Chequear su trabajo para ver cuánto ha progresado usted REALMENTE, es esencial para el dominio de EFT. Ted Robinson nos muestra cómo se hace esto en un caso del miedo de un niño hacia los perros.

Por Ted Robinson

Hola Gary,

He aquí la historia de un niño de 7 años de edad, quién había sido mordido por un perro mientras estaba sosteniendo una galleta y que desde entonces sintió terror de todos los perros. Sus padres estaban preocupados porque él era tan temeroso que corría alejándose de los perros sólo de verlos a la distancia y una vez llegó hasta el medio de la calle sin mirar.

Me lo trajeron y él inmediatamente me preguntó si yo era un Mago. Yo le dije, «Sí, es una manera de decirlo» y pasamos directamente a nuestra sesión. Le expliqué EFT a su padre y a él en términos muy elementales para que pudiera entenderlo. Él era bastante maduro y no quiso usar el término «doggie» – sino perro.

Le pregunté inicialmente cuánto miedo le tenía a los perros y le mostré cómo usar sus manos para indicar su nivel de intensidad en una escala de 0 a 10: las palmas juntas para mostrar ausencia de miedo (cero) y los brazos extendidos para mostrar que estaba totalmente asustado (diez). Lo entendió inmediatamente. Le pregunté cuánto miedo tenía en ese momento de los perros y él inmediatamente extendido sus brazos y dijo “todo esto”.

Le pregunté primero a su padre si estaba de acuerdo en que le hiciera tapping a su hijo, y él dijo «por supuesto» y comencé el tapping de allí en adelante «aunque tengo todo este miedo de los perros… En las frases recordatorias incluí, no es seguro estar alrededor de los perros… los perros te morderán… los perros hacen ruidos fuertes y te lamen… y muchos más. Fue una serie larga. Le pedí entonces que me mostrara de nuevo cuánto miedo tenía con sus manos y él reunió sus palmas. Observé además sus reacciones corporales, me di cuenta que su respiración se había sosegado y él tomó una respiración profunda y suspiró. Sin embargo, no confié completamente en su contestación, así que le pregunté de nuevo y me dio de nuevo la misma respuesta. Así que, decidí que era tiempo de probarlo.

Había traído conmigo mi perro caniche toy, que pesa aproximadamente 2 kilos y que está envejeciendo, por lo cual no le daría un mal momento a nadie y lo dejé en mi van a la sombra de un árbol con las ventanas abiertas. Llevé al niño y a su padre hasta el parque de estacionamiento y le dije que íbamos a visitar a mi perro. Cuando íbamos llegando cerca de la van, el niño corrió alejándose (hacia el tráfico de nuevo) lo cual confirmó mi presunción sobre que no había sido exacto en su autovaloración de cero.

Allí mismo, en el parque de estacionamiento, hicimos un poco más de tapping (al modo de tu cinta del hombre en la piscina) hasta que estuvo finalmente dispuesto para mirar el perro – pero sólo desde la seguridad del automóvil de su padre estacionado al lado de la van.

Una vez que él miró al perro y el perro le devolvió la mirada sin ladrar, pensé que estábamos en el buen camino. Sin embargo, cuando intenté que el muchacho acariciara al perro, sus miedos surgieron de nuevo y le hice tapping cada vez que aparecían. Él estaba dentro del automóvil y yo estaba afuera, mientras le hacia tapping y le hablaba. No le requerí respuesta a mis palabras, sólo le pedí que me escuchara mientras lo estimulaba y le hablaba.

Después de 3 o 4 intentos, saqué al perro de la van, lo sostuve en mis brazos y le pregunte si quería acariciarlo. ¡De ninguna manera! Mas adelante, con él de nuevo dentro del automóvil extendió la mano por la ventana y puso un dedo en la espalda del perro. Entonces, con un poco de entrenamiento, puso sus cinco dedos sobre la parte de atrás. Su padre tomó una fotografía para mostrarle a su madre, pero el muchacho iba a estar mucho, mucho mejor cuando termináramos. Incluso fue a la ventana de la van para mirar de nuevo adentro antes de partir. Regresaría en dos semanas para una última sesión y yo traería mi mini-pincher, el cual es muy enérgico para la prueba real. Estaba esperanzado en que en el intervalo hiciera la tarea que le di a él y a su padre para hacer entre las visitas.

Fue una gran experiencia ver el cambio de este pequeño compañero justo frente a mis ojos. ¡Quizá después de todo soy un mago! Yo sé que EFT es mágico.

Mucho amor para usted

Ted

Traducido por Ana Maria León

InEnglish.gif