Steve Wells nos proporciona un importante sesgo para padres que usan EFT en sus niños. A menudo ocurre que un padre o madre tiene su propia frustración o emoción sobre el asunto del niño. Esto puede agravar el problema y crear resistencia desde el niño. ¿La solución? Los padres tienen que hacerse tapping primero.

El mensaje para padres de Steve es dado a continuación.

Por Steve Wells

Usando EFT con tus propios hijos puede ser una experiencia muy satisfactoria. También puede ser extremadamente frustrante. Aquí van un par de cosas que he aprendido usando EFT con mis propios hijos

1. Tienes que hacer el tapping en ti mismo primero.

Si no está funcionando, yo sugeriría que sea éste el primer lugar para mirar, particularmente con tus hijos más pequeños. Tienden a estar íntimamente atados a tu propio estado emocional para determinar como se van a sentir. Recuerda: las emociones se transfieren entre las personas cuando interactúan, y los niños son a menudo como diapasones para nuestros estados emocionales.

He aquí un caso: Una noche mi hijo Joshua, de 6 años, estaba asustado de ir a su cuarto solo, diciéndome que tenía miedo de que hubiera fantasmas allí. Luego de explicarle que no había ningunos fantasmas, y que su luz seguía encendida (tradicional razonamiento lineal de los padres) él seguía rehusándose. Le dije que haría “el tapping” en esto para él para ayudarlo a tener menos miedo. Respondió que el tapping no iba a funcionar (¡he encontrado el fenómeno Apex es frecuente aún en niños pequeños!).

En el pasado tendía a ignorar tales protestas ya que él tenía excelentes resultados desde EFT aún cuando protestaba, “esto no va a funcionar”. Procedí a frotar en su punto de dolor diciendo: “Aunque tú estás asustado de los fantasmas, sigues siendo un buen muchacho”. Luego de muchas rondas y ninguna reducción del miedo, yo, en mi frustración, implementé el plan B: Tratamiento de exposición: “¡Siente el miedo y hazlo de todas formas, muchacho!”

Lo que resultó fue un niño pequeño que se fue a su cuarto bajo un sufrimiento extremo, que fue seguido por otro espectáculo al ir a lavarse los dientes y todavía más llantos y enojo para ir al inodoro. Siguiendo a esto, yo sintiéndome un bruto total por forzarlo a sufrir así, me tomé un momento para pensar y hacer algún tapping en mí mismo. Luego, habiendo producido una pequeña distancia necesaria, me senté en la cama con él y empecé a hablar acerca de lo que lo estaba asustando.

Como yo ya no estaban ansioso por su ansiedad (o tan frustrado como él), encontré que yo estaba dispuesto a escucharlo mas a fondo (y poner la mira del tratamiento en sus miedos específicos) y el estaba sorpresivamente mas receptivo al EFT también. Me contó de unas escenas en un programa de televisión con un avión lleno de fantasmas. No sólo las imágenes, sino también lo que se había dicho en el programa lo habían perturbado. Le pregunté si podría enfocarse en eso mientras hacíamos el tapping y aceptó.

Al hacerlo, fui capaz de darme cuenta la breve distancia que ahora tenía era crucial para hacer que esto funcionara para el. Necesitaba estar libre de mis propias emociones negativas ACERCA de su problema, para trabajar con él EN su problema. Previamente a esto mis emociones estaban nublando mi capacidad de dar respuesta, y aún estaba transfiriéndolas a él, haciendo que nuestro trabajo entero hiciera cortocircuito.

Yo creo que si ansiosamente hacemos tapping con alguien reducimos enormemente nuestras posibilidades de un resultado positivo, ese es el motivo por el que siempre hago tapping junto a mis clientes. No quiero que mi propio estado interfiera en la curación. De todas formas, la conclusión de esta historia es que fuimos capaces de proceder a través de muchos aspectos, conmigo siendo suficientemente respetuoso de mi hijo como para preguntarle en cada punto “¿Cómo deberíamos llamar a eso?” cuando identificábamos aspectos para hacer tapping en ellos, involucrándolo a él mas plenamente en el proceso. 5 rondas más tarde y se había ido a dormir. Problema resuelto, ¡por lo menos por ahora!

Mi aviso a otros padres y terapeutas: siempre, siempre, siempre hagan tapping en ustedes mismos. He experimentado numerosas situaciones donde esto ha hecho toda la diferencia.

2. Trátense a ustedes mismos por las cosas que sus hijos hacen para perturbarlos.

Cuando mi hija nació, su llanto particularmente alto y persistencia intrínseca tuvieron un significativo efecto negativo en mí. Encontré fuertemente estresante tratar con ella en estos momentos de asalto auditivo.

Un día, mientras estaba cambiando su pañal, con sus gritos y mi ponerme enojado, me di cuenta que yo precisaba hacer algún tapping por esto. Unas pocas rondas de tapping acerca de su gritar y de pronto me di cuenta de la gran variedad de llantos diferentes que en verdad producía. Al principio habían sido todos los mismo, altos e intensamente perturbadores para mí. Ahora me di cuenta que algunos llantos eran por verdadero dolor, otros se debían a la frustración, algunos eran por su simple querer algo de amor y afecto, etc., etc. Previamente, traducía a todos como intenso dolor. Y eso era doloroso de sobrellevar para mi también por lo que quería saltar inmediatamente a tranquilizarla, especialmente cuando una niña particularmente cansada se tomaba una hora en tranquilizarse a sí misma para conciliar el sueño.

Después de hacer tapping yo mismo sobre su llanto, fui capaz de darme cuenta que no todos los llantos requieren una respuesta inmediata, o respuesta alguna en ocasiones. Y estoy empezando a sentirme bien acerca de mi pequeña niña otra vez. Desearía poder decir que dejó de gritar y chillar. Puedo decir en cambio que ahora casi dos años después se tranquiliza más rápidamente. Pero el poder de haber sido capaz de haber estado firme en la dificultad fue significativo para un padre que nunca habría sido capaz de sobrellevar esto sin el tapping.

Manténganse bien

Steve Wells

Traducido por Martin Jones Escribir a Martin

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