Este caso corto de Allan Grootboom, de Sudáfrica, sería uno bueno para darles a los escépticos. Ofrece evidencia de que no tienes por qué creer en EFT para que funcione.

Por Allan Grootboom

Hola a Todos/as.

Tengo que compartir esto contigo. Soy un neófito total en cuanto a EFT. Si hay escépticos por aquí, yo soy de los que más. Hace tres años tuve una mala caída mientras hacía patinaje en arena, que resultó en una fractura menor en mi espina dorsal. Curó completamente, pero no me podía sentar derecho durante cualquier periodo de tiempo sin que me doliese la espalda. He estado teniendo dificultades con esto durante más de tres años, lo cual dificulta el viajar y estar sentado durante cualquier periodo de tiempo.

Mientras viajaba en autobús, leyendo historias de éxitos con EFT, mi espalda me empezó a doler como de costumbre. El escéptico en mí me retó a probar EFT. Empecé con la frase preparatoria y seguí a través de los diferentes puntos y la secuencia 9 gama. Hice ambos lados del cuerpo y esperé.

Como el helado que se derrite a temperatura ambiente, el dolor disminuyó y se desvaneció. Me senté quieto, sin creérmelo, esperando que el dolor regresara cuando el autobús traqueteaba una media hora más. No regresó.

Ya han pasado unos días, y el dolor no ha regresado. La conclusión es simple: ¡EFT funciona! ¡Sin trucos! Gracias por esta nueva forma de trabajar con el cuerpo y la mente.

G. Allen Grootboom

Traducido por Ana Saval-Badía Escribir a Ana