Esta silla en la que me siento puede ser de lo más interesante a veces. No solo tengo el privilegio de compartir pensamientos con incontables terapeutas /sanadores dedicados, sino que también logro tener una visión más amplia de distintas aplicaciones de EFT que cualquier otra persona. A veces algunas llegan a todos los que están en la lista, y otras, debido a cuestiones de privacidad, se mantienen tras la escena. Hoy quiero compartir tres casos con ustedes.

CASO #1 – Oídos tapados: Hace unos dos meses almorcé con Millie. No pude evitar el notar que estaba todo el tiempo moviendo su mandíbula de forma anormal, así que le pregunté la razón. Ella me dijo que hacía unos tres años sus oídos se le habían ‘tapado’ y la única forma de sentir mejoría era mover su quijada frecuentemente de tal forma que sus oídos se destaparan. Ella había probado con médicos, pastillas, etc. pero nada parecía ayudar más que el alivio momentáneo que le brindaba mover su quijada.

Millie no sabía nada de EFT, ni siquiera que existía, pero estuvo de acuerdo en probarlo a pesar de que estábamos en un restaurante público. Así que comenzamos a hacer tapping frente a todos –“aún cuando mis oídos están tapados… etc.” Estoy acostumbrado a esto, por supuesto, pero mis clientes no (y las personas en el restaurante sí voltean). Sin embargo, he aprendido a ignorar la vergüenza potencial y el cliente usualmente lo hace también a pesar de que lo que está haciendo parece simplemente ridículo, si no es que cómico.

En dos rondas de EFT la ‘tapazón’ en el oído izquierdo bajó a cero, y en el derecho bajó a 1 o 2. Tratamos otra ronda para el oído derecho pero no tuvo mayor avance. Sin embargo, el alivio general fue muy grande. La vi dos semanas después y su oído derecho seguía en 1 o 2. El izquierdo estaba en cero y ha estado así desde el día del restaurante. Hicimos dos rondas de EFT en el oído derecho y bajó a cero. Ambos oídos se han mantenido en cero desde entonces (dos meses). El tapado desapareció, aparentemente de forma permanente, por primera vez en tres años.

Recuerden, «¡Pruébenlo en todo!» Gary

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CASO #2–Suicidio: Por ciertas sensibilidades políticas y de privacidad en este caso, uso nombres ficticios y dejo fuera muchos detalles. Sin embargo, este caso contiene algunas lecciones útiles.

Recientemente el Dr. K recibió el caso más difícil de su carrera (de entre miles). La clienta, Mary, anunció antes que comenzara su sesión que si no lograba sentir alivio, iba a suicidarse. Ella había sido testigo de bastante violencia a lo largo de su vida, particularmente en tiempos recientes, y era sujeto de feroces amenazas y violencia hacia ella. Se encontraba en un estado constante de miedo y nerviosismo y prefería morir antes de seguir en ese estado emocional.

Dr. K es muy bueno con otra técnica, el método A, que usa en la mayoría de los casos que ha tenido recientemente. Dudaba en usarlo en este caso, debido a que expondría a la clienta a mayor intensidad emocional de lo que podría soportar. Dr. K necesitaba otra técnica que fuese poderosa como para solucionar este intenso problema, pero que se pudiese hacer con mínimo dolor. El había visto el video de “6 días en el hospital de veteranos” y acababa de recibir el paquete de EFT el día antes que las sesiones con Mary comenzaran. De lo poco que pudo revisar, le pareció que EFT podría ser una opción, y que aparentemente no tenía el mismo riesgo de producir dolor que el método A. Él estaba dispuesto a probarlo debido a que en este caso, parecía que había poco que perder. Resultó que el Dr. K se hizo muy hábil muy pronto.

Me aseguré que el Dr. K supiera que no soy un terapeuta con licencia y estuve de acuerdo en ser su consultor en caso de que aparecieran dudas. Me llamó en diversas ocasiones durante el ‘asunto’ de tres días con Mary para preguntar respecto al uso correcto de EFT en este caso, y como mejor pude, le aconsejé respecto a los diversos problemas que aparecieron.

Este era un caso particularmente frustrante ya que Mary tenía tantos temas tan intensos, que nerviosa y continuamente cambiaba de un aspecto a otro, de una escena a otra y de un desastre a otro, mientras el Dr. K le hacía EFT. Era difícil saber si se estaba logrando algún avance (si se estaban cortando árboles emocionales) porque Mary simplemente no se mantenía suficiente tiempo en un tema para saber si su nivel de ansiedad bajaba en cualquier tema específico. Le dije al Dr. K que observara si, en su ir y venir por los temas, ella regresaba a los mismos una y otra vez. Si no, esto era una señal de avance. También le dije que si la clienta suspiraba, eso era también un signo de progreso que indicaba un nivel de relajación respecto a algunos temas. Ambos signos parecían estar ahí, y además, Mary dijo un par de veces ‘esto está funcionando’. Ella también pareció fortalecerse lo suficiente para usar el método A, el cual fue usado durante un rato. Sin embargo, Mary dejó la oficina del Dr. K durante los dos primeros días sin ninguna señal externa de recuperación. Ella estaba aún muy nerviosa y fácilmente lloraba sin poder discutir su ‘gran problema’ con mucho detalle. Dr. K estaba realmente preocupado de que Mary, a pesar de estar bajo cuidado de un amigo, pudiese suicidarse durante la noche.

