Un agente de seguros hablaba con un granjero, intentando venderle una póliza de seguro de vida.

“¿Se ha encontrado alguna vez con un accidente?” preguntó el agente de seguro.

“No,” contestó el granjero, “pero una mula me pateó en las costillas una vez, y una serpiente cascabel me mordió en la pierna.”

“¡Increíble!” clamó el agente. “¿Usted no considera esos accidentes?”

“Nooo,” dijo al granjero. “Ellos lo hicieron a propósito.”

Autor Desconocido

Traducido por Nidza Busse