Hola a todos,

Este método de gestión de la ira por Angie Muccillo, de Australia, es un enfoque de sentido común para ser usado por gente que ha alcanzado su “punto de ebullición”. En su uso de ella con un cliente, ella dice: “ella empezó a temblar y a llorar y literalmente a echar humo mientras se imaginaba lo que les haría si pudiera. Después de cuatro rondas, ella paró, abrió sus ojos y absolutamente asombrada dijo: “se ha parado, simplemente se ha parado, se ha ido” refiriéndose a su intensa ira y sentimientos de venganza. Ella estaba completamente sorprendida y atónita y, por supuesto, muy aliviada”.

Por Angie Muccillo

Hola Gary,

Ésta es una técnica de gestión de la ira que he usado con éxito para ayudar a clientes a “dejar salir el vapor” con seguridad y efectividad, combinando EFT con una simple visualización para ayudar a “vaporizar” la energía de la ira.

La función de una torre de enfriamiento es la de extraer la energía de un edificio. Ésta es una metáfora interesante y puede ser usada para sacar la energía “calentada” que se puede crear dentro de nosotros, a veces hasta el punto de ebullición. Las torres de enfriamiento son chimeneas diseñadas especialmente usadas en la producción de carbón para electricidad.

Aquí el concepto es usado como una metáfora para la subida y suelta de la energía de ira “recalentada” y emociones, las cuales hierven dentro y nos causan finalmente perder nuestra frialdad inapropiadamente las más de las veces y en detrimento de otros y de nosotros mismos. Aquí tenemos un ejemplo de un tratamiento en el que el cliente pasó de “echando vapor a frío” en cuatro rondas.

Sue (no es su nombre real) describió un incidente perturbador en el que su hijo de ocho años era acosado y golpeado por un grupo de chicos mayores en unos lavabos de la escuela hace unos pocos meses. Sue describió cómo, en su ira y rabia, ella irrumpió impetuosamente en la escuela para literalmente buscar a los chicos que habían dañado a su hijo. Ella estaba enfadada con la escuela por permitir que esto sucediera y sentía que no se hacía suficiente sobre ello. Lanzó insultos a los profesores, y salió afuera en un arranque de ira, pidiendo poner sus manos sobre esos chicos.

Puesto que el incidente del hijo de Sue originó miedo a los lavabos públicos, experimentó ansiedad de separación y pasó de ser un chico brillante, sociable y popular a ser uno retraído y asustado con miedo de ir a ninguna parte sin su madre, incluyendo la escuela. Sue vino a hablarme sobre obtener ayuda para su hijo, pero se estaba poniendo visiblemente alterada mientras contaba la historia.

Ella se estaba aferrando claramente a un enorme nivel de rabia hacia los atacantes de su hijo y la escuela y estaba hablando sobre volver a la escuela otra vez para hacerla decir de la misma manera que hizo antes.

Como ya estaba en el momento en este caso, en lugar de aplicar EFT de la manera normal usando las frases preparatorias, le pregunté a Sue si podía empezar a hacer tapping en ella, mientras ella se sentía alterada. Ella estuvo de acuerdo en probarlo

Mientras yo hacía tapping en los puntos abreviados de manera continua, le pedí a Sue que cerrara sus ojos y que visualizara qué haría a esos chicos si pudiera ponerles las manos encima. Le pedí que enviara esos pensamientos e imágenes hacia arriba a través de su cabeza como si estuviera dejando salir vapor a través de una chimenea.

Ella empezó a temblar y a llorar y literalmente a echar vapor mientras se imaginaba qué les haría si pudiera. Después de cuatro rondas, ella paró, abrió sus ojos y absolutamente asombrada dijo: “se ha parado, simplemente se ha parado, se ha ido” refiriéndose a su intensa ira y sentimientos de venganza. Ella estaba completamente sorprendida y atónita y, por supuesto, muy aliviada.

Le pregunté si tenía deseos de describir qué sucedió en su mente. Ella dijo que al principio apareció la visión de una pistola vívidamente al dirigirse a los chicos y los profesores, pero luego la imagen simplemente se desvaneció y ella simplemente se “salió de ello”. Ella se había enfriado en unos pocos minutos.

