El miedo agrava la sintomatología de las enfermedades. El uso de EFT se ha demostrado como herramienta muy eficaz para reducir el síndrome doloroso, especialmente cuando se abordan aspectos como el miedo a la propia enfermedad y sus consencuencias

dolor cabeza

Por José Carlos Tutor, Santiago de Compostela (España)

Escribe a José Carlos 

El miedo puede jugar un importante papel como factor agravante, e incluso desencadenante, de distintos síndromes psicofisiológicos ya sean  dolorosos (músculo-esqueléticos o no) o disfuncionales (del ritmo cardiaco, tensión arterial, gastrointestinales, genitourinarios, tinnitus, etc.), y por lo tanto en la perpetuación de la sintomatología. Incluso, aún cuando estos síntomas físicos hayan desaparecido, o al menos disminuido de forma importante, si permanece el miedo a su posible recurrencia, inevitablemente los síntomas regresarán. Consecuentemente, un buen programa terapéutico ha de incluir la superación del miedo a estos síntomas (John E. Sarno, MD, “Curar el Cuerpo, Eliminar el Dolor”, Editorial Sirio, 2006). Sin embargo, el miedo es posiblemente la emoción más difícil de superar (Lissa Rankin, MD, “The Fear Cure: Cultivating Courage as Medicine for the Body, Mind, and Soul”, Hay House Inc., Reprint Edition, 2016).

En situaciones de desequilibrio fisiológico por estrés o miedo, bajo un predominio del sistema nervioso autónomo simpático y debido a la elevada producción de adrenalina, se pueden mantener en el tiempo condiciones de aumentado ritmo cardiaco, vasoconstricción arterial, hipertensión, aumento de la resistencia periférica a la circulación sanguínea con restricción del flujo de sangre y por tanto del aporte de oxígeno. Esta reducción de la disponibilidad de oxígeno en los tejidos tiene como resultado la producción de dolor si se afectan músculos o tendones, y de dolor, agarrotamiento, hormigueo, ardor, entumecimiento, fatiga, y debilidad, si se afectan nervios.

Así pues, el miedo puede desempeñar un papel determinante en la intensidad y mantenimiento del dolor, ya sea el miedo al propio dolor, el miedo a no curarse, el miedo a que otras emociones (ira, rabia, ansiedad, frustración, angustia…) puedan aumentar los síntomas, el miedo a las posibles consecuencias limitantes del dolor en los distintos ámbitos vitales del paciente (familiar, trabajo, práctica deportiva…), el miedo a la muerte, etc. 

Para una evolución satisfactoria de los síntomas físicos en estos casos, es de la máxima importancia a nivel práctico trabajar el bloqueo emocional producido por el miedo, al que debe prestarse una especial atención considerando todas las posibles causas de este miedo.

La información proporcionada por el test muscular puede ser de gran utilidad en la identificación y priorización de los bloqueos emocionales implicados, así como cuáles de las emociones atrapadas pueden trabajarse de forma conjunta. Frecuentemente en pacientes con síndromes dolorosos, el test muscular “orienta” hacia un abordaje prioritario del miedo con respecto al de cualquier otra emoción atrapada concomitante.  

En síndromes dolorosos el EFT tapping puede ser una buena herramienta para la liberación de bloqueos emocionales producidos por el miedo

Antes de empezar a hacer tapping tomarse algún tiempo respirando profundamente (preferiblemente respiración abdominal), para enfocarse en el miedo y su incardinación en el conjunto de síntomas físicos y sensaciones que se sienten en el cuerpo como el dolor y, frecuentemente en el caso de síndromes musculo-esqueléticos, agarrotamiento, debilidad, entumecimiento, hormigueo, quemazón, fatiga crónica, zumbido de oídos.

En las primeras rondas utilizar en el punto karate frases preparatorias del tipo:

“Aunque tengo miedo a este dolor (u otro síntoma físico), yo me quiero, me acepto y me perdono completa y profundamente”.


“Aunque el miedo que tengo contribuye al mantenimiento en el tiempo de este dolor, yo me quiero, me acepto y me perdono completa y profundamente”.


“Aunque tengo miedo a no poder liberarme de este dolor, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente”


“Aunque el miedo que tengo es una dificultad para la liberación total de este dolor, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente”.


“Aunque tengo miedo que otras emociones (frustración, ira, rabia, culpa, estrés, ansiedad etc.) puedan aumentar mi dolor, yo me quiero, me acepto y me perdono completa y profundamente”.


“Aunque tengo miedo que este dolor represente una limitación muy importante en mi trabajo, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente”.


“Aunque tengo miedo que este dolor no me permita una adecuada interacción con mis hijos, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente”.

Continuando en los puntos de ceja, lado ojo, debajo ojo, debajo nariz, debajo boca, clavícula, debajo brazo, y coronilla con las correspondientes frases recordatorio tipo: “Miedo a este dolor”.

En siguientes rondas introducir en la frase preparatoria modificaciones del tipo: “Aunque aún tengo miedo a este dolor, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente”, continuando con frases recordatorio tipo: “Aún miedo a este dolor”.

En siguientes rondas introducir en la frase preparatoria modificaciones del tipo: “Aunque aún tengo miedo a este dolor, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente, y elijo liberarme completamente de este miedo“, continuando con frases recordatorio tipo: “Elijo liberarme del miedo a este dolor”.

En siguientes rondas utilizar frases preparatorias del tipo: “Aunque aún tengo miedo a este dolor, yo me quiero, me acepto, y me perdono completa y profundamente, y elijo llenarme de paz interior, libre de miedo y dolor”, continuando con frases recordatorio tipo: “Elijo llenarme de paz interior, libre de miedo y dolor”. 

 cenefa

En la realización práctica de un protocolo EFT, me parece preferible hacer el seguimiento del correspondiente proceso de liberación emocional mediante la formulación de preguntas de tipo binario si/no al subconsciente, utilizando para ello un autotest muscular (test balanceo, péndulo, etc.), que con la clásica evaluación subjetiva de intensidad en una escala 0-10.

Las preguntas en nuestro caso podrían ser del tipo: ¿Es necesario seguir trabajando en la liberación de este miedo?, ¿Ya ha sido liberado el bloqueo emocional producido por el miedo?. También debería preguntarse si hay otras emociones atrapadas que estén produciendo bloqueos, y si es necesario liberarlas ahora, o si existen creencias limitantes, para  investigar cuales son y poder trabajar con ellas. 

José Carlos Tutor, Santiago de Compostela (España)

El doctor José Carlos Tutor, es practicante EFT y Especialista en Farmacología y Bioquímica Clínica.

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