Este es un ejemplo de cómo la persistencia da resultados con EFT. Las primeras dos sesiones tomaron un total de 5 o 6 horas y el Dr. K hizo EFT casi continuamente durante este tiempo. Esto es mucho más largo que cualquier sesión que yo haya hecho en mi vida. Le dije al Dr. K en la tercera sesión, que fue la final (3 sesiones fue lo que pudo lograr que Mary aceptara) que usara los atajos de EFT y que ignorara las frases preparatorias y el 9 Gama si parecía que no eran necesarios. Eso le ahorraría tiempo y le permitiría cubrir más temas en menos tiempo.

Resulta que durante el tercer día, parecía que no existía reverso, ya que se podían cortar árboles fácilmente sin frase preparatoria. Al final de la sesión, Mary estaba totalmente relajada y pudo platicar todos los horribles detalles de su ‘gran problema’ con bastante facilidad. Hubo momentos en que su intensidad subió un poco, pero cada vez fue posible bajarla a cero. Mary no ha terminado con la terapia, por supuesto. Existen muchas más cosas que hacer. Pero Dr. K me dijo que Mary dejó su oficina siendo una persona totalmente distinta y que el suicidio ya no era lo que tenía en mente. Ella sonreía, estaba calmada y representaba el tipo de resultado que podemos lograr cuando persistimos amorosamente. Agradezco al Dr. K por su empeño y amorosa intención en este asunto.

Gary

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CASE #3—Reacción retardada: Muchas veces el progreso con EFT se da de forma retardada. En mi experiencia, esto no sucede muy frecuentemente, pero les presento un caso de reacción retardada que podrán considerar útil. Probablemente tendrán alguna experiencia como ésta algún día, si es que no la han tenido ya.

CARTA: “He trabajado con Betty (no es su nombre real) durante varios meses con EFT tratando varios síntomas serios – depresión profunda, sentimientos suicidas, abuso y tortura durante la infancia, adicciones, peso, pánico y desorden obsesivo compulsivo. Ella decidió ir a una reunión familiar donde estarían algunos de los abusadores. El viaje era por tres semanas. Yo estaba preocupado por lo largo del viaje y por la visita dado el estado en el que se encontraba su proceso de curación, pero ella decidió ir de todas formas. Durante la sesión que tuvimos a su regreso, ella reportó que había sobrevivido – atribuyéndolo en parte a su trabajo con EFT – y también que tenía fuertes impulsos suicidas y estaba en lo que yo llamo la ‘zona suicida’ de pensamiento, donde no importa lo que nadie diga, la persona no puede soportarlo, excepto si es acerca de terminar con su vida.

Ella hizo tapping en:

“A pesar de que deseo suicidarme para detener este dolor, me acepto y amo totalmente”

La intensidad bajó de un 10 a un 6 y se mantuvo allí durante unos veinte minutos. Hicimos respiración de clavícula y después tapping y bajó a 4, y se volvió a detener, a pesar de hacer frases para corregir reversos. Recordé que ella come mucha azúcar y cuando EFT no funcionó, hice que eliminara su reverso diciendo:

“A pesar de que soy alérgica al azúcar…”

El tapping volvió a funcionar. (NOTA DE GC: Nunca había visto este método funcionar con toxinas antes.) Eliminé el reverso del azúcar pero se quedó en 3. Durante otra media hora hicimos tapping profundamente en sus propias frases:

“A pesar de que quisiera poner una pistola en mi sien y jalar el gatillo…”

Y varias otras frases gráficas que ella usa cuando está en su ‘zona’ y usamos el punto profundo del hombro (NOTA DE GC: Punto sensible) y más respiración de clavícula. Ella reportó que se mantenía en 3 y estaba contenta ya que era menos intenso. Ella dijo que todavía estaba en la zona, pero de ninguna forma con la intensidad con la que había llegado. Ella hizo una cita para dos días después y me llamaría si los impulsos por lastimarse crecían.

La mañana siguiente llamó y dijo, “Cuando dejé su oficina estaba mejor, pero todavía atrapada en la zona mental donde deseaba matarme y no podía dejar de pensar en eso, aún con la disminución en intensidad. A las 8pm (la sesión había acabado a las 5pm) todo se desvaneció como por arte de magia. Me concentré en mis hijos, me SENTÍ sin el entumecimiento, podía escuchar a mi marido y hacer algunas cosas en la casa. No me sentía eufórica, ni siquiera bien, pero ya no deseaba lastimarme ni me sentía atrapada en ese terrible dolor. Estaba exhausta, todavía no me sentía bien respecto a mi misma, todavía odiaba mi peso, pero el pensamiento obsesivo paró y tuve problemas – aún esta mañana – para poder recordarlo, y no lo deseo. Tuvo que haber sido el tapping. No quisiera ir a la sesión extra, sino hasta mi cita de la semana siguiente.”

Esto ha sucedido con otras personas. Algunos retrasos han sido desde algunas horas hasta tres días. Nadie ha reportado más que ese tiempo. Me gustaría más discusión y reportes en resultados retrasados, ideas e hipótesis.

Nombre del autor no disponible por razones de privacidad.

Traducido por María Elena Blanco – Ir al Sitio WEB de Maria Elena