Ni siquiera tienes que ser madre para disfrutar éste…

Brian invitó a su madre para cenar. Durante la cena, la madre de Brian no pudo evitar notar lo bello que era Jennifer, la amiga de Brian que compartía su departamento. La madre de Brian había dudado durante mucho tiempo de la relación platónica entre Brian y Jennifer, y esto sólo despertó más su curiosidad.

A lo largo de la tardeada, mirando cómo interactuaban los dos, ella empezó a preguntarse si no había más de lo aparente entre Brian y Jennifer.

Leyendo el pensamiento de su mamá, Brian ofreció, ‘Sé lo que has de estar pensando, pero te aseguro que Jennifer y yo sólo compartamos el departamento’.

Alrededor de una semana después, Jennifer le dijo a Brian, ‘Desde que vino tu madre no he podido encontrar ese bello cucharón de plata para la salsa. ¿Se lo habrá llevado?’

Brian dijo, ‘Bueno, lo dudo, pero le enviaré un correo sólo para estar seguro. Entonces se sentó y escribió:

Querida Mamá,

No estoy diciendo que ‘sí’ tomaste el cucharón de la casa, ni estoy diciendo que ‘no’ tomaste el cucharón. Pero es un hecho que falta desde que tú estuviste aquí para cenar.

Con amor, Brian

Varios días después, Brian recibió una respuesta de su madre que decía:

Querido Hijo,

No estoy diciendo que ‘sí’ duermes con Jennifer, ni estoy diciendo que ‘no’ duermes con Jennifer. Pero es un hecho que si Jennifer durmiera en su cama, ya hubiera encontrado el cucharón.

Con amor, Mamá

LA LECCIÓN DEL DÍA – NUNCA MIENTAS A TU MADRE

Autor desconocido