Alejandra Mitnik nos cuenta cómo ayudó a una estudiante en un curso a liberarse de un recuerdo que no quería recordar. Su estudiante pensaba que EFT no funcionaba para ella y al trabajar con su creencia, encuentra alivio. Escribir a Alejandra

Por Alejandra Mitnik Fischman

Una de las actividades que hago hacer a mis alumnos en los cursos de EFT, es analizar casos que hay en los archivos del Boletín.

Generalmente, las preguntas son:

1.- ¿Cuál es el motivo de consulta tratado en el caso a analizar?

2.- ¿Qué tipo de EFT se ha utilizado?

3.- ¿Cuál ha sido la palabra clave detonante para el terapeuta o facilitador?

4.- ¿Cuál ha sido el recuerdo raíz?

5.- ¿Se ha podido llegar a una solución?

En el trabajo de hoy, Nazareth, una adolescente de 18 años, preciosa y con mechas, supo encontrar, de manera muy concisa, las respuestas a las preguntas anteriores.. Sinceramente, fue una sorpresa para mí, porque en todas las otras clases, no demostró tanta soltura y claridad.

Hoy la sido la última clase del curso de EFT y Nazareth, por fin, ha decidido animarse a plantear su caso delante de todo el grupo.

“Mi problema es que yo no puedo terminar los cursos. Cada vez que empiezo algo, no lo termino. No tengo determinación.”

Medimos intensidad, estaba en un 8 e hicimos tapping para el tema de la determinación. Al terminar la ronda, dice:

“Ya no me preocupa la determinación, pero el problema es que yo, no es que no crea en esta técnica, porque yo creo en la Ley de la Atracción, pero creo que EFT no va a servirme a mí”.

Hicimos tapping sobre esta creencia limitante, con las siguientes frases de preparación:

“Aunque yo crea que esta técnica es una chorrada, me quiero y acepto, profunda y completamente.”

“Aunque yo crea que esta técnica funciona, porque creo en la Ley de la Atracción, pero no creo que funcione en mí, yo me quiero y acepto, profunda y completamente.”

“Aunque creo que EFT no funcionará en mí, me quiero y acepto, profunda y completamente.”

Le pregunté cómo estaba su creencia en la técnica y su determinación. Contesta que la determinación está bien y que cree en la técnica, pero que tiene un dolor de barriga.

Nos adentramos en el dolor. Dónde le duele exactamente, cómo es el dolor, si ya lo ha tenido alguna vez, etc. Hacemos tapping sobre el dolor y en la primer ronda, desaparece.

Entonces, aparece el recuerdo de sus 15 años, cuando un profesor del Instituto le dice: “¡Pero tú de que vas, que no sirves para nada y sólo te ocupas de tus mechas!”

Le pregunto por la emoción que le trae recordar esto y explica que ahora le produce piedad. Porque su madre le enseñó que cuando una persona nos agrede, tenemos que pensar que esa persona está mal y debe tener una vida muy triste y por ello, necesita descargarse contra nosotros. Entonces, debemos rezar por esa persona para que esté bien. También agrega:

“En aquel momento, me afectó, porque me sentí desvalorizada y avergonzada delante de todos.”

Hacemos tapping sobre el sentimiento de piedad, lo que le afectó escuchar las palabras del profesor y las palabras de su madre.

Chequeamos sobre cómo se siente y se emociona más. Le pregunto si ha recordado algo y dice:

“A los 14 años pasó algo con una persona. No puedo decirlo. (Comienza a llorar) Esa persona… No quiero recordar…”

Le propongo hacer tapping con “ese recuerdo que no quiero recordar” y acepta agregando:

“Es que él fue muy importante para mí. Tenía mano larga. Me trató muy mal.”

Empezamos:

“Aunque me afecta recordar lo que pasó, me quiero y acepto, profunda y completamente.”

“Aunque no quiero recordar lo que pasó, me quiero y acepto, profunda y completamente.”

“Aunque no puedo decir lo que pasó, me quiero y acepto, profunda y completamente.”

CC: Esto que pasó.

LO: Esto que me afecta recordar.

BO: Esto que no puedo decir.

BN: Esto que no quiero recordar.

BL: Tenía sólo 14 años.

CL: Esa persona.

BB: De mano muy larga.

BP: Me trató muy mal.

CO: Esto que no quiero recordar.

Como aún le sigue afectando un poco, volvemos a hacer una ronda de tapping con “lo que queda de lo que le afecta al recordar” y Nazareth se tranquiliza.

Revisamos todas las emociones y aspectos trabajados:

Determinación, dolor de barriga, maltrato del profesor, maltrato de “esa persona” a los 14 años.

Vuelvo a poner a Nazareth frente al recuerdo del profesor y luego, frente al recuerdo de “esa persona”.

Dice que ya no le afecta recordar. Terminamos con una ronda en positivo.

“A pesar de que yo creía que EFT no funcionaría en mí, yo ahora, me siento mejor.”

“A pesar de que yo no podía recordar porque me maltrataron, ahora recuerdo.”

“A pesar de que yo no termino los cursos, hoy puedo terminar este curso de EFT y por todo esto, yo me amo, yo me acepto, yo me quiero, profunda y completamente.”

Gracias a Nazareth, por compartir esta experiencia con todos nosotros. Deseo de corazón, que pueda servirle, que sienta que sí puede estudiar, que sí vale la pena intentarlo y que a partir de ahora, en cualquier ocasión en que vuelva a sentirse desvalorizada, sepa que puede recurrir a EFT.

Alejandra Mitnik Fischman

Prof. Lic. en Ciencias de la Educación (Argentina)