Hola a todos,

Linda Wood, del Reino Unido, se detiene a ayudar a una niña que se encuentra muy disgustada. Al final del artículo ella comenta, “No fue hasta que terminé que recordé a la madre quien estaba parada viendo con la boca abierta y en total incredulidad mientras veía lo que estaba sucediendo.”

Por Linda Wood

¡Cuando descubrí EFT, hace como 5 años, creí que había descubierto oro! “¡Esto es!” yo pensé. “¡Esta es la CADENA QUE FALTABA al rompecabezas de auto-ayuda! Es el “cómo” que faltaba en los 100 libros de auto ayuda que había leído en la última década.”

Yo quería hacer tapping en CADA PERSONA que veía. Quería jalar a la gente de la calle y hacer tapping en ellos. Pero, por supuesto, pronto aprendí que eso no era posible. No todos están listos. Consecuentemente, es una lucha TRATAR DE ENCONTRAR ESE BALANCE, el cual muchos de nosotros quienes somos tan apasionantes a EFT buscamos. ¿Cuándo es que nos extendemos y OFRECEMOS LAS HABILIDADES Y CONOCIMIENTOS de EFT si no se nos pide? ¿Cuándo es que dejamos las cosas tal como están?

Un día mientras caminaba por el centro de una aldea en Inglaterra, observé un pequeña niñita, no más de 3 años de edad, acostada en el pavimento, hecha una bolita al lado de la entrada de una tienda. Era obvio que estaba muy disgustada y tratando de alejarse lo más que podía de quien yo suponía era su madre, que estaba parada al lado de una carriola, haciendo todo lo posible por convencer a la niña que se subiera. Era bastante obvio que la niña no tenía ninguna intención de subirse a la carriola sin MUCHA resistencia.

“¿Me detengo y la ayudo o permito que la madre se haga cargo de esto? ¡Claro que un adulto puede manejar a una pequeñita, es casi todavía un bebe!” me dije yo misma.

Decidí que no era asunto mío. Entré a la tienda, anduve viendo como por 15 minutos y me salí. Cuando salí de la tienda, me sorprendí ver que todavía estaba la niña hecha una bolita más pequeña, totalmente contra la pared de la tienda mientras la mamá estaba frenéticamente hablando en su celular pidiéndole a alguien que viniera a asistirla y dándole instrucciones de cómo llegar a la tienda. Mi instinto se apoderó de mí. Yo sabía que mamá necesitaba ayuda.

Me hinqué en la acera al lado de la pequeñita y le dije, “Hola, ¿estas teniendo un mal día?”

Me imagino que mi acento Americano le causó curiosidad a esta pequeña niña inglesa porque movió su brazo de su cara y me vio con una mirada de sorpresa y curiosidad. Entonces supe que tenía su atención, así que le pregunté, “¿Puedo levantarte y ponerte en esa carriola?”

Ferozmente movió su cabeza “¡NO!” (Está bien, si palabras no van a convencerla, entonces es el momento apropiado para usar EFT.)

Una vez más, como si fuese instinto, de repente dije, “¿Me permites que te enseñe como usar tus Botones Mágicos para que te sientas mejor?” Imagínense mi asombro cuándo ella se paró, literalmente como un ‘Jack-en-la-caja’ totalmente en atención con sus brazos a su lado, sin decir una palabra, sólo esperando mis próximas palabras.

¡Se había ido de la posición fetal a esa de un soldado en atención dentro de un segundo! Por unos cuantos segundos, yo misma estaba totalmente asombrada por su respuesta y cooperación inmediata. Entonces, otra vez por instinto, levanté mis brazos y empecé hacer tapping sobre mi cabeza y le dije, “Puedes imitarme y hacer tapping en ti misma mientras yo lo hago en mí y te enseñaré dónde están tus Botones Mágicos.” Movió su cabeza en acuerdo y movió sus deditos delicados sobre su cabecita y mientras me miraba muy atenta, empezó hacer tapping en ella misma.

“Aquí está el primer Botón Mágico” le dije mientras las dos hicimos tapping, “OK. Ahora mueve tus deditos a este próximo Botón Mágico y haz tapping (lado del ojo). Ella lo hizo. Así continuamos hacia abajo incluyendo todos los puntos del atajo. Entonces le pregunté, “¿Te sientes mejor?” Ella se veía mucho más calmada y movió su cabeza en acuerdo y me dijo “Sí.” No estaba sonriendo pero definitivamente estaba intrigada, confiaba, y sin quitar sus ojos de mí y haciendo todo lo que le decía.

Le pregunté, “¿Quieres que hagamos tapping en los Botones Mágicos de nuevo?” Asintió con la cabeza y de nuevo levantó su brazo. Esta vez incorporé unos comentarios mientras hacíamos tapping…”Eres una niña tan hermosa.” “Eres tan buena y tan bonita.” Después de la segunda ronda, le pregunté, “¿Te sientes más calmada ahora?” Esta vez respondió con un fuerte movimiento de la cabeza.

Para comprobar donde estábamos en el caso, le pregunté, “¿Puedo ponerte en la carriola?” Ella movió su cabeza que sí varias veces lo cual indicó que ya no había resistencia. Con gusto me permitió que la levantara y la pusiera dentro de la carriola. Era todo lo que podía yo hacer para contenerme de darle un fuerte abrazo y beso a esta niña tan adorable antes de ponerla dentro de la carriola, pero sabía que eso sería empujar las cosas.

Mientras la coloqué dentro de la carriola, me agaché y le dije, “¿Ahora si vas a tener un buen día?” De nuevo movió su cabeza en asentir. Tomé unos segundos más para preguntarle, “Cuando te vuelvas a sentir mal, ¿puedes recordar tus Botones Mágicos? y mueve tus brazos y haz tapping hasta que te sientas mejor.” Mientras le decía estas palabras, yo rápidamente estaba moviendo mi mano de un punto a otro y ella levantó su mano para hacer lo mismo mientras me dijo un firme “Sí.” Entonces ella se recostó en paz en su carriola. La crisis se había terminado.

No fue hasta que todo esto sucedió que recordé a su mamá allí parada todo este tiempo, boca abierta, y en totalmente incredulidad mientras veía lo que estaba sucediendo. Tomó unos cuantos segundos para que la mamá se recuperara lo suficiente para decir, “Muchas Gracias” y después dijo en broma, “Te buscaré de nuevo esta tarde cuándo vuelva a tener problemas.” Ella sonrió y caminó. EFT no deja de causarme asombro. Yo continué mi camino con tanto asombro como la madre, aún después de cinco años de tener experiencias de cientos de milagros con EFT.

Esta pequeña niña obviamente era muy inteligente, sin embargo ni una vez soltó una palabra. Con facilidad ella hizo tapping e hizo exactamente lo que le pedí. Si observas, no seguí el protocola estándar de EFT con el punto de karate, la frase preparatoria, ni siquiera las frases recordatorias. Sencillamente hice tapping y ella me siguió, y después yo dije unas cuantas frases positivas y eso fue todo. Todo el proceso no pudo haber tomado más de tres minutos. Estoy tan contenta de que intervine y permití que el poder que es mayor que mí trabajara por medio de mí.

Traducido por MMc

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