘porque era más fácil que luchar con él’.

Cuando Brandon se volvió a incorporar a la clase estaba tranquilo y le fue muy bien hasta la hora de comer cuando el niño con el que había tenido la discusión verbal le golpeó en la cola del comedor. Según la sustituta, habían estado discutiendo toda la semana – Brandon se giró y tumbó al niño. Entonces se fue al despacho, se sentó en una esquina y empezó a hacer tapping. La secretaria dijo que repetía – ‘Soy un buen chico y los otros chicos deberían tratarme como tal’ – mientras hacía tapping.

Los padres de ambos niños fueron llamados a atender la escuela. No pudieron encontrar al guardián de Brandon, pero la madre del otro niño llegó echando humo. Aparentemente empezó a echarle la bronca a Brandon – él se levantó y con mucha calma dijo a la madre que él era mejor que eso y se marchó al despacho del principal y se sentó. A la madre la bloquearon en la puerta.

Cuando la consejera fue informada de que ‘Brandon está en el despacho’, acudió corriendo esperando lo peor. Dijo que casi no podía disimular la sonrisa que se asomó a su boca cuando le contó tranquilamente lo que había ocurrido, que estaba equivocado, y que sabía que le enviaban a casa por pegar al otro niño. Dijo que durante todo el rato cuando contaba lo ocurrido frotó su ‘punto de dolor’. Entonces le miró y sonrió diciendo – ‘pero me acordé de hacer tapping.’

Sí, un bache en la escalada hacia la perfección – pero qué lección para aquellos de nosotros que somos de alguna manera ‘estudiantes’ de Brandon.

Cuídate – Shari

Traducido por Vera Malbaski Grau – Escribir a Vera

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