Un joven y absurdo piloto deseaba sonar fresco y a la moda en las frecuencias de radio de aviación. Ésta era su primera vez que aterrizaba en un campo durante la noche, y en vez de hacer petición oficial a la torre, él dijo, «¡Adivina quién!»

El controlador apagó las luces del campo y contestó, «¡Adivina dónde!»

Autor Desconocido

Traducido por Nidza Busse