Este artículo por el Dr. Tam Llewellyn-Edwards del Reino Unido señala un importante “escollo” que a veces frustra el progreso con EFT. Dos personas estaban usando EFT para, supuestamente, un ansia por panecillos. Uno tuvo una rápida mejora mientras que el otro fue a ninguna parte. Fue solo después de que Tam discriminase la diferencia en concreto en el ansia (chocolate) que la frase introductoria fue modificada y el “cliente que iba a ninguna parte” ahora mostró mejora. Esto es un refinamiento importante en el proceso de EFT y uno que conlleva estudio diligente.

Por el Dr. Tam Llewellyn-Edwards

Los fundamentos de EFT son muy fáciles de aprender y muy fáciles de usar. Sin embargo, una parte crítica es la frase preparatoria. Si la frase preparatoria no es correcta, todo el tapping y la intención del mundo probablemente no vayan a solucionar el problema con efectividad. Yo iría más lejos y diría que en prácticamente todos los casos en los que EFT se ha visto fallar, el problema no está usualmente en el método sino con la frase preparatoria.

Aquí tenemos un simple ejemplo de mis notas que demuestra la importancia de la buena “preparación” mientras estaba trabajando simultáneamente con dos personas. La frase preparatoria fue correcta para una, pero no para la otra y así lo mostraban los resultados.

Estaba presentando y demostrando EFT en una seria de presentaciones a enfermeras en el Hospital local del Servicio Nacional de la Salud en Inglaterra. Durante estas presentaciones, yo siempre hago demostraciones usando voluntarios de la audiencia como pacientes.

En esta ocasión, el voluntario era un enfermero, al que llamaremos Joe, que estaba luchando con un problema de peso. Él había seguido dietas para bajar su peso, pero siempre su amor por (estilo americano) panecillos le frustraba y causaba que su peso se volviera a incrementar. Pidió que le quitáramos su deseo de panecillos.

No tenía ninguno en ese momento, pero una de las otras enfermeras ofreció uno de su bolsa de la compra para ser usado en la demostración: era un panecillo de chocolate que tenía muy buena pinta.

Usé el proceso estándar de EFT, como siempre hago en estos casos, y empecé por pedir a Joe que valorara cuánto deseaba el panecillo en ese momento y dijo que tan pronto como lo vio y lo olió, su deseo era de diez en una escala de cero a diez.

Al mismo tiempo, una de las otras enfermeras, a la que llamaremos Jean, dijo que su deseo era de veinte en la misma escala de cero a diez y pidió si también podía tomar parte en la demostración, así que se unió a ella. Nosotros usamos la “frase preparatoria”: “incluso aunque tengo ansia por ese panecillo, yo estoy bien”.

Tanto Joe como Jean pasaron a través de la habitual secuencia de tapping y el nivel de Joe en la escala cero a diez cayó rápidamente. Solo subió un poco cuando olió el panecillo, pero inmediatamente volvió a caer con otra ronda de tapping. Por otra parte, el nivel de Jean se mantuvo tozudamente en veinte.

En un intento de subir el nivel cero-diez de Joe desde cero para comprobar la terapia, le pedí que probara el panecillo y que lo comiera y todo si lo deseaba, pero declaró que no lo quería. De hecho, ¡pensaba que ya ni siquiera le gustaban más los panecillos! Estaba solucionado.

Cuando Jean, todavía en veinte, me oyó ofrecerle el panecillo entero a Joe, ella chilló: “solo haced que deje un poco de chocolate para mí”. Esta era la clave. Jean no tenía ansiedad por el panecillo, sino por el panecillo de chocolate o incluso solo por el chocolate.

Dos rondas más con Jean usando la frase preparatoria: “incluso aunque tenga ansia por ese panecillo de chocolate, yo estoy bien”, la bajó a un nivel de cero. Cuando intentó comer un poco de chocolate de la parte superior del panecillo, ella lo escupió y dijo que tenía gusto amargo.

Joe había sido adicto a los panecillos en general, mientras que Jean era adicta a los panecillos de chocolate. Así que ellos necesitaban diferentes “frase preparatorias”. Incluso el pequeño error al no incluir la palabra “chocolate” en la frase preparatoria de Jean, impidió completamente que funcionara EFT.

El panecillo era uno de chocolate negro, así que una de las otras enfermeras le dio a Jean un trozo de chocolate blanco el cual ella no comió porque dijo que también tenía un gusto “extraño”.

Parecía que Jean era adicta al chocolate, no a los panecillos, así que después de terminar la presentación, le di una corta sesión privada trabajando más concretamente en los restos de su adicción al chocolate.

Dr. Tam Llewellyn-Edwards

Profesional de Terapia Energética y Formador. Tickhill, UK.

Traducido por Juan Carlos Vega – Escribir a Juan Carlos