Saludos a todos/as,

Psiquiatra y veterano practicante de EFT, Henry Altenberg MD, nos ofrece este relato personal que haría un creyente de cualquiera.

Por Henry Altenberg, MD

Querido Gary:

Pensé que podrías encontrar interesante mi experiencia personal con EFT para lidiar con el dolor, en particular en términos de mi reacción.

Hace 2 meses, desperté a media noche, alrededor de las 3 o 4 am, con un increíblemente fuerte dolor en mi pantorrilla derecha (debido a un espasmo). Lo categorizaría como un 40 en una escala de 0 a 10. Sentía como si alguien hubiese apuñalado mi pantorrilla con una cuchilla muy afilada.

Inmediatamente hice tapping para el dolor, en un 10, y seguidamente bajó a un 5 de 10. Entonces, rápidamente hice tapping de nuevo y bajó a cero. Dentro de lo que parecieron segundos, me dormí. Cuando desperté a las 8 am, sabía que no lo había soñado, ya que la pantorrilla estaba sensible (pero sin dolor alguno). Entonces me pasé murmurando, aunque he estado estudiando y enseñando EFT durante 9 años, “No puedo creerlo; no puedo creerlo.”

No solo lo creo completamente; lo sé. Una vez alguien entrevistó a Carl Jung y le preguntó, “¿Crée Ud. en Dios?” Lo pensó durante unos minutos y luego tranquilamente contestó, “Yo lo sé.” De modo que yo sé que EFT puede hacer todo lo que se reporta que es posible. Mi único problema, estos días, es que a veces parezco vendedor de pociones mágicas. Mi esposa dulcemente me reprende y me pide que me calme, que no sea tan entusiasta.

Como bien sabe, he ejercido como psiquiatra durante 55 anos, y aún continúo ejerciendo. Dicen que la práctica hace la perfección. Si continúo practicando EFT, puedo lograr un 95% de efectividad algún día. Ya que sólo tengo 82 años, estoy pensando en convencer a varios médicos en los próximos 18 años para que prueben EFT.

Si la prueban, hasta puede gustarles.

Recuerdos, Henry Altenberg,

Traducido por Gladys Muñoz Escribir a Gladys