David MacKay nos detalla cómo ayudó a un cliente con cáncer de páncreas. Surgieron aspectos de enojo hacia su ex-esposa que fueron tratados utilizando EFT y la Reimpronta Matricial. Escribir a David y visitar su sitio web.

Por David MacKay
‘Néstor’ me buscó por recomendación de una amiga, para ayudarlo a enfrentar el cáncer de páncreas con metástasis en estómago e hígado. Él está cursando la quimioterapia, y además de EFT está haciendo meditación, cuida su dieta y ha abandonado algunos hábitos nocivos como fumar y beber. Está realmente empeñado en recuperar su salud y pone todo de su parte para lograrlo. Hace unos años se divorció de su esposa de 13 años al descubrir que lo engañaba.
En nuestras primeras sesiones trabajamos para limpiar con tapping y Reimpronta Matricial las cargas emocionales de los eventos traumáticos a lo largo de su vida, más o menos en orden cronológico, alcanzando así un aparente estado de paz. Prácticamente han desaparecido las molestias físicas y soporta mejor que cualquier otro paciente la quimio. Sigue laborando en su empleo y es un buen padre y proveedor para sus hijos adolescentes. Puede apreciar que el cáncer ha sido para él una llamada de atención para sanarse tanto emocionalmente como físicamente.
Hace algunas sesiones habíamos tratado el coraje entorno a la separación de la madre de sus hijos, y luego continuamos con fricciones en la relación actual con su padre y los miedos asociados a su enfermedad. Sin embargo, al ver recientemente en Facebook noticias respecto de la próxima boda de su ex-esposa, renació con fuerza el coraje. Avalándose del recurso de serenidad obtenido en sesiones anteriores, logró soltar el impulso vengativo y me pidió una sesión de emergencia.
Le dio coraje que ella, siendo la mala del cuento, pueda estar feliz mientras él tiene que enfrentar el tremendo reto del cáncer sin el apoyo de una pareja. Entonces empezamos haciendo tapping para suavizar su coraje. Le pregunté cuál había sido el peor momento en el proceso de separación, y relató que fue cuando la confrontó con los hechos en un centro comercial, estando él todavía renuente a aceptar que pudiera ser cierto. Cuando ella admitió la verdad, si no hubieran estado en un lugar público la hubiera golpeado.
Le pedí que entrara en la escena como Néstor de ahora y que verificara si Néstor de entonces (su ECHO, en términos de la Reimpronta) estaba dispuesto a recibir tapping. Dijo que de ninguna manera, que estaba furioso. Lo invité a introducir un saco de boxeo para que descargara su furia, lo que hizo con gusto. Después de unos segundos le pregunté cómo seguía su ECHO y dijo que estaba llorando, y dispuesto ya a recibir el tapping.
Hicimos tapping en su ECHO para la tristeza e impotencia y luego invitamos al ECHO a hablar con su esposa ahora con más calma. Empezó a cuestionarle cómo podía ser capaz de tan vil comportamiento e hicimos tapping en su ECHO para el coraje remanente y luego le invitamos a hablar de nuevo con su esposa. Con desprecio le dijo que se largara. Hicimos tapping en su ECHO para el desprecio, incorporando un re-encuadre respecto de que la esposa había precipitado la separación que a la larga era inevitable por incompatibilidades que existían desde siempre entre ellos, no obstante la forma burda en que lo hizo.
Con esto quedaron en paz tanto Néstor como su ECHO, y observó Néstor que toda la molestia ocasionada por el cáncer había desaparecido, y que si bien en un principio había sido bastante escéptico respecto de EFT, ahora no le quedaba la menor duda de su eficacia.
Normalmente en este punto hubiera preguntado a su ECHO qué quería hacer desde este lugar de serenidad, pero Néstor tenía visitas en casa y pidió concluir la sesión ahí. A la siguiente sesión venía deprimido por la falta de mejoría en los resultados de su reciente tomografía. Después de tranquilizar sus preocupaciones con tapping, regresamos a la matriz energética donde había quedado en la sesión anterior.
Invitamos a su ECHO a decidir cómo le gustaría actuar en seguida desde su nueva perspectiva. El ECHO de Néstor y su esposa se sentaron con sus hijos para hablar de los cambios familiares que venían. En esta visualización pudo reconocer ante sus hijos el amor inicial que sintió para su madre y con el cual fueron concebidos, y su propia parte de la responsabilidad por lo que no funcionó con su madre. Vio en sus ojos comprensión y amor, y estas miradas amorosas son las que reimprontamos.
Introducimos esta imagen a su cerebro para ahí crear nuevos caminos neuronales y maneras de ver y pensar, luego hicimos que la imagen de las miradas de sus hijos recorriera su cuerpo transformando cada célula y especialmente las células hiperactivas de su páncreas, estómago e hígado, y finalmente colocamos la imagen en su corazón desde donde su brillo se proyectó hacia la matriz energética.
Terminamos la sesión con fuerza y esperanza renovadas. Tuve otra sesión con Néstor 5 días después de ésta, y fue muy notorio su positivismo. Estaba consciente de que sería un proceso prolongado y tenía los pies bien puestos en la tierra, al mismo tiempo que sonreía al decir ‘Elijo quedarme en la vida’.
David MacKay