Uno podía ver el alivio en su cara y en su cuerpo, que se había acomodado de nuevo en la butaca. Ella se dio cuenta de lo destructivo que era cargar con esta clase de ira y de lo diferente que se sentía sin ella. Ella dijo que la imagen del vapor saliendo de su cabeza ayudó de verdad a dejarla marchar.

En su recién encontrada nueva frialdad, ella empezó a hablar de forma diferente acerca de la situación en conjunto y empezó a salir con nuevas ideas y observaciones sobre cómo manejar el problema. Innecesario decir que estas eran mucho más diplomáticas que el uso de la artillería. En lugar de sentirse “en guerra” con los atacantes de su hijo y la escuela, ella era capaz de “deponer sus armas” (sus miedos, venganza, profundo sentimiento de injusticia e ira defensiva) y empezar a tomar decisiones desde un lugar de calma, más bien que desde el anterior lugar de ira.

Ella reconoció que su ira no hizo más que empeorar la situación y no consiguió nada en lo referente a la resolución. Ella estaba contenta de estar libre de ella y se sentía lista para debatir la situación calmadamente.

En una sesión por separado con su hijo, usamos la misma técnica para soltar su rabia hacia los chicos que le habían dañado y humillado. Curiosamente, él también salió con la misma visualización de la pistola. Esta es la clase de perturbaciones emocionales profundas que nuestros chicos no necesitan guardarse dentro y cargarlas hasta la edad adulta. Somos increíblemente afortunados de tener EFT. Con una larga sesión, EFT ayudó a resolver todos sus problemas y él vuelve a estar confiado y libre de estrés, sin mostrar ninguno de los anteriores síntomas de ansiedad.

Cómo aplicar la Técnica de la Torre de Enfriamiento

Siempre que se sienta “calentado” por algo, y sienta como si pudiera “saltar por los aires”, use EFT para quitar el calor y enfriarse hasta un punto seguro para disolver la ira antes de crear problemas mayores.

Invierta tiempo haciendo EFT sobre estos asuntos hirvientes, cambiando el patrón desde uno de destrucción potencial a uno de una paz y calma más grandes. El truco es soltar en su mente, sin retenerlos, todos los pensamientos y acciones que esté tentado a tomar.

A veces, nosotros simplemente llevamos estos dentro de nosotros, permitiéndonos llegar a un punto de ebullición y luego explotar. Mientras otras veces, explotamos primero y pensamos después. Pero en ese momento, con frecuencia es demasiado tarde y en el mejor de los casos, dañamos a nuestros seres queridos o en el peor caso, podemos llegar a cometer un crimen, todo lo cual podría haber sido evitado con un poco de sencillo tapping para permitir dejar salir el exceso de vapor (energía).

1. Piense en un problema de su vida que esté causándole estar “en guerra” con alguien, o algo en su vida sobre lo que está “caliente”. ¿Hay alguna persona o grupo de personas a las que “podría matar” por algo que ellos han hecho contra usted o alguna otra persona que le deja sintiéndose enrabiado? Use un “calentómetro” para medir lo caliente que está por ese problema, siendo cero “completamente frío” y diez “100 % de vapor o humo”.

2. Cierre los ojos y permítase centrarse en la escena en el ojo de su mente e imagine lo que haría para recobrarse, apaciguarse, solucionar el tema, etc. Diga lo que realmente se siente forzado a decir o forzado a hacer a la otra persona o personas.

3. Mientras deja que el “calor” suba, haga tapping de forma continuada enviando esos pensamientos e imágenes hacia arriba a través de su cabeza como si estuviera liberando vapor a través de una chimenea. Haga tapping hasta que todas esas imágenes se hayan evaporado como el vapor.

Usando EFT como “arma” para acabar con esas guerras interiores y exteriores crea un profundo sentimiento de paz personal a pesar de las circunstancias externas y esto se convierte en paz en casa, en el trabajo y en la comunidad. Todos podemos contribuir a la paz mundial simplemente dejando salir sistemáticamente el vapor con EFT. Todos tenemos el poder. ¡Lo tenemos al alcance de la mano!

Saludos

Angie Muchillo

Traducido por Juan Carlos Vega – Escribir a Juan Carlos