Conozco a Juan (decidimos no revelar su verdadero nombre) desde que era un niño. Actualmente tiene 20 años, estudia pedagogía en educación física y pertenece a la selección de voleibol de su universidad. Lo vi en el verano unos días durante sus vacaciones y me contó que tenía un problema en su rodilla derecha. Según me contó el problema -inflamación de la tibia en la parte inmediatamente debajo de la rodilla- probablemente se debía a una sobrecarga de trabajo, dada su exigente preparación como atleta deportivo. Él y sus profesores habían decidido que debía darse un descanso. Tras tres meses en que se había exigido lo mínimo posible no mostraba mejoría, lo cual, entre otras cosas, comprometía su continuidad como titular en la selección de voleibol, lo que producía en él una tremenda frustración porque había trabajado duro para llegar ahí.

rodilla

Como dije antes lo conozco desde que era un niño, y algunos pasajes particularmente difíciles de su vida me aportaban elementos emocionales que podrían ser el origen (o al menos parte del origen) de este asunto.

Juan había perdido a su madre, quien falleció víctima de un cáncer, cuando él tenía alrededor de 7 años. En ese momento él quiso irse a vivir con sus abuelos maternos (sus padres estaban separados cuando esto sucedió), sin embargo su padre decidió que se fuera a vivir con él, lo que Juan debió hacer contra su voluntad.

Poco antes de conversar con Juan yo había visto un video de Enric Corbera (fundador en España del Instituto de Biodescodificación) donde, en un pasaje, decía lo siguiente «rodilla derecha es me obligan, rodilla izquierda es me obligo» (personas diestras al menos).

Le ofrecí a Juan trabajar el asunto usando EFT a lo que accedió, así que le enseñé el protocolo y comenzamos. Él calificó en nivel 9 la intensidad del asunto.

Trabajamos entre 45 minutos y una hora usando, entre otras, las siguientes frases:

Aunque no soporto que me obliguen…

Aunque mi padre me obligó a irme a vivir con el…

Aunque hubiese preferido irme a vivir con mis abuelos…

Aunque era solo un niño cuando todo esto sucedió…

Aunque fue tan difícil para mí…

Durante todo el proceso Juan fue soltando/perdonando diferentes sentimientos y emociones que surgieron, como pena, rabia, frustración y dolor.

Finalmente reportó nivel cero de intensidad emocional, lo que coincidió con cero molestia en su rodilla.

Han transcurrido 6 meses desde esa única sesión. Me he comunicado con él en estos días para preguntarle como está y me contó que no ha tenido más problemas con su rodilla. Él puede ahora entrenar tan duro como sea necesario y cumplir perfectamente con las exigencias de su carrera profesional.

Conversamos la posibilidad de trabajar acerca del temprano fallecimiento de su madre en un futuro próximo. Por ahora los resultados lo han convencido y se ha mostrado llano a esa posibilidad.

Juan no conocía la relación que podía haber entre emociones y dolencias físicas. Ahora tiene una indesmentible nueva perspectiva, particularmente importante en una persona sometida a una alta exigencia física y que, además, se prepara para transformarse en un formador de futuras generaciones.

Saludos y un millón de gracias

Mauricio Poo Rocco

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Su sitio web: http://www.maseft.blogspot.